Contar con copias de seguridad, es algo fundamental para mantener los archivos a buen recaudo y evitar perder contenido. Aunque puedes utilizar diferentes formatos para ello, usar la nube es algo que ha crecido mucho en los últimos años. Incluso es común tener copias en dos nubes distintas. Pero, ¿lo haces correctamente? Vamos a darte algunas recomendaciones para no tener problemas.
El objetivo es que puedas disponer de tus archivos cuando sea necesario, en caso de que algún dispositivo haya dejado de funcionar, hayas sufrido algún ataque informático o cualquier otro problema. Si vas a tener varias copias, es clave que las revises y te asegures de que esos documentos están bien almacenados.
Evita problemas al tener varias copias en la nube
Existen muchas plataformas de almacenamiento en la nube, como son Dropbox, Google Drive y similares. Lo ideal es que no tengas ambas copias en una misma, sino que utilices varias. De esta forma, estarás cubierto en caso de que haya algún problema con uno de esos servicios.
Crea copias periódicas
Lo primero es que crees copias de seguridad de vez en cuando y te asegures de que están actualizadas. No cometas el error de subir una copia de seguridad a una nube y pensar que ya la pasarás a la otra, en otro momento. Esto puede dar lugar a que realmente solo tengas una copia actualizada.
Por tanto, lo ideal es que, cuando vayas a crear una copia de seguridad, la subas automáticamente a ambas nubes y así te asegures de que tienes todo el contenido almacenado.
Revisa siempre la seguridad
Por supuesto, la seguridad es un factor esencial. Es clave que protejas tus cuentas y evites intrusos que puedan acceder al contenido que almacenes y pongan en riesgo todo lo que tienes guardado.
Algo básico es contar con una buena contraseña, que sea única y totalmente aleatoria. Pero también es importante habilitar la autenticación en dos pasos, para crear una capa extra de protección, además de asegurarte de tener todo actualizado y no tener problemas.
Cuidado con el espacio
También debes revisar el espacio disponible en ambas nubes. Esto es algo limitado. Especialmente, puedes tener problemas si estás utilizando opciones gratuitas, que no suelen tener más de 15 GB disponibles.
Si te quedas sin espacio, no podrías subir archivos y podrías quedar una copia de seguridad a medias, por lo que no estarías protegido realmente.
Ten copias también offline
Más allá de tener copias de seguridad en la nube, lo cual es muy útil, también deberías tenerlas offline. De hecho, lo recomendable es utilizar la regla 3-2-1, que significa tener tres copias de seguridad, en dos formatos distintos y que al menos una de ella esté offline, en otra ubicación.
Esto te permite acceder a los archivos también sin necesidad de contar con una conexión de Internet. Una manera más de estar cubierto ante posibles problemas que surjan.
En definitiva, si vas a crear copias de seguridad en la nube, y vas a tener el contenido en dos distintas, es importante tomar precauciones para no perder los archivos o tener problemas cuando realmente vayas a necesitarlos.
