A la hora de ahorrar energía, es importante controlar los aparatos que tienen un mayor gasto. Aquellos que calientan, como puede ser una estufa o un horno, son ejemplos claros de uso de una gran potencia. En este artículo, vamos a hablarte de en qué consiste el modo convección y de qué manera te ayuda a gastar menos energía, a la hora de utilizar tu horno para calentar la comida en tu día a día.
No todos los hornos tienen esta función, por lo que puede ser interesante, una vez sepas cómo funciona, que lo tengas en cuenta si estás pensando en comprar uno. Esto te ayudará a calentar tu comida, al mismo tiempo que ahorras energía y reduces así el coste de tu factura mensual.
Qué es el modo convección
Pero, ¿qué es exactamente esto del modo convección en un horno? Tradicionalmente, un horno eléctrico normal funciona a través de resistencias, que es lo que se calienta y hace que la temperatura dentro del horno aumente considerablemente. En cambio, con el método de convección, ese horno va a tener la posibilidad de mover el aire.
Se trata de un ventilador interior y lo que hace es mover el aire de dentro del horno. Ese aire ya va a estar caliente, al estar encendido, y lo que hace es potenciar la cocción al moverlo. Este término es, por tanto, el calentamiento por aire. En vez de usar esas resistencias que comúnmente tienen los hornos, se añade este ventilador para mover el aire.
Esto es útil para cocinar, ya que permite que todo se caliente de forma más homogénea y no haya partes que se calienten más que otras. Especialmente, es útil si vas a meter varias cosas en el horno, para no tener que preocuparte tanto, ya que todo se cocinará de manera más uniforme y quedará mejor. Utilizará el calor radiante, además del aire.
Por qué ayuda a ahorrar
Esta característica puede ser útil para ahorrar energía. El motivo es que, al utilizar aire para calentar los alimentos, se ahorra tiempo. El aire circula por el horno y los alimentos se calientan antes que al utilizar métodos convencionales, con las resistencias. Aceleras el proceso, por lo que evitas tener más tiempo el horno consumiendo.
También sería posible incluso bajar algo la temperatura. Al calentarse la comida de forma más homogénea, además de a mayor velocidad, no es necesario, en algunos casos, poner la temperatura tan elevada y basta con un poco menos. A menor temperatura, menor será también el gasto de energía. Podrás ahorrar, en definitiva.
Según Endesa, el modo de convección puede ahorrar hasta un 30% en el consumo del horno. Además, también podrás calentar más alimentos al mismo tiempo, incluso diferentes. Al no tener que ajustarte a una temperatura tan elevada, tienes mayor flexibilidad para decidir qué cocinar al mismo tiempo.
Como consejos adicionales, es importante que aproveches el calor residual y que evites abrir y cerrar la puerta del horno. En el primer caso, lo que puedes hacer es apagar el horno unos minutos antes de sacar la comida. No se va a enfriar rápidamente, por lo que puedes aprovechar ese calor residual para seguir cocinando, sin necesidad de estar consumiendo energía. Además, al evitar abrir y cerrar la puerta, podrás reducir el intercambio de temperatura, algo que también provocará un aumento en el consumo.
En definitiva, el modo convección del horno, significa que se calienta con aire. Es diferente al método convencional, en el que utiliza resistencias. Esto puede ayudarte a ahorrar energía al cocinar con el horno y pagar menos en la factura cada mes.
Cómo optimizar el uso del modo convección
A estas alturas de la película, nadie dudará de que el modo convección del horno ha sido uno de los mayores avances en la historia de este electrodoméstico. Entenderlo y saber usarlo es clave para sacarle el máximo partido. Por ese motivo, vamos a darte unos consejos para que el modo convección de tu horno se aproveche al máximo.
Una de las claves pasa por ajustar las recetas diseñadas para hornos convencionales. El aire caliente circula todo el tiempo, por lo que los alientos se cocinan más rápido, rediciendo el tiempo de cocción en un 20-25% y permite bajar la temperatura en un 10-20%. Una receta estándar que tardaba 40 minutos a 180 grados en un horno convencional, puede tardar 32 o 34 minutos a 160 grados en modo convección.
También es importante la buena elección de los utensilios de cocina para maximizar la eficiencia del modo convección. Aquí es donde entran en juego bandejas perforadas, rejillas o moldes con bordes bajos que permitan la libre circulación del aire caliente alrededor de los alimentos. Otra de las claves es evitar sobrecargar el horno con demasiadas bandejas, ya podríamos hacer que el aire circule mucho peor.
La vieja costumbre de precalentar el horno también es más rápida e incluso prescindible en algunos casos, cuando hablamos de un horno con modo de convección. No obstante, cuando se precaliente, habrá que hacerlo solo hasta que el horno alcance la temperatura deseada, ya que el ventilador distribuye el calor rápidamente. Esta capacidad también permite cocinar múltiples platos simultáneamente sin mezclar sabores.
De lo que no podemos olvidarnos es que un modo de convección eficiente y duradero en el tiempo, para porque hagamos el mantenimiento oportuno al honor. Es decir, tendremos que mantener el horno limpio, sobre todo el ventilador y las rejillas internas. La acumulación de grasa o restos de comida puede obstruir el flujo de aire, lo que al final reduce la eficacia del ventilador y acaba por aumentar el consumo energético.
