Tener copias de seguridad, es algo fundamental para que no aparezcan problemas en caso de pérdida de archivos accidental, ataque de ransomware y similares. Sin embargo, es importante que tengas en cuenta que, al crear copias de seguridad cifradas, podrías quedarte sin acceso a esos documentos que has protegido.
Vamos a explicarte qué solución puedes tener, para crear copias de seguridad correctamente y tener siempre un buen respaldo. El objetivo es que puedas gestionar de forma adecuada todo el contenido que generas, además de liberar espacio en dispositivos que uses en tu día a día, como puede ser el ordenador o móvil.
El peligro de cifrar tus copias
Cifrar las copias de seguridad, puede ser un paso importante para mejorar la protección y evitar que tus archivos puedan quedar expuestos a terceros. En caso de que alguien tuviera acceso al contenido, no podrían verlo al haber algún tipo de cifrado. Sin embargo, esto puede tornarse en un problema.
Pérdida de la contraseña o de la clave de cifrado
Cuando cifras la copia de seguridad, significa que vas a estar usando una contraseña o una clave de cifrado. Incluso podrías utilizar autenticación en dos pasos, lo cual crea una capa extra de protección y hace que esa copia esté aún más protegida. Esto viene bien, ayuda a la seguridad, pero supone un riesgo que hay que tener en cuenta.
En caso de que olvides la clave, eso supone un problema. Puede ocurrir si, por ejemplo, creaste esa contraseña hace mucho, cifraste la copia y has dejado olvidada esa unidad de almacenamiento. Cuando intentas acceder, te encuentras con que no sabes la contraseña. También puede pasar si la cifras con 2FA y pierdes acceso a poder generar el código que permita entrar.
Dependes de un software
También hay que mencionar que puedes tener dependencia de un software. Algunas copias de seguridad van a tener dependencia del software que las creó y cifró. Esto, a corto plazo, no necesariamente es un problema. Sin embargo, sí que puede suponer una complicación a largo plazo, con el paso del tiempo.
Ese software podría dejar de existir, el formato podría dejar de ser compatible o que incluso no funcione con un sistema operativo en concreto.
Copias 3-2-1, la mejor solución
Lo mejor que puedes hacer, algo que te recomendamos desde RedesZone, es aplicar la regla 3-2-1 en tus copias de seguridad. Consiste en tener tres copias de seguridad, en dos soportes diferentes (nube y unidad física) y, al menos, una de ellas en un lugar externo, fuera de la ubicación principal.
Esto reduce enormemente sufrir problemas que provoquen que las copias de seguridad se pierdan. Siempre vas a tener un respaldo disponible, al tener varias. Además, vas a tenerlas en diferentes formatos, por lo que podrás acceder de forma remota, por Internet, a la nube, pero también usar alguna unidad física.
En definitiva, cuidado con las copias de seguridad y cifrarlas. Aunque es algo útil y que mejora la seguridad, puede tornarse en un problema, por lo que hemos explicado. Te recomendamos que tengas más de una copia y te asegures de que están disponibles en todo momento.
