Cuando aparecen problemas con la conexión de Internet, una de las mejores opciones para mejorar la cobertura es contar con un sistema Mesh. Son varios satélites, los cuales podrás repartir por diferentes lugares de tu vivienda, que permiten ampliar la señal inalámbrica. Muy útil para conectar muchas cosas y no preocuparte tanto por la distancia que haya con el router. Sin embargo, es esencial usarlo correctamente.
Vamos a hablarte de un error habitual que puede hacer que tu sistema Mesh no funcione correctamente. El objetivo es que puedas mantener una conexión estable y veloz en todo momento. Esto te permitirá conectar el ordenador, dispositivos móviles, la televisión y otros muchos aparatos sin problemas. Podrás jugar online, ver contenido en streaming en alta calidad o usar la nube correctamente.
Poner los nodos demasiado lejos, error habitual
El principal error consiste en colocar demasiado lejos los nodos. Un sistema Mesh puede tener diferentes satélites o nodos. Según el modelo, podría tener dos, tres o más. Cuantos más tenga, mayor será la superficie que pueden cubrir y así podrías conectar más aparatos a tu red inalámbrica.
No es buena idea que pongas demasiado lejos esos satélites. Puedes pensar que podrías repartirlos por cualquier lugar de tu casa, pero debes ser consciente de posibles limitaciones. Cada nodo necesita recibir señal de otro al que se conecte. Aunque es cierto que no es necesario que se conecte al punto de acceso principal, que sería el router, como sí ocurre con los repetidores inalámbricos, no significa que no sea importante la ubicación entre ellos.
Si pones un nodo muy lejos de otro, va a recibir una señal muy débil. Incluso podría ocurrir que no reciba nada de señal y no puedas conectarte. Por tanto, lo ideal es que estén ubicados en lugares en los que reciban bien la señal entre los diferentes satélites y así evitar que la cobertura sea débil y tengas problemas.
Cuidado con los obstáculos
Cuando vayas a ubicar los satélites de tu sistema Mesh, es importante que revises posibles obstáculos que podrían afectar a la señal. Aquí podemos nombrar algunos ejemplos como grandes muros, columnas, objetos metálicos o electrodomésticos grandes. Todo esto puede debilitar la cobertura y hacer que llegue peor.
Lo ideal siempre es poner los satélites en zonas abiertas, donde reciban y repartan la señal correctamente. Aléjalos de obstáculos que puedan afectar y también de fuentes de calor, ya que eso haría que el rendimiento disminuya y podrías tener problemas para conectar tus dispositivos correctamente.
Podemos decir que la ubicación de los satélites Mesh sería similar a la de un router o repetidor. Las mismas precauciones que debes tomar en esos casos, debes aplicarlas también con cada uno de los nodos y así conseguir que la señal llegue lo mejor posible a tus dispositivos y aprovechar la conexión al máximo.
En definitiva, un sistema Mesh puede ser muy útil para mejorar la cobertura del WiFi en casa, pero es necesario que ubiques bien los nodos. Cuidado con ponerlos en cualquier lugar, como podría ser cerca de obstáculos o separar demasiado los satélites entre sí.
