El aire acondicionado es un aparato que puede llegar a consumir bastante en tu vivienda. Es esencial controlarlo, usarlo correctamente y tenerlo bien configurado. Sin embargo, hay momentos del día en los que, especialmente, ese consumo podría ser mayor. Vamos a hablarte de ello, con algunos consejos sobre qué puedes hacer para que esto no ocurra y poder ahorrar en la factura de la luz.
Ten en cuenta que no todos los aires son iguales, pero sí que van a ser siempre electrodomésticos que consuman bastante más que otros aparatos que puedas usar en tu día a día. Elegir bien la temperatura, así como los diferentes modos de uso, va a ser clave. Pero también será usarlo correctamente en determinados momentos en los que pueda consumir más.
Cuándo consume más el aire
El aire va a gastar más energía cuando tenga que bajar más la temperatura. Por ejemplo, no es lo mismo encender el aparato si la habitación está a 35 grados, que si se encuentra a 28. Eso ya puede darte pistas de en qué momentos podría estar consumiendo en exceso. Si actúas correctamente, puedes reducir este consumo.
Cuando entra luz directa del sol
Un ejemplo claro es cuando entra luz directa del sol. Si tienes una ventana que da a la calle, en una habitación donde suelas poner el aire acondicionado, en las horas en las que entre luz solar directamente por la ventana, el aparato va a gastar más. La habitación se calienta en exceso, por lo que tendrá que trabajar a mayor potencia para bajar la temperatura.
Para reducir el consumo, lo que puedes hacer es utilizar toldos, cortinas o persianas. El objetivo es bloquear la entrada de luz directa del sol, especialmente en esas horas del día en las que da de lleno y calienta más. La habitación se mantendrá más fresca y el aire tendrá que consumir menos recursos para alcanzar la temperatura deseada.
Por la tarde, después de todo el día
También va a consumir más por la tarde, después de todo el día apagado y durante las horas que la vivienda se ha estado calentando. Vas a llegar a casa y la temperatura puede ser muy elevada, por lo que el aire va a tener que funcionar a mayor potencia para alcanzar la temperatura deseada.
En este caso, podemos decir que puedes intentar reducir ese aumento de temperatura. Por ejemplo, cierra las persianas de la vivienda o evita dejar ventanas abiertas. Aunque apenas puedas reducir ese sobrecalentamiento 1 o 2 grados, eso ya va a hacer mucho de cara a ahorrar energía.
Después de ventilar la casa
Otro caso más de cuándo podría estar consumiendo el aire acondicionado más de lo normal, es después de ventilar la vivienda. Esto es algo que debes hacer cada día, pero puedes elegir la hora en la que sea más positivo para el aire acondicionado. Siempre que ventiles la casa, va a haber un intercambio de aire de fuera, que estará a diferente temperatura.
Lo ideal sería ventilar la casa por la mañana, a primera hora. Nunca lo hagas cuando la temperatura ya ha pasado de 30 grados. Tampoco deberías hacerlo por la noche, aunque dependerá de la zona en la que vivas. En muchos casos, incluso hasta altas horas de la noche la temperatura puede estar por encima de 30 grados.
En definitiva, estos son algunos momentos del día en los que el aire acondicionado va a consumir más energía. Básicamente, ocurrirá cuando la casa esté más caliente, por lo que debes evitar que aumente la temperatura, siempre que sea posible.
