Tener un buen antivirus instalado en el equipo, es algo fundamental para mantener la seguridad. Sin embargo, hay que tener en cuenta que no es lo único que puedes usar para aumentar la protección, ni tampoco va a ser algo que evite la entrada de todo tipo de malware. Por ello, vamos a hablarte de por qué puede haber un exceso de confianza y de qué manera te afectará.
También vamos a hablar de por qué instalar un antivirus, en determinados casos, puede suponer un riesgo importante. Vamos a explicarte qué debes hacer para no tener problemas, con el objetivo de proteger tus datos todo lo posible. Esto te ayudará a evitar ataques cibernéticos muy variados.
Sensación de protección total
Un problema común, es tener una falsa sensación de estar protegido por completo. Es un error pensar que, simplemente por tener un antivirus instalado, no va a entrar ningún virus, ni vamos a tener problemas de seguridad de ningún tipo. Esto puede hacer que hagamos clic en algún enlace sin miedo, que descarguemos algún archivo sin prestar atención, etc.
Pero no solo hay que hablar de los riesgos que podamos asumir al tener un antivirus, sino que este programa no va a protegernos de ataques como el Phishing, la exposición de datos por redes sociales y similares. En estos casos, es fundamental mantener el sentido común y no cometer errores.
Otra cuestión a mencionar, es que podríamos pensar que estamos más protegidos de lo que realmente es, simplemente por tener ese programa instalado. Por ejemplo, podría estar desactualizado o que tenga algún problema que afecte al funcionamiento, por lo que no va a actuar cuando lo necesitemos.
Esto es algo que puede ocurrir, especialmente, con el teléfono móvil. Es un dispositivo que utilizas en muchos sitios, en tu día a día, y podrías acceder a páginas fraudulentas o instalar aplicaciones que sean un problema para tu seguridad. Por ello, es imprescindible tener una protección real, más allá de instalar un antivirus, y revisar todo muy bien, además de no cometer errores.
Por qué puede ser un problema mayor
Ahora bien, todo esto puede ser incluso más grave. Un primer motivo, el más extremo, es instalar un antivirus malicioso. Realmente, lo que estás agregando es un software que simular ser un programa de seguridad, pero que podría estar robando datos personales, contraseñas, etc. Va a ser un malware.
También podría haber vulnerabilidades. Incluso se han dado casos de programas de seguridad que han servido como puerta de entrada para los piratas informáticos, después de aprovechar algún fallo existente. Sí, tienes un antivirus instalado, pero realmente va a ser un problema, más que una protección.
Por otra parte, están las versiones gratuitas, con una parte oculta al recopilar datos personales. Es similar a lo que puede ocurrir con una VPN, por ejemplo. Nos permiten instalar ese programa de seguridad sin pagar, pero a cambio estamos cediendo datos personales, información de navegación o de nuestro sistema. Te recomendamos que revises muy bien qué vas a instalar en tu dispositivo, comprobando que se trata de un programa fiable y no un software de prueba, con limitaciones que puedan afectar a tu seguridad real y a la protección a la hora de navegar por la red.
Un ejemplo más, es cuando marca como seguro un archivo que, en realidad, no lo es. Puede ocurrir si estamos usando un programa de seguridad que no es bueno, que no detecta bien el malware. Podemos descargar algún documento de Internet y que lo marque como seguro, cuando realmente no lo es. Eso va a ser un problema añadido, ya que nos vamos a confiar en exceso.
En definitiva, utilizar programas de seguridad es algo muy importante, algo que recomendamos, pero podría suponer un riesgo mayor si cometemos ciertos riesgos. Para evitar problemas, te recomendamos siempre usar aplicaciones de garantías, como el propio Microsoft Defender, Avast o Bitdefender.
