Google presentó hace unos días Sol, el nuevo sistema de cable submarino que une España con Estados Unidos. Pasa por las islas Azores, en Portugal, así como por Bermudas. Esto va a dar un impulso al uso de la nube y la Inteligencia Artificial, que requieren de un fortalecimiento de las infraestructuras para ofrecer conexiones más rápidas, estables y con mayor capacidad para enviar y recibir datos entre países.
Concretamente, este cable submarino va a conectar Santander con Florida. Servirá como un refuerzo al cable submarino ya existente denominado Nuvem, que también conecta la Península Ibérica con Estados Unidos, esta vez con Carolina del Sur, algo más al norte de donde estará la conexión de Sol.
Nuevo cable submarino de Google
En Estados Unidos, el cable estará anclado en Palm Coast y desarrollarán una ruta terrestre para conectarlo con las instalaciones de la nube de Google que tienen en Carolina del Sur. En el caso de España, también habrá una conexión terrestre entre Santander y Madrid, para lograr una mayor integración con la capital de España, con las instalaciones de Google Cloud en esta zona. Para ello, van a asociarse con Telxius.
Hay que tener en cuenta que España, al igual que Portugal, tiene una situación estratégica importante por su ubicación geográfica, de cara a la interconexión global. Es un punto clave que sirve para conectar Europa, África y América. Este nuevo cable trasatlántico submarino de Google se une a los ya existentes y aporta un impulso importante para lo que necesitará la Inteligencia Artificial en los próximos años.
Una vez entre en servicio, Sol va a mejorar la capacidad y fiabilidad de 42 regiones de Google Cloud en diferentes lugares de todo el mundo. Tendrá, además, puntos intermedios en las islas Azores y en Bermudas. Esto supone, lógicamente, una inversión económica importante tanto en Santander, como también en las islas Azores o en Bermudas.
Este nuevo cable cuenta con 16 pares de fibra óptica, para aumentar la resiliencia y dar cabida a la alta demanda de conexiones. Esto aportará también una menor latencia para las conexiones, algo fundamental hoy en día para poder usar la nube con garantías, realizar videollamadas o jugar online.
Mejora los servicios de IA alojados en la nube
Hablar de Inteligencia Artificial y nube, es hacerlo de dos términos que están muy presentes en Internet actualmente, pero que lo estarán aún más en unos años. Cada vez hay más servicios de IA que están alojados en la nube y dependen de ésta para poder ofrecer todo tipo de servicios a empresas y usuarios domésticos.
Para que esto sea posible, para que no haya problemas de ningún tipo en cuanto a capacidad, es necesario contar con cables submarinos de este tipo, como es el caso de Sol. La mejora en velocidad y estabilidad se traduce en beneficios cuantificables para la Inteligencia Artificial. Según análisis de la industria, cada reducción de 5 milisegundos de latencia en conexiones transatlánticas puede permitir el procesamiento de hasta un 7% más de solicitudes de IA generativa. Los 16 pares de fibra de Sol, con una capacidad de diseño inicial de aproximadamente 250 Tbps, son fundamentales para el entrenamiento de modelos de lenguaje masivos (LLM) como Gemini, que requieren el trasvase constante de petabytes de datos entre continentes.
De momento, este cable no está operativo y habrá que esperar para su puesta en marcha. Según la hoja de ruta oficial publicada por Google Cloud, la fase de tendido submarino está programada para finalizar en el segundo trimestre de 2026, con una operatividad comercial prevista para septiembre de 2026. El proyecto es el resultado de más de 18 meses de planificación desde su aprobación interna a principios de 2024. Hay que mencionar que, aunque hablemos de miles de kilómetros de cable, no será, ni mucho menos, de los más largos que hay en los océanos del mundo. Hay cables submarinos que conectan todos los continentes y alguno incluso rodea toda África para conectar Europa con Oriente Medio.
