Hemos visto en las últimas semanas cómo el petróleo ha experimentado una subida considerable por todo lo relacionado con la guerra en Irán. También lo ha hecho el gas, algo que afecta de lleno a la factura que pagamos cada mes, pero que incluso puede afectar también a la luz. En este artículo, vamos a hablarte de quiénes son los que podrían tener más problemas en los próximos meses.
Este tipo de subidas no siempre afecta por igual a todos. Hay clientes que pueden notar un aumento mayor, en función del tipo de tarifa que tengan contratadas. Por ello, puede ser buen momento para analizar si te conviene o no cambiar de tarifa o comprobar si realmente esta subida puede afectarte.
Las tarifas reguladas, las más expuestas
Las tarifas reguladas son, según los expertos, las que están más expuestas a experimentar una subida considerable en las próximas semanas. No tienen un precio fijo, sino que se regula trimestralmente, en el caso del gas, o diariamente, en el caso de la electricidad. Esto hace que la fluctuación pueda ser bastante grande.
Si comenzamos hablando de la tarifa del gas, la regulada por el Gobierno se actualiza cada trimestre. Concretamente, las nuevas tarifas entran en vigor el 1 de enero, 1 de abril, 1 de julio y 1 de octubre. Unos días antes, a través del BOE, publican los precios para las diferentes tarifas TUR 1, TUR 2 y TUR 3.
Esto significa que, con la subida del gas que estamos viendo estas semanas, tu tarifa, si tienes contratada la TUR, va a subir para el próximo trimestre. Por tanto, estás expuesto a estos cambios. Sin embargo, aquellos que tienen una tarifa con precio fijo, por ejemplo para todo el año, no van a estar tan expuestos, al menos, hasta la siguiente revisión de precio de su tarifa.
En cuanto a la electricidad, aunque en España no tiene un impacto tan directo el aumento del gas, podrías notar una subida si tienes tarifa regulada. En España existe un gran mix energético, lo que significa que la producción es posible gracias a la energía nuclear, eólica, solar, hidráulica y, también, del gas. Si el gas sube, esa parte podría hacer que aumente, especialmente en determinados momentos.
¿Interesa cambiar de tarifa?
Esta pregunta no tiene una respuesta sencilla. Nadie sabe qué va a deparar los próximos meses, si el conflicto en Oriente Medio se alargará o será corto, si afectará o no a otros países, etc. Tener una tarifa con precio fijo, es algo que, para lo bueno o para lo malo, sabes de antemano lo que vas a pagar.
Tener tarifa regulada, especialmente en electricidad, tiene más incertidumbre, pues es algo que cambia cada día, cada hora. Si tiramos de datos históricos, en verano, los meses que vienen ahora, es cuando más interesa tener este tipo de tarifa, ya que funciona más la producción solar y eso abarata los costes. Siempre puedes revisar tu factura de la luz y ver hasta qué punto te interesa o no tener un precio fijo.
Además, otro factor a tener en cuenta es que ahora vienen semanas en las que vas a tener más opciones de ahorrar energía. Sube la temperatura, además de que hay más horas de luz solar. Por tanto, podrás cambiar hábitos como la hora del día a la que ventilas la casa o realizar diferentes ajustes para aprovechar más esas horas del día en las que hay luz solar. También podrás reducir el uso de ciertos electrodomésticos, como la secadora.
En definitiva, los expertos señalan que los clientes que tengan tarifas reguladas, tanto de gas como de electricidad, son los que están más expuestos a estas subidas que estamos viendo. Sin embargo, nadie sabe qué puede deparar los próximos meses y si realmente es una buena opción pasarse a una tarifa fija.
