Muchos conductores, especialmente en determinados países en los que incluso es obligatorio, optan por llevar una cámara de seguridad en el coche. Es útil para grabar posibles accidentes y que ello sirva como prueba. Sin embargo, una investigación realizada analistas de seguridad de Singapur, ha alertado de que los atacantes están explotando estos dispositivos. Han mostrado este informe en la Cumbre de Analistas de Seguridad de 2025, celebrada en Tailandia. El informe ha sido publicado por Kaspersky, con fecha de 27 de noviembre.
Aunque muchas de estas cámaras no tienen tarjeta SIM, sí que cuentan con conexión Wi-Fi. Esto permite descargar vídeos o realizar ajustes en la configuración. Esto puede ser una vía de entrada para los atacantes, ya que, en muchos casos, utilizan credenciales predeterminadas, por lo que es fácil acceder.
Atacan cámaras de seguridad en coches
Estos analistas de seguridad han advertido de que, en caso de que haya un atacante en las proximidades, y pueda explotar estas cámaras, va a poder eludir la autenticación, robar vídeos grabados, audios o incluso datos de GPS. Por ejemplo, si nos centramos en el audio, podría robar conversaciones que estén teniendo dentro de ese vehículo.
Por tanto, todo esto hace que, una simple cámara de seguridad en un coche, pueda convertirse en un arma para los atacantes. Van a poder espiar a los conductores y a sus acompañantes. Además, es un dispositivo al que, generalmente, no se le presta demasiada atención, salvo que sea necesario acceder a la grabación, en caso de algún accidente o similar.
Entre otras cosas, un atacante podría llegar a mapear las rutas del conductor, al poder acceder a los datos de GPS. También podría ver las ubicaciones visitadas o incluso llegar a saber la identidad del conductor, el lugar de trabajo o la ubicación de su vivienda.
En esta investigación, han utilizado unas 15 marcas diferentes de cámaras de este tipo, de diferentes modelos y precios. No se han centrado en un modelo únicamente, sino que es algo que puede estar muy extendido. Encontraron que, casi siempre, la conexión Wi-Fi a la cámara estaba protegida por un nombre o SSID y una clave predeterminada, que se podía encontrar fácilmente al buscar ese modelo en Internet.
Destacan tres vectores de ataque principales, según este informe:
- Acceso directo a archivos: los atacantes pueden explotar configuraciones de red inseguras para acceder y descargar las grabaciones de vídeo y audio sin necesidad de autenticación.
- Suplantación de direcciones MAC (MAC Spoofing): consiste en clonar la dirección MAC de un dispositivo autorizado (como puede ser el móvil del propietario) y engañar a la cámara y obtener acceso a su red Wi-Fi.
- Ataques de repetición: los ciberdelincuentes capturan los paquetes de datos de una autenticación legítima y los reenvían posteriormente para obtener acceso no autorizado al sistema.
acceso directo a archivos, suplantación de direcciones MAC y ataques de repetición. Incluso podrían usar malware para automatizar ataques a gran escala, para atacar a cámaras que haya alrededor, algo común en una ciudad muy concurrida.
Cómo evitar problemas
Aunque este análisis se centre en cámaras de seguridad para el coche, realmente es un problema que puede estar presente en cámaras de todo tipo. Uno de los consejos que dan estos investigadores, es desactivar por completo las funciones de Wi-Fi y Bluetooth, por lo que no serán accesibles de forma remota. Te ayudará a proteger tu cámara de vigilancia.
También es clave cambiar el nombre y la contraseña que vienen predeterminados. Esto es imprescindible para que un atacante no pueda usar credenciales genéricas y tener facilidad para acceder a la red. Si es posible, oculta el SSID. Generalmente, de forma predeterminada van a venir nombres de usuario y contraseña del tipo «usuario», «123456» y similares. Eso da mucha ventaja a los piratas informáticos, ya que es lo primero que van a probar para ver si pueden tener acceso a tus dispositivos.
Siempre debes tener las últimas versiones instaladas. Es algo que debes aplicar a cualquier dispositivo, más aún cuando hablamos de cámaras de vigilancia y aparatos similares que podrían suponer un riesgo para tu seguridad y privacidad si tienen vulnerabilidades. A veces se actualizan solos, pero podrías tener que ir a la web oficial, descargar la última versión del firmware disponible e instalarla de forma manual.
Por otra parte, para minimizar la superficie de ataque, puedes realizar cambios en los ajustes. Por ejemplo, desactiva la grabación de audio y deja únicamente el vídeo. En caso de ataque, no podrían escuchar las conversaciones en el interior del vehículo.
