Puedes conectar dispositivos a Internet tanto por cable como también por Wi-Fi. Cada opción tiene sus ventajas y desventajas. No obstante, si lo que quieres es tener la máxima estabilidad, lo ideal suele ser utilizar un cable Ethernet. Ahora bien, ¿por qué el cable que utilizas podría estar limitando la tarifa de fibra óptica que tienes contratada? De ello vamos a hablarte en este artículo.
Es importante que tengas en cuenta que no todos los cables son iguales, por lo que podría haber problemas para alcanzar la máxima velocidad. Esto lo vas a notar en tareas cotidianas como jugar online, reproducir contenido en streaming en alta calidad o subir y bajar archivos de la nube. Es fundamental que verifiques que tienes todo bien configurado y que no hay nada que afecte al buen funcionamiento.
Cuidado con los cables Ethernet antiguos
El problema aparece si estás utilizando un cable Ethernet antiguo. Esto significa que podría ser CAT 5 o inferior, lo que se traduce en no poder alcanzar más de 100 Mbps de velocidad simétrica. Si tienes contratada una tarifa de fibra óptica de, por ejemplo, 600 Mbps, no podrías aprovecharla y tendrías una velocidad muy inferior.
Esto es algo que puede ocurrir si mantienes cables antiguos en casa. Tal vez hiciste una instalación cableada hace años, incluso cuando tenías ADSL, y no has tocado esos cables. Siguen funcionando perfectamente, pero la realidad es que están limitando la velocidad al utilizar tecnología antigua. Van a hacer de cuello de botella.
Para aprovechar realmente la fibra óptica en casa, es importante que tengas un cable CAT 5e o superior. Esto te permite pasar de 1 Gbps. Si utilizas CAT 6 o CAT 6A, incluso podrías llegar a 5 o 10 Gbps. Por tanto, si tienes contratada alguna tarifa de fibra óptica de las más potentes, con incluso 10 Gbps, tienes que tener cables de últimas categorías.
Afecta a todos los dispositivos
El hecho de utilizar un cable antiguo puede afectar a cualquier dispositivo que utilices en tu día a día. No solo hablamos del cable que utilices para tu router, sino también el que puedas tener en el repetidor inalámbrico, en algún sistema Mesh o cualquier otro equipo que vayas a conectar a la red.
Si vas a conectar algún dispositivo muy lejos del punto de acceso, eso significa que el cable tiene que ser largo. En este caso, lo mejor es que utilices CAT 6 o CAT 6A. Ofrecen mayor capacidad para que puedas conectar tus dispositivos y no sean tan sensibles a la distancia y posibles interferencias.
Podemos decir que CAT 6 es buena opción hasta 30-50 metros, mientras que CAT 6A sería lo mejor si vas a conectarte incluso a 100 metros del punto de acceso. Si vas a llevar Internet de una habitación a otra, y la distancia es importante, ten en cuenta esto a la hora de comprar tus cables de red.
En definitiva, cuidado con los cables Ethernet que utilizas en casa. Aunque puedan ser muy útiles para mejorar la estabilidad, podrías estar limitado si utilizas algún modelo antiguo. Asegúrate de que no está restringiendo la tarifa de fibra óptica que tienes contratada.
