Para poder tener una buena conexión de Internet, es fundamental la cobertura. Esto permite conectar dispositivos al punto de acceso con garantías y evitar cortes y problemas. Ahora bien, ¿es realmente sinónimo de tener una buena velocidad? Vamos a explicarte por qué tener una buena calidad en la señal, realmente no es sinónimo de que la conexión vaya a ir rápida al conectar tus aparatos.
Hay diferentes factores que podrían entrar en juego. Esto va a ser determinante para tener más o menos velocidad, algo que será clave a la hora de ver contenido en Streaming en alta calidad, usar la nube o jugar online.
Buena calidad no es igual que velocidad
Tener buena cobertura significa que tu dispositivo se conecte al punto de acceso y reciba una señal fuerte. Lo puedes ver, por ejemplo, con todas las rayas completas en el símbolo del Wi-Fi en tu ordenador o móvil. Si estás cerca del punto de acceso, lo normal es que esa potencia sea visible.
Podrías estar conectado a un repetidor
El primer motivo, es que podrías estar conectado a un repetidor, el cual no recibe buena señal del router. Aunque tú recibas una señal muy fuerte, realmente la velocidad de Internet va a ser muy limitada, pues ese repetidor no recibe una conexión de calidad.
Ten en cuenta que el repetidor hace de intermediario. Primero se conecta al router, recibe la señal y posteriormente la reparte a otros dispositivos. Si te conectas al repetidor y éste no tiene buena cobertura, aunque la señal que recibas sea máxima, no podrías lograr una buena velocidad.
Cuello de botella tecnológico
También puede pasar que tengas un cuello de botella tecnológico. Esto significa que estás utilizando dispositivos que no permiten más velocidad, aunque estés recibiendo una señal muy potente y estés justo al lado del punto de acceso conectado.
Por ejemplo, es algo que puede pasar si tienes un ordenador muy antiguo, con un protocolo como Wi-Fi 4, y te conectas a Internet de forma inalámbrica. No vas a poder lograr una gran velocidad, aunque la conexión sea óptima.
Red saturada
Por supuesto, también puede ocurrir que estés conectado a una red saturada. Aunque recibas una señal potente, tal vez haya demasiados dispositivos conectados al mismo tiempo y eso lo vas a notar. No vas a tener una conexión estable, de calidad, y la velocidad no será muy grande.
Puedes realizar pruebas e intentar apagar otros aparatos que tengas cerca. De esta forma, podrás ver si realmente la conexión mejora o no.
Limitación por software
Otro motivo más por el cual podrías tener problemas con la velocidad, aunque la señal llegue fuerte, es por software. Podrías tener algún programa que esté generando conflicto en ese dispositivo, como un antivirus o un firewall. Incluso podrías tener una VPN que esté limitando notablemente la velocidad.
Además, está también el riesgo de que tengas un malware en el sistema. Esto también afectará negativamente a la conexión.
En definitiva, aunque tengas la máxima señal de Internet Wi-Fi, eso no significa que la velocidad vaya a ser la adecuada. Podrías tener limitaciones y es conveniente que revises lo que hemos explicado para no tener problemas.
