
Seguro que todos recordamos a Meltdown y Spectre, las dos peores vulnerabilidades en la historia de la informática que pusieron en 2018 en jaque la seguridad de prácticamente cualquier equipo informático la tener su naturaleza en las propias arquitecturas de los procesadores. La ejecución especulativa de Intel nunca ha sido una buena idea, y desde la llegada de estas dos vulnerabilidades, y sus decenas de variantes, menos. Y esta mala idea vuelve a convertirse en una pesadilla para los usuarios con ZombieLoad, Fallout y Rogue In-Flight Data Load, los nuevos fallos de seguridad que afectan a estas CPUs.
















































