Al utilizar una VPN, la conexión puede sufrir cambios. Podrías notar que la velocidad disminuye o que la latencia aumenta. Esto va a influir a la hora de jugar por Internet, ver contenido en Streaming o utilizar la nube, por ejemplo. En este artículo, hemos querido hacer varias pruebas para ver hasta qué punto puede caer la velocidad de Internet al usar una aplicación de este tipo para navegar.
Hemos probado con varias opciones distintas, como son Surfshark, Proton VPN y también WARP. Hemos hecho pruebas de velocidad en condiciones similares, para que todo sea lo más objetivo posible. La idea es analizar si realmente la velocidad disminuye y hasta qué punto lo podemos notar.
Pruebas de velocidad al usar VPN
Lo primero que hay que mencionar, es que estas pruebas las hemos hecho con una tarifa de fibra óptica de O2, con 300 Mbps simétricos y conectado por cable. Hemos hecho un primer test de velocidad con la conexión directa, sin utilizar VPN, y, posteriormente, con varias aplicaciones VPN para ir comparando.
El primer test, el que podemos denominar como prueba base, ha dado una velocidad de bajada de 313 Mbps y de subida de 312 Mbps. Algo habitual, teniendo en cuenta que la velocidad contratada es de 300 Mbps, aunque suele llegar siempre un poco más. En cuanto al ping, ha dado 10 ms, lo cual es perfecto para jugar online, por ejemplo.
Hemos hecho un total de tres pruebas, para garantizar que no hemos obtenido un simple resultado aislado y confirmar que los demás son similares. En cada una de estas pruebas, hemos obtenido una velocidad prácticamente calcada, mientras que la latencia ha oscilado entre 10 y 16 ms.
Diferentes VPN
Posteriormente, manteniendo las mismas condiciones de red (conectado por cable) hemos probado con la VPN de Surfshark. En primer lugar, hemos conectado el equipo a la opción de “servidor más rápido”. La propia aplicación, de forma automática, se conecta al servidor que debería de ir mejor, en función de la ubicación del equipo. Se ha conectado a un servidor de España. En este caso, la velocidad media, tras hacer varias pruebas, ha sido de 299 Mbps de bajada, 300 Mbps de subida y 21 ms de latencia.
En este caso, la diferencia es muy pequeña respecto a la conexión normal, sin VPN. Baja ligeramente la velocidad y aumenta algo la latencia, pero nada destacable. De hecho, para una conexión de fibra óptica de 300 Mbps, es justo lo que da de media.
Sin cambiar de VPN, también utilizando Surfshark, hemos querido ir más lejos con la prueba y hemos conectado el equipo a un servidor ubicado en Japón. Al haber tanta distancia, lo esperable es que la velocidad y latencia sean peores. Los resultados así lo demuestran y, tras haber hecho tres pruebas, la media de bajada ha sido de 196 Mbps y la de subida de 115 Mbps. Por su parte, la latencia ha sido muy elevada, con 514 ms.
Lo siguiente que hemos hecho es realizar la misma prueba, pero esta vez con Proton VPN. Es una opción gratuita para Windows, aunque también cuenta con versión de pago, con más opciones disponibles. Aquí hemos notado una disminución de velocidad notable, lo que nos demuestra que las VPN gratuitas no suelen funcionar tan bien. La velocidad de bajada media, tras tres pruebas, ha sido de 161 Mbps y la de subida de apenas 1 Mbps, lo cual es más que insuficiente. La latencia media ha sido de 489 ms. El servidor al que se ha conectado de forma automática ha sido de Japón (en la versión gratuita, no permite elegir).
Posteriormente, al cambiar de servidor con la opción automática, se ha conectado a Países Bajos y hemos obtenido mejores resultados. Es un país más próximo a España, por lo que era esperable. La velocidad de bajada ha sido de 297 Mbps de media, la de subida de 296 Mbps y la latencia de 81 ms.
Por último, hemos hecho pruebas también con WARP, de Cloudflare. Hemos obtenido resultados muy similares en cuanto a ping, con 17 ms, pero bastante bajo en cuanto a velocidad, con una media de 147 Mbps de bajada y 125 Mbps de subida.
En definitiva, podemos decir que usas una VPN se refleja en la velocidad y latencia de la conexión, pero en función de qué tipo de aplicación utilices, lo puedes notar más o menos. Tener una VPN de pago, como la que hemos probado de Surfshark, te permite elegir la ubicación del servidor, lo que ayuda a mantener la conexión lo mejor posible.
