Estafas más frecuentes al usar una VPN

Estafas más frecuentes al usar una VPN

Javier Jiménez

¿Son todas las VPN seguras? La respuesta es no. Es cierto que tenemos muchas opciones disponibles tanto gratuitas como de pago, pero ni mucho menos todas van a funcionar igual y van a mantener la seguridad al mismo nivel. Vamos a mostrar cuáles son las estafas más comunes que nos podemos encontrar si decidimos usar una VPN y de esta forma estar preparados para evitar problemas.

Trampas habituales de las VPN

Podemos decir que los piratas informáticos usan muchos trucos para lograr robar datos o infectar nuestros equipos. Pueden basarse en determinadas estrategias, como por ejemplo colar malware por e-mail, usar páginas web fraudulentas o, como es el caso de las VPN, usar programas que en realidad son un cebo.

Y sí, un programa VPN puede ser muy inseguro. Podrían tener acceso a todo lo que enviamos y recibimos por la red, las contraseñas, saber qué sitios visitamos, dónde nos encontramos… A fin de cuentas todo eso tiene un gran valor y este tipo de software puede ser el arma perfecta. Por ello conviene conocer las principales trampas que pueden usar. Hay muchos problemas que afectan a la conexión VPN.

VPN gratuita como cebo

Sin duda la trampa más común es intentar colar una VPN gratuita que en realidad es una estafa y puede poner en riesgo la seguridad. Siempre hemos dicho en RedesZone que este tipo de programas gratis no son buenos, ya que normalmente suelen recopilar datos personales, funcionan lentos y terminan siendo un problema.

Si nos encontramos con una página donde nos invitan a descargar una VPN gratis, especialmente cuando se trata de una que sabemos que es de pago, debemos sospechar. Puede tratarse de un engaño para que descarguemos malware o podría ser realmente una VPN que funciona, pero no va a mantener nuestra privacidad y va a ser usada por un atacante para robar información.

VPN rechazada

Política sin registro

Otro engaño muy común es el de indicar que tiene política de no log o sin registro pero en realidad es mentira. ¿Qué significa esto? Una VPN buena no va a registrar los sitios que visitamos, ni cuándo ni dónde nos conectamos. En cambio una falsa, que no sea buena para la privacidad, va a recopilar todo esto.

Esto significa que debemos asegurarnos muy bien de qué programa estamos instalando. Lo ideal es ver comentarios en fuentes fiables, informarnos sobre ese programa y, también, leer muy bien qué estamos aceptando. De esta forma veremos si realmente va a registrar los datos o no.

Falsas valoraciones

Pero podemos encontrarnos con otra trampa a la hora de instalar una VPN y es que nos encontremos con valoraciones positivas en la red y que en realidad son falsas. Los ciberdelincuentes utilizan constantemente la ingeniería social y crean estrategias para lograr sus objetivos. Si quieren lograr que descarguemos un programa y hacernos creer que es seguro, pueden manipular las valoraciones y comentarios.

Cuando vayamos a tener en cuenta estos comentarios en Internet, debemos hacerlo siempre en sitios que sean fiables. No hay que fiarse de la primera página que encontramos donde nos dicen que esa VPN es buena y que no vamos a tener problemas.

Número de servidores o países

También debemos hacer mención al número de servidores que permite conectar una VPN y los países que admite. Pueden utilizar un cebo para invitarnos a descargar un programa y en realidad no va a funcionar como nos dicen. Por ejemplo en la cantidad de servidores disponibles o poder conectarnos en un determinado país.

Esto no siempre va a afectar a nuestra seguridad y privacidad, ya que a veces lo único que consiguen es que perdamos tiempo y tengamos que buscar otra diferente, pero sí que podría estar ligado a una estrategia para conseguir que bajemos algo. Tener muchos servidores puede evitar que la VPN se desconecte continuamente.

En definitiva, hay diferentes estafas que podemos encontrarnos al instalar una VPN. Siempre debemos comprobar que lo que estamos instalando es seguro, que va a funcionar bien y que para nada será un problema para nuestra seguridad.