Los principales navegadores de Internet, como pueden ser Google Chrome, Mozilla Firefox, Brave o Edge, admiten extensiones que puedes instalar fácilmente. Esto puede resultar útil, ya que tienen funciones muy variadas, como organizar pestañas, gestionar las descargas o incluso potenciar la seguridad. Sin embargo, también pueden suponer un problema importante si no las utilizas correctamente. De ello vamos a hablarte.
Concretamente, vamos a hablarte de los permisos que concedes a estos complementos. Sin darte cuenta, podrías estar exponiendo tu privacidad en la red. Es clave actuar correctamente y no dar facilidades a los piratas informáticos, ya que pueden usar este tipo de software para espiarte, robar contraseñas o tomar el control de tus dispositivos sin que seas consciente de ello.
Cuidado con los permisos que das a las extensiones
Muchas extensiones solicitan permisos excedidos. Esto significa que van a solicitar más de lo que realmente necesitan para funcionar. Por ejemplo, podrían pedir acceso al historial de navegación, ubicación, almacenamiento, notificaciones… En ocasiones, estos permisos sí que pueden ser necesarios, como, por ejemplo, para consultar el tiempo que hace y que pueda saber la ubicación, pero en otros casos no es necesario.
El problema llega cuando instalas extensiones que piden más de lo que realmente necesitan. Por ejemplo, pedir acceso a la cámara, el micrófono, el historial o las pestañas, cuando no es algo que vaya a influir en el funcionamiento de ese complemento. Esto podría ser una trampa para espiarte, para saber más de ti.
Es muy importante que leas muy bien los permisos que concedes a esas extensiones. Revisa todo antes de instalarla y comprueba si realmente es necesario que concedas ciertos permisos. Siempre estará en tu mano dar o no esos permisos y poder preservar tu privacidad en todo momento.
Además, ten en cuenta que un complemento para el navegador podría recibir una actualización y que, a partir de ese momento, pida ciertos permisos que antes no solicitaba. Por tanto, también deberías revisar lo que ya tienes instalado y verificar que todo sigue en orden. Puedes ver nuestro artículo donde explicamos cómo cambiar los permisos de las extensiones en Chrome.
Limita los complementos instalados
En cualquier caso, nuestra recomendación es que limites los complementos que instalas en el navegador. Cuantos más tengas, mayor será el riesgo de que aparezcan problemas. Es clave limitar esa cifra únicamente a aquellos que realmente necesitas para tu día a día y que funcionen correctamente, además de forma segura.
Por supuesto, es esencial que únicamente instales extensiones desde fuentes oficiales, como podría ser la tienda de complementos de Chrome. Nunca instales este tipo de software desde sitios de terceros, ya que podrías estar agregando un complemento malicioso, creado únicamente para comprometer tus datos.
En definitiva, es importante que tengas cuidado con los permisos que concedes a la hora de instalar una extensión en tu navegador. No importa si se trata de Google Chrome, Mozilla Firefox, Microsoft Edge o cualquier otro. Es clave también que limites la cantidad de complementos que tienes instalados, ya que no siempre son seguros y es un riesgo tener una gran cantidad y que, además, puedan recibir actualizaciones futuras.
