
En un mundo cada vez más conectado y dependiente de la tecnología, la innovación se convierte en el motor impulsor que da forma a nuestro futuro. En este mismo contexto, la situación actual en todo el mundo presenta grandes desafíos y riesgos que ya estamos empezando a combatir, especialmente en el sector de las telecomunicaciones y el uso de internet. Primero con la pandemia, después con la guerra, y a continuación con los espionajes, las capturas de datos, los vetos, la tecnología 5G y el despliegue de fibra. La seguridad en las redes de telecomunicaciones es fundamental. Son infraestructuras críticas por derecho propio y para otros sectores que dependen de ellas, como la energía, el transporte, la salud, la educación y las finanzas.
















































