Mañana es el día de Reyes, día marcado en el calendario en España para intercambiar regalos con amigos y familiares. Especialmente, día muy esperado por los más pequeños. Pero esto, como vamos a explicarte, puede tener su riesgo si no actúas correctamente. Se trata de una advertencia que han dado desde la Policía Nacional, en referencia a las cajas de esos regalos, a los pedidos que has hecho por Internet y que han llegado a tu casa.
Cuando compras algo por Internet, lo más normal es que te llegue a tu domicilio, en una caja o sobre, a tu nombre. A veces, más allá del nombre y la dirección, también aparecen datos personales de contacto, por si el repartidor tiene que llamarte o hay algún problema. Puede que contenga tu número de teléfono o dirección de e-mail, por ejemplo. Eso puede suponer un riesgo.
El riesgo de privacidad de las cajas de regalos
No hay dudas de que, en estas fechas, los pedidos online se disparan. Todos hemos comprado ese último regalo que nos faltaba, confiando en que llegara a tiempo. También puede que hayas comprado algo que necesites para tu vivienda, para ti. Sea cual sea el motivo, seguro que has ido acumulando paquetes en tu casa. Todas esas cajas, tendrás que tirarlas.
El problema es que esas cajas tienen una etiqueta, que puede parecer inofensiva, pero que realmente tiene mucha información personal. Como mínimo, vendrá tu dirección y nombre completo. Tal vez, como hemos mencionado, también incluya tu número de móvil o dirección de correo electrónico.
| Dato Expuesto | Riesgo Potencial | Ejemplo de Ataque |
|---|---|---|
| Nombre y Apellidos | Suplantación de identidad, personalización de estafas. | Emails o llamadas que usan su nombre para generar confianza. |
| Dirección Completa | Robo en domicilio (indica vivienda vacía o con objetos de valor), acoso. | Delincuentes pueden monitorizar la vivienda o usar la dirección para verificar su identidad en otros servicios. |
| Número de Teléfono | Smishing (Phishing por SMS), llamadas fraudulentas (vishing). | Recepción de SMS falsos de empresas de paquetería con enlaces maliciosos. |
| Correo Electrónico | Spear Phishing, spam, inclusión en bases de datos robadas. | Emails fraudulentos personalizados que suplantan a la tienda donde se realizó la compra. |
La Policía Nacional advierte de que, si no actúas correctamente, estás regalando todos esos datos a cualquiera que encuentre esa caja que has tirado al contenedor. Realmente, no sabes quién puede hacerse con esa información, ni qué hacer con ella. También podría acabar en manos de ciberdelincuentes, que utilicen todo eso para lanzar ataques Phishing, por ejemplo.
Puedes ver el mensaje que ha dado la Policía Nacional a través de sus perfiles de redes sociales:
@policia 🚩Pequeños descuidos ➡️pueden dar grandes oportunidades a los estafadores 📦Antes de reciclar, dedica unos segundos a proteger tus datos Un gesto sencillo puede evitar problemas mayores #PolicíaNacional #Prevención #ProtegeTusDatos #ComprasOnline
Qué hacer
Entonces, ¿qué debes hacer para no tener problemas de seguridad? Los pasos son muy sencillos: deshacerte de las etiquetas de las cajas. Puedes quitarlas y romperlas a pedazos, para que no puedan identificarte de ninguna manera. También podrías usar algún rotulador, asegurándote de que se borra correctamente toda esa información.
Lo que no deberías hacer es tirar las cajas con la etiqueta intacta, ya que alguien, con malas intenciones, podría llegar a interceptar esos datos. Por ejemplo, si alguien obtiene tu e-mail, además de tu nombre y dirección completos, y ve que has comprado algo en concreto, porque aparece en la caja la información, podría enviarte un correo Phishing, en el que van a suplantar a esa marca y, de esta forma, robar tu contraseña o provocar que hagas algo.
Algunos consejos que puedes aplicar:
- Rotuladores de tinta permanente opaca: utiliza marcadores de tinta negra densa, ya que un simple bolígrafo puede no cubrir la información por completo y algo quedará expuesto.
- Sellos de protección de identidad: estos rodillos aplican un patrón de caracteres ilegible y logra ocultar muy bien la información sensible.
- Destrucción física: es una opción muy fiable. Consiste en arrancar la etiqueta, cortarla en pedazos muy pequeños y desechar los fragmentos en contenedores distintos.
- Aplicación de calor: en etiquetas térmicas, aplicar calor con un secador de pelo puede ennegrecer toda la superficie, haciéndola ilegible.
Son pequeños gestos que, como ves, duran unos segundos, pero que pueden librarte de un disgusto. Especialmente, en estas fechas en las que acumulas muchos paquetes y cajas que vas a tener que tirar a la basura, debes tener en cuenta esto y aplicarlo para preservar tu privacidad.
