A la hora de navegar por Internet, son muchos los problemas de seguridad que puedes sufrir. Para evitar que roben tus datos o contraseñas, es importante que tengas en cuenta una serie de buenas prácticas. Vamos a hablarte de ellas, para que puedas aplicarlas en tu día a día y evitar así caer en la trampa de los cibercriminales.
Si los atacantes logran romper tu seguridad en la red, podrían hacerse con tus claves, datos personales o incluso tomar el control de tus dispositivos. Puedes realizar ajustes, instalar antivirus o tener todo correctamente actualizado, pero algo que nunca debe faltar es el sentido común y no cometer errores.
Buenas prácticas
Estas prácticas o hábitos que vamos a mostrarte, lo puedes aplicar a la hora de usar el ordenador, pero también dispositivos móviles. Te ayudarán en tu día a día a estar más protegido y reducir riesgos.
Utiliza contraseñas fuertes
Algo fundamental, es usar siempre contraseñas fuertes. Evita las típicas, como “123456” y similares, además de aquellas que contentan tu nombre, fecha de nacimiento o cualquier cosa que pueda ser averiguada fácilmente.
Asegúrate de que esa clave es única, que tiene una longitud adecuada y que la cambias de vez en cuando. Esto te ayudará a proteger cuentas de todo tipo, como redes sociales, el correo electrónico, tiendas online, etc.
Habilita la autenticación en dos pasos
Más allá de usar una buena contraseña, deberías habilitar la autenticación en dos pasos. Esto crea una capa extra de protección, para mantener alejados a los piratas informáticos. Puede ser un código que recibes por SMS o a través de aplicaciones de 2FA, como Google Authenticator.
Esto es algo que vas a poder habilitar en cuentas de todo tipo, como tiendas online, redes sociales, el correo electrónico, etc. Especialmente, te recomendamos que lo hagas en aquellas cuentas que puedan ser más sensibles, donde almacenes información confidencial o tus datos puedan estar más expuestos en caso de intrusos.
Revisa que tienes todo actualizado
¿Tienes tu dispositivo correctamente actualizado? Es algo que no puede faltar. Esto evitará vulnerabilidades que podrían explotar y llegar a robar tus datos personales o tomar el control del equipo. Revisar la versión que tienes instalada, es fundamental.
Aplícalo al sistema operativo, pero también a cualquier programa que tengas instalado. Especialmente, revisa las aplicaciones que se conectan a Internet. Cuidado con las extensiones del navegador, que es uno de los grandes olvidados. Es imprescindible que tengas la última versión instalada.
Evita las extensiones en el navegador
Tener extensiones instaladas en el navegador, es algo que puede resultar útil para organizar pestañas, optimizar las descargas o incluso servir para mejorar la protección. Sin embargo, podrían llegar a suponer un problema para tu seguridad, si instalas un complemento que no es fiable o está mal configurado.
Te recomendamos que instales únicamente aquellas que realmente necesites. Además, revisa que las estás instalando desde fuentes oficiales. Puedes ir siempre a tiendas oficiales, como la de Google Chrome o Mozilla Firefox.
Desconfía de los archivos por e-mail
Un hábito más que debes introducir en tu día a día, es desconfiar de los archivos adjuntos que te llegan por correo electrónico. Esto puede ser una trampa. Podrían estar colándote un malware, con el objetivo de robar datos personales o contraseñas.
Tienes que desconfiar de los archivos adjuntos. Nunca los descargues, salvo que estés completamente seguro de que no son una estafa. Es uno de los métodos más comunes que utilizan los cibercriminales para intentar engañar a las víctimas.
No inicies sesión en equipos públicos
No es buena idea iniciar sesión en ordenadores públicos, como podría ser en una biblioteca, por ejemplo. No sabes si puede contener algún keylogger, con lo que robarían tu contraseña. Es importante que lo tengas en cuenta.
En caso de que te veas en la obligación de tener que iniciar sesión en un equipo público, asegúrate de cerrar sesión antes de irte. Es buena idea que entres en modo de incógnito, para que no se almacene información. Además, luego deberías cambiar la clave de acceso.
Realiza copias de seguridad
Para mantener la seguridad, es buena idea realizar copias de vez en cuando. Puedes crear un backup de tu ordenador, móvil o cualquier dispositivo. Esas copias las puedes guardar en la nube o bien en una memoria externa.
Por ejemplo, esto es efectivo frente ataques ransomware. Si un atacante llegara a cifrar tus archivos, siempre podrías tener una copia de seguridad a buen recaudo.
Limita la exposición
A la hora de usar redes sociales, foros o cualquier espacio de Internet donde expongas información personal, debes tener cuidado. Es importante que limites esa exposición y no des facilidades a los piratas informáticos.
Si das demasiada información sobre ti, lo podrían utilizar para lanzar ataques Phishing personalizados. Por tanto, intenta limitar todos los datos que das en la red.
Utiliza VPN
Una VPN puede ayudarte a mejorar la privacidad al navegar por Internet, especialmente en redes Wi-Fi públicas, como podrían ser en aeropuertos o centros comerciales. Asegúrate de usar una de garantías, que funcione bien.
Ten en cuenta que una VPN no va a actuar como un antivirus, por lo que no va a protegerte de muchas amenazas, ni del robo de contraseñas, pero sí te ayudará a ganar privacidad en la red.
Ten más de un e-mail
Un consejo más, es tener más de una dirección de correo electrónico. Podrías tener una personal, la principal, pero también otras adicionales, que utilices de forma secundaria en tu día a día.
Esto te ayudará a limitar la entrada de Spam. Tendrás un mayor control sobre los correos electrónicos que recibas continuamente.
En definitiva, estos son algunos hábitos interesantes que puedes aplicar a tu día a día, para mejorar la seguridad en la red. Evitarás problemas muy variados y no darás facilidades a los atacantes.
