Cuando aparecen problemas con la conexión de Internet, una posible solución pasa por instalar un repetidor Wi-Fi. Sin embargo, no siempre llega a solucionar el problema. En muchos casos, esto ocurre por no ubicar correctamente el aparato. Vamos a hablarte de ello en este artículo. Te explicaremos por qué el lugar que elijas para instalar el repetidor inalámbrico puede ser más importante que el producto que compres.
El objetivo es que puedas aprovechar al máximo la conexión inalámbrica y conectar dispositivos de todo tipo. Es clave para domotizar el hogar, por ejemplo. Si vas a instalar sensores, bombillas o enchufes inteligentes, son aparatos que no siempre tienen capacidad para conectarte desde lejos, por lo que un repetidor puede ser útil.
Cuidado al ubicar el repetidor Wi-Fi
Si vas a instalar un repetidor Wi-Fi en tu vivienda, es clave que revises dónde lo vas a conectar para poder así aprovecharlo. Si eliges un mal lugar, puede suponer pérdida de velocidad, cortes y problemas a la hora de conectar dispositivos muy diversos.
Evita obstáculos
Lo primero que debes hacer es asegurarte de que no hay obstáculos que puedan afectar a la señal. Por ejemplo, podrías tenerlo cerca de paredes y muros, lo cual va a afectar negativamente a la calidad de la red inalámbrica. Incluso objetos metálicos o electrodomésticos grandes podrían hacer que funcione peor.
Uno de los mejores repetidores que funcionan con Mesh es el FRITZ!Mesh Set 1700 de tres unidades. Lo ideal es que lo pongas en una zona abierta, lejos de obstáculos de este tipo. Asegúrate siempre de que esté en una zona donde realmente sea útil y puedas aprovecharlo para conectar los aparatos.
Las interferencias afectan
Otro factor a tener en cuenta son las interferencias. Si pones el repetidor en una zona en la que haya interferencias, esto va a afectar negativamente. Podrías tener problemas y lo notarías en la velocidad y estabilidad. Por tanto, debes asegurarte de ponerlo lejos de posibles interferencias.
Por ejemplo, podrían generar interferencias los dispositivos Bluetooth, un teléfono inalámbrico o incluso un microondas. Al utilizar la frecuencia de los 2,4 GHz, eso puede hacer que el repetidor inalámbrico funcione peor. Podrías notar problemas y afectará a tu día a día.
No lo pongas demasiado lejos
También es un error ponerlo demasiado lejos del router. Puede parecer buena idea ubicarlo justo en la habitación donde vas a usar Internet en otros dispositivos, pero esto podría ser demasiado lejos. Si esto ocurre, la señal podría llegar muy debilitada y tendrías problemas. Lo notarías a la hora de alcanzar una buena velocidad y estabilidad.
Lo mejor es que lo pongas en una zona en la que reciba bien la señal para, posteriormente, repartirlo al resto de la vivienda. Busca siempre un punto medio, pensando en la importancia de recibir una señal adecuada y que no sea demasiado débil.
En definitiva, ubicar el repetidor Wi-Fi en casa va a ser fundamental. Debes asegurarte de ponerlo en el lugar adecuado y no cometer errores, ya que podría afectar a la hora de conectar aparatos de todo tipo, como podría ser el ordenador, el móvil, la televisión o cualquier dispositivo de domótica.
