Hoy en día tenemos una gran cantidad de opciones para navegar por Internet. Podemos conectarnos a la red de forma inalámbrica o a través de cable. Tenemos dispositivos móviles, ordenadores y una gran variedad de equipos de lo que se conoce como el Internet de las Cosas. Con el paso del tiempo la tecnología ha ido avanzando y son más y más las posibilidades con las que contamos. Sin embargo, para lograr que esto sea así, a veces es necesario contar con ciertos elementos o servicios. En este artículo vamos a explicar qué es un WISP y por qué en la actualidad juegan un papel importante en muchas ocasiones.
A lo mejor no sabes qué es exactamente, pero cuando sepas de dónde viene WISP, seguro que ya tendrá una idea más clara de lo que es. Por esto mismo, en RedesZone vamos a explicártelo con detalle, además de que veremos una serie de consejos que debes tener en cuenta con este tipo de redes en particular.
Qué significa WISP
WISP son las siglas de Wireless Internet Service Provider. Básicamente, son proveedores de Internet que ofrecen conexión de forma inalámbrica. Esto aporta una serie de ventajas importantes, además de ser la única opción para muchos usuarios que necesitan conectarse a la red.
Hay que indicar que lo normal en la actualidad es contratar un servicio de Internet de fibra óptica para el hogar. Es la tecnología que vino para mejorar la calidad y velocidad del ADSL y podemos decir que es la que mayor implantación tiene en España. Ofrece velocidades simétricas de hasta 1 Gbps, buena estabilidad, baja latencia y, en definitiva, un servicio que se adapta a lo que buscamos la mayoría de usuarios.
Sin embargo, no siempre es posible llevar a cabo la instalación. A veces la infraestructura no es la mejor, necesitamos realizar cambios en nuestra vivienda para pasar cables o incluso no llega la señal a nuestra calle o localidad. Esto es algo que cada vez ocurre menos, pero sigue siendo un problema a resolver.
Para evitar esto entran en juego los WISP o proveedores de Internet Wi-Fi. Su misión es ofrecer conexión de forma inalámbrica a los hogares o cualquier lugar donde necesitemos. Todo esto sin necesidad de realizar una instalación con cables, como ocurriría con la fibra óptica.
Esto es muy interesante para zonas aisladas, lugares de difícil acceso y remotos. Se basan en antenas o estaciones. Además, en la vivienda del usuario se instala otra antena más pequeña que se conecta con la estación. De esta forma podemos tener conexión a Internet de forma inalámbrica, sin llevar a cabo una compleja instalación.
¿Es como el WiFi?
La realidad es que no mucho. Y todo porque las redes WiFi están pensadas para ofrecer conexión en interiores a los usuarios. Sin embargo, este tipo de redes están diseñadas con el objetivo de dar conexión a Internet a mayores distancias, como puede ser el caso de zonas aisladas o en la que el acceso es más complicado.
Además, otro de los puntos que hay que tener en cuenta de estas redes es que pueden sortear mejor las interferencias que se pueden dar por los tejados o las casas. Por tanto, hay que tener claro que no es lo mismo que las redes WiFi.
Qué ventajas tiene
Este tipo de redes cuentan con diferentes ventajas. Por ejemplo, uno de los primeros puntos que podemos valorar es que no necesitan de tanta inversión como la fibra óptica. Así que cuesta menos dinero. Además de esto, queda claro que la distancia es un aspecto notable de este tipo de red. Gracias a su cobertura, hace que incluso sea más beneficios en cuanto al retorno de la inversión realizada por una empresa o inversor.
Por otro lado, dentro del mercado empresarial también presenta una serie de puntos a su favor. Como puede ser el caso de mantener una conexión exclusiva, además de ofrecer una velocidad alta de transmisión de datos. Aunque, sobre todo, es la reducción de gastos que supone apostar por un WISP.
Internet en todas partes, algo muy necesario
Vivimos en una época en la que tener Internet en casi cualquier lugar se ha convertido en algo necesario. El auge del teletrabajo, por ejemplo, ha hecho que los usuarios busquen la manera de tener conexión en cualquier parte. Hablamos por ejemplo, de zonas rurales, que en muchos sitios está habiendo un aumento demográfico gracias precisamente a esto que mencionamos.
Pero claro, muchos lugares no están adaptados para ofrecer fibra óptica. Además de que la inversión de la fibra es mucho mayor y no todas las zonas cuentan con la infraestructura necesaria para ello. Esto hace que sea necesario contar con un WISP y poder lograr así conectividad sin cables.
Normalmente, estas empresas son de ámbito local. Se instalan en un territorio determinado y ofrecen servicio a los habitantes de una localidad o grupo de municipios. La velocidad, eso sí, no es tan veloz como la que podremos obtener con la fibra óptica. No obstante, puede ser más que suficiente para un uso cotidiano, sin que necesitemos algo extraordinario.
Generalmente, la velocidad que ofrecen los WISP varía entre 6 y 50 Mbps. Suelen ofrecerlo de forma simétrica, por lo que tendremos lo mismo de bajada que de subida. Ya sabemos que el uso de la nube, por ejemplo, hace que sea necesario tener una buena velocidad de subida.
Podemos decir, por tanto, que básicamente intervienen dos elementos: una antena mayor, la que ofrece conexión a los clientes, y una antena menor que instala el usuario en su vivienda. Con esta segunda antena podemos repartir la señal a los diferentes dispositivos que tengamos en nuestro hogar, básicamente como cualquier otra instalación. Podremos conectarnos desde el móvil, ordenador o cualquier aparato compatible con la red Wi-Fi.
Cada vez nos conectamos más de forma inalámbrica
Hay que tener en cuenta que cada vez tenemos más dispositivos compatibles con las redes inalámbricas. Si pensamos en cómo nos conectábamos hace solo unos años, lo normal era un ordenador conectado al router a través de un cable. Esto poco a poco ha ido cambiando y ahora tenemos un amplio abanico de opciones. Podemos navegar sin necesidad de contar con una instalación por cable.
El Wi-Fi se ha convertido, por tanto, en una tecnología casi indispensable. Especialmente se ha hecho muy importante debido al auge de lo que conocemos como el Internet de las Cosas. Básicamente, son todos los dispositivos que tenemos conectados a la red y que usamos en nuestro día a día en el hogar. Televisiones, reproductores de vídeo, bombillas inteligentes…
Al poder conectarnos de forma inalámbrica podemos lograr una mayor facilidad para integrar los dispositivos que se conectan. Podemos tener más aparatos conectados en nuestro hogar sin necesidad de estar limitados a los puertos disponibles del router.
Pero para llegar a todas partes, para poder tener Internet en casi cualquier lugar, es necesario contar con determinadas tecnologías o algunos medios y servicios. Uno de ellos, como hemos visto, es lo que se conoce como WISP. Este tipo de servicio va a permitir que tengamos Internet en casi cualquier lugar donde sea necesario. Abre un abanico de posibilidades muy amplio para conseguir que los territorios estén conectados a la red sin necesidad de disponer de la infraestructura necesaria por cable.
Nos adentramos cada vez más en una sociedad conectada, con muchas opciones para navegar. Las redes inalámbricas, como hemos indicado, son muy importantes y lo serán cada vez más con el paso del tiempo. Fibra óptica, 5G, Wi-Fi casi en cualquier lugar… Ahora bien, sea cual sea la tecnología que usemos es imprescindible contar con los medios adecuados, tener nuestros equipos protegidos y mantener el buen funcionamiento para aprovechar al máximo los recursos disponibles.
Precauciones con redes WISP
La seguridad siempre es una de las precauciones más grandes en cualquier red. En este caso, las señales se transmiten por el aire. Por lo cual existen riesgos de que sean interceptadas o de que se produzca algún tipo de acceso no autorizado. Para poder mitigar estos riesgos, es recomendable utilizar métodos muy fuertes para cifrar la conexión, como puede ser actualmente un WPA3. Pero también será algo fundamental, el establecer contraseñas fuertes para que no tengamos problemas de acceso a la red de alguien malintencionado que se encuentre cerca.
Por otro lado, estas redes son sensibles a la interferencia de otras señales inalámbricas. Pero también a obstáculos, los cuales pueden hacer que la red se degrade mucho. Entre otros, pueden ser los edificios, árboles, la propia geografía del terreno, entre otros muchos. Pero incluso en ese caso hay otros muchos factores que influyen para que la red fluya de la forma adecuada. Esto hace que otra de las precauciones, y más a modo de previsión, sea elegir las antenas de forma correcta. Estas deben ser de buena calidad, y que sean de la potencia suficiente para que se transmita de la forma adecuada.
El clima es otro de los problemas que pueden entrar en escena. Las condiciones climáticas más adversas, pueden ser un problema para la calidad de la señal de redes WISP. Esto hace en ocasiones que las velocidades sean más bajas durante períodos de mal tiempo. Por lo cual es importante prevenir estos problemas, con planes de contingencia para estas situaciones. Como, por ejemplo, disponer de conexiones a Internet de respaldo.
Por último, la capacidad puede ser otro problema cuando se producen problemas de picos de uso. En estos casos la velocidad de Internet puede reducirse de forma considerable, por causa de la alta demanda. Por lo cual, los usuarios deben ser conscientes de las limitaciones de la capacidad de este tipo de redes, planificando los usos que se les pueden ver.
En definitiva, cuando veamos el término WISP ya sabemos que hace referencia a un proveedor de Internet que ofrece conexión sin cables para poder navegar por la red casi desde cualquier lugar. Una alternativa más que tenemos disponible.
Qué debe tener un operador WISP
Seguramente ya conozcas a fondo lo que es un ISP, también conocido como proveedor de servicios de Internet. Y es que para tener acceso a la red hace falta contratar una de sus diferentes tarifas. Como puede ser Movistar, Vodafone, Orange, entre otros muchos operadores. Ahora bien, probablemente te preguntes en qué consiste exactamente los operadores WISP (Wireless Internet Service Provider), y eso es justo lo que vamos a ver después de tener una idea más clara de los que significa y, sobre todo, después de ver su diferencia con las redes WiFi.
De primeras, un operador WISP debe tener una infraestructura completa que cuente con una o varias estaciones base, es decir, pequeñas torres. Y en estas, se deben encontrar diferentes elementos clave como:
- Antenas omnidireccionales.
- Sectores de servicios, o lo que es lo mismo, una antena con ángulo de apertura concreto para que pueda cubrir una zona fijada.
- Radioenlaces punto a punto para que se puedan interconectar las estaciones base, en caso de que haya más de una.
- Electrónica de red para que que los equipos se puedan interconectar a través de cable o fibra.
- Sistemas centrales que serán los encargados de administrador el ancho de banda, el servicio que se de a los usuarios, así como otros puntos clave.
Además de esto, en el que caso de contratar uno de estos operadores, posteriormente es necesario que la teleco llege a instalar una pequeña antena en el domicilio o negocuio para recibir la conexión de alguno de los secotres de servicio de la operadora o antenas omnidireccionales que tenga disponibles. Al igual que también se contará con un router para que los usuarios puedan conectarse a Internet desde sus diferentes dispositivos. Por lo tanto, cambia la recepción de la señal, puesto que se trata de una cobertura inalámbrica.
Cómo elegirlo correctamente
Si hablamos de elegir un buen operador WISP, es casi obligado chequear la cobertura real en tu zona exacta. Algunos operan en áreas muy concretas como municipios rurales o comarcas montañosas. Siempre podremos intentar pedir que realicen una prueba de señal gratuita o una visita técnica previa para medir la intensidad y calidad antes de firmar cualquier contrato. Es la mejor manera de evitar sorpresas después.
Algo que suele dar muy buen resultado es buscar referencias directas de otros usuarios en el mismo entorno. Nos referimos por supuesto, a hablar con vecinos o conocidos que ya tengan el servicio del mismo proveedor y conocer así de primera mano su experiencia real. Incluso si tienes la posiblidad, puedes hacer algunas pruebas de velocidad desde su red para ver si se adapta bien a tus necesidades. Por supuesto, también podremos buscar opiniones en foros o grupos de WhatsApp de la zona, que son más fiables que las reseñas genéricas que podamos encontrar por la red.
También es importante comprar las velocidades reales, no solo las contratadas. Podremos solicitar datos de pruebas en diferentes momentos del día, sobre todo en periodos de alta demanda como tardes o fines de semana. No debemos dudar en preguntar si el servicio es de mejor esfuerzo o si incluye un acuerdo de nivel de servicio con garantías mínimas de disponibilidad y rendimiento. Y no hay que dar menos importancia al cifrado como WPA3 en la conexión inalámbrica y si actualizan con regularidad el firmware de la antena y el router para mantener la seguridad y el rendimiento.
Además de todo lo anterior, antes de elegir hay que evaluar el coste total, incluyendo instalación de la antena, cuotas mensuales y posibles penalizaciones por baja anticipada. También si incluyen el router Wi-Fi de calidad o si merecerá más la pena comprar otro a parte. También si ofrecen opciones de respaldo como failover a 4G o 5G en caso de problemas.
Consejos para las redes WISP
La conexión inalámbrica se ha convertido en algo fundamental en nuestra vidas. Soltar el cable de Internet a revolucionado las comunicaciones y el acceso a Internet. Cuando hablamos de maximizar
el rendimiento de una conexión WISP, hay varios aspectos clave que pueden marcar la diferencia entre un rendimiento óptimo y otro mediocre.
Uno de esos aspectos es la orientación de la antena instalada en el domicilio, ya que tiene que estar correctamente alineada con la estación base del proveedor. La mayoría de instalaciones cuenta con una línea de visión clara entre la antena del usuario y la torre de transmisión, pero en muchos casos hay elementos como árboles, edificios o colinas pueden debilitar la señal. Es algo así a lo que siempre recomendamos en el router dentro de casa: un lugar elevado y despejado.
Dependiendo de las circunstancias, también puede ser interesante usar un repetidor Wi-Fi dentor del hogar. La antena WISP proporciona la conexión a Internet, pero la señal dentro del hogar puede debilitarse debido a paredes, muebles u otros obstáculos. De igual forma, un rendimiento óptimo suele ir ligado a que todos los dispositivos implicados estén correctamente actualizados. Los proveedores de WISP suelen lanzar actualizaciones para mejorar la estabilidad, la seguridad o la compatibilidad con nuevos estándares. Hay que chequearlo de vez en cuando, igual que revisar el estado físico de la antena y los cables.
Hay que tener en cuenta también que las conexiones WISP suelen tener velocidades limitadas y por ese motivo, experimentar saturación en momentos de alta demanda. En estos casos es importante priorizar las actividades críticas, como el teletrabajo o las videollamadas, y limitar el uso simultáneo de aplicaciones que consuman muchos datos, como streaming en alta definición. Hay routers permiten configurar la calidad de servicio para asignar más ancho de banda a dispositivos o aplicaciones concretas.
