Las contraseñas son la principal barrera de seguridad para evitar que intrusos entren en cualquier cuenta. Es algo que usamos continuamente para acceder al correo electrónico, redes sociales y aplicaciones de todo tipo. Ahora bien, ¿dónde las almacenas? Es común utilizar un gestor de claves, como puede ser LastPass o 1Password, así como el propio del navegador. Pero, ¿es la mejor opción?
Vamos a explicarte por qué es útil tener las contraseñas apuntadas en un papel. Lógicamente, un papel que tengas escondido y bien protegido. Como vas a ver, hay razones claras por las que resulta muy interesante e incluso podrías evitar problemas que afecten a la seguridad de tus cuentas.
Por qué tener las contraseñas en papel
Con papel, nos referimos cualquier material físico, que puedas llevar a cualquier sitio o guardarlo donde creas conveniente. Puede ser una libreta, una hoja, etc. Volver a lo tradicional, al lápiz y papel para escribir cosas tan importantes como las claves para acceder a las cuentas online.
No tienes que confiar en ningún programa
El primer motivo es que no tienes que confiar en ningún software. Aunque uses uno muy seguro, con buena reputación, realmente no tienes certeza al 100% de que va a seguir siendo fiable siempre, de que no va a tener ninguna filtración o cualquier problema que afecte a la seguridad de tus cuentas.
El papel es eso, un objeto tuyo, tangible, que vas a poder esconder donde quieras. Podrás acceder a esas claves siempre que lo necesites y no vas a depender de un tercero.
Accesible, pase lo que pase
También hay que hablar de la accesibilidad, incluso en situaciones complejas. Por ejemplo, en caso de que haya un gran apagón eléctrico, y que afecte a Internet, no vas a poder acceder a la contraseña que tengas guardada en alguna plataforma en Internet para poder entrar en algún aparato como puede ser una caja fuerte que tengas en casa a pilas.
Claro, el riesgo también existe con el papel en caso de que, por ejemplo, lo pierdas, haya algún incendio o alguna catástrofe. Por eso tienes que pensar muy bien dónde ubicarlo o, incluso, tener varias copias repartidas en más de un lugar físico.
Evitas errores de hardware
Por supuesto, otro motivo más para utilizar copias de contraseñas en papel, es que evitarás problemas de hardware. Incluso si tuvieras tus contraseñas en un dispositivo que no tengas conectado a Internet, lo cual sería algo muy seguro, tienes el riesgo de que ese disco duro deje de funcionar y no poder acceder.
Un papel puede durar décadas, cientos de años, siempre y cuando esté en un buen lugar guardado. Un pendrive, el disco duro de un ordenador o cualquiera similar, no dura más que unos años, en el mejor de los casos.
Control total de seguridad
Otro aspecto a tener en cuenta, es la seguridad. Si tienes las contraseñas escritas en un papel, vas a tener el control total de dónde lo guardas, qué vas a escribir exactamente, etc. Al utilizar gestores de contraseñas, vas a estar más expuesto a problemas de seguridad. Un intruso podría acceder a tu cuenta, por ejemplo.
Por tanto, si quieres potenciar al máximo la seguridad, lo mejor es que utilices un papel para apuntar ahí tus contraseñas y no des facilidades a los atacantes.
Tu familia puede acceder fácilmente
El hecho de que tu familia pueda tener facilidad para entrar en alguna cuenta, alguna caja fuerte que tenga contraseña o similar, es otra ventaja. No hay que ponerse en el peor de los escenarios, que sería tu muerte o tener alguna enfermedad grave. Simplemente si estás de viaje, en otro país, y quieres que tu familia pueda ver alguna contraseña, por el motivo que sea, es tan fácil como decir dónde tienes ese papel. No vas a tener que usar aplicaciones informáticas, con el riesgo que esto supone, especialmente, cuando entran en juego terceras personas.
En definitiva, utilizar un simple papel para apuntar las contraseñas, y tenerlas ahí almacenadas, es una buena opción. Eso sí, repetimos que es clave que elijas un buen lugar y no estén accesibles para cualquiera.
