Si tienes un ordenador antiguo, es muy probable que no puedas instalar Windows 11 en él. Vas a estar limitado, como máximo, a Windows 10, que es una versión que ha quedado obsoleta, aunque, en algunos casos, podrías seguir recibiendo actualizaciones. Pero esto no significa que ese equipo ya quede totalmente inservible. Como vamos a explicarte, podrías reutilizarlo y convertirlo en un NAS.
Esa transición de Windows 10 a Windows 11, dejó a muchos equipos obsoletos. Al no tener compatibilidad de hardware, significa que no pueden contar con la última versión del sistema operativo de Microsoft. Un problema importante, ya que obliga a tener que comprar otro ordenador o, en su defecto, instalar otro sistema, como alguna distribución de Linux.
Convierte tu viejo PC con Windows 10 en un NAS
En la web oficial de Microsoft, puedes consultar los requisitos para instalar Windows 11. Si tu viejo ordenador no cumple estos mínimos, no podrías instalarlo. Sin embargo, sí que puedes seguir usándolo como servidor NAS y darle un uso útil para tener ahí tus archivos guardados.
Según datos del fabricante Dell, aún hay 1.500 millones de ordenadores con Windows 10 instalado. Unos 500 millones no cumplen los requisitos para actualizarse a Windows 11. Pero eso no significa que no sean lo suficientemente buenos como para poder darles otro uso, como es el de convertirlos en servidores NAS.
Hay diferentes sistemas operativos para servidores NAS, entre los que podemos destacar TrueNAS o UnRAID, que son algunos de los más populares. Estas plataformas, a diferencia de Windows 11, se centran en la compatibilidad de la CPU para la virtualización, tener suficiente memoria RAM, puertos y bahías de almacenamiento. Prácticamente, cualquier ordenador de la última década, o incluso más, va a seguir siendo útil para usar como NAS.
Generalmente, los requisitos mínimos para un NAS suelen ser de 8 GB, procesador de 64 bits de dos núcleos, unidad de almacenamiento (ya sea SSD o HDD) desde 16 o 32 GB en adelante y puerto Gigabit Ethernet. No obstante, estos requisitos pueden ser superiores, en función del sistema operativo que vayas a instalar, además de para tener más garantías de lograr un funcionamiento óptimo.
De forma resumida, los pasos para poder convertir tu PC antiguo en un NAS, son los siguientes:
- Respaldo de datos críticos: lo primero, utiliza una herramienta como Macrium Reflect Free para clonar tu disco de Windows o copiar tus archivos a una unidad externa. Este paso es irreversible, solo por precaución.
- Preparación de medios: descarga la imagen ISO de TrueNAS o UnRAID. Usa la herramienta Ventoy (ventoy.net), por ejemplo, para crear un USB de arranque que te permita probar ambos sistemas sin instalarlos.
- Configuración de la BIOS/UEFI: reinicia el PC y accede a la BIOS. Asegúrate de que el modo SATA está en ‘AHCI’ y activa las opciones de virtualización (Intel VT-x / AMD-V), cruciales para el rendimiento.
- Instalación y primer acceso: arranca desde el USB e instala el sistema operativo NAS en una unidad dedicada (un SSD pequeño es ideal, ya que irá más rápido que en un HDD). Una vez instalado, el sistema te mostrará una dirección IP. Accede a ella desde otro ordenador en la misma red para empezar la configuración web.
Por qué es útil tener un NAS
Un motivo para tener un NAS, es poder almacenar todo de forma centralizada. Podrías acceder a tus archivos desde un móvil, ordenador, televisión y otros aparatos que estén conectados a esa red. En vez de tener esos archivos en cada uno de esos aparatos, todo estará centralizado en un único lugar.
También es muy interesante para crear copias de seguridad. Para evitar perder archivos importantes, es clave tener una copia en otro lugar. Un NAS, en este caso, permite mantener todo eso a buen recaudo y, además, acceder desde cualquier lugar, siempre que necesites intercambiar archivos.
A diferencia de usar una plataforma de almacenamiento en la nube, como Google Drive o Dropbox, vas a poder ganar en privacidad y control. No estarás expuesto a posibles problemas que puedan aparecer y que afecten al funcionamiento de ese servicio, ya que el dispositivo te pertenece.
En definitiva, si tienes un ordenador antiguo, con Windows 10, y no puedes actualizar a Windows 11, puedes darle una segunda vida. Podrías convertir ese equipo en un servidor NAS y aprovechar sus ventajas.
