Dependemos de cables de fibra óptica para navegar por Internet y es algo que podemos encontrar por todas partes. Es lo que nos permite alcanzar velocidades de gran velocidad en casa y poder así conectar aparatos muy variados, como un ordenador, la televisión, dispositivos móviles… Ahora, un grupo de investigadores de la Universidad Politécnica de Hong Kong, como puedes ver en su publicación, ha detectado que estos cables podrían servir para espiar.
Concretamente, han informado de que estos cables podrían actuar como si fueran micrófonos ocultos. Podrían captar, de forma secreta, sonidos transmitidos en el aire. Un atacante podría llegar a interceptar conversaciones privadas de forma remota, por ejemplo. Un problema que, sin duda, afecta directamente a la privacidad.
La fibra óptica puede actuar como micrófonos espía
Para entender cómo es esto posible, hay que mencionar cómo funcionan exactamente los cables de fibra óptica. A diferencia de los cables de cobre tradicionales, que funcionan al emitir señales de radiofrecuencia detectables, la fibra óptica utiliza luz para transmitir datos. Durante mucho tiempo se consideraba que esto hacía que fueran inmunes a la interceptación remota, pero ahora han demostrado que no es así.
Estos investigadores de Hong Kong han descubierto que las ondas sonoras que viajan por el aire, el sonido que producimos, chocan con los cables de fibra óptica y esto provoca deformaciones físicas. Lógicamente, son deformaciones microscópicas, mínimas, pero suficientes para generar pequeños cambios estructurales que alteren la fase de luz.
Un atacante podría conectar un sistema de detección acústica al extremo remoto de una conexión de fibra óptica hasta el hogar (FTTH) y monitorizar estos cambios mínimos de luz y llegar a convertirlos en audio. Por tanto, podrían llegar a convertir esos cables de fibra óptica en micrófonos espía.
¿Podría utilizarse en conflictos bélicos? ¿Servirían para espiar a empresas y poder obtener información sensible relacionada con la producción o patentes? Lo cierto es que, sobre el papel, teniendo en cuenta este estudio, es una posibilidad que podrían estar espiando y obtener datos de los usuarios.
Cuanto más cable haya, más probabilidad de éxito. Esto hace que un edificio moderno, donde pueda haber muchos metros de fibra óptica enrollados en una caja de Internet, puedan llegar a tener mayor sensibilidad. Además, al usar herramientas de Inteligencia Artificial actuales, los atacantes logran conservar un mayor porcentaje de la información hablada.
No son ataques sencillos
Todo esto no es más que una prueba realizada por parte de investigadores de una universidad de Hong Kong y no quiere decir que puedan espiarte fácilmente con los cables de fibra óptica de tu vivienda. De hecho, estos ataques son muy complicados y limitados. Necesitan tener acceso físico y estar cerca de tu ubicación, además de utilizar equipos especializados y un procesamiento avanzado.
No sustituye a micrófonos normales. No pueden lograr escuchar todo lo que hables, como si hubiera realmente un micrófono incorporado. Sin embargo, hasta cierto punto, como hemos explicado, sí que podrían llegar a aprovechar esos pequeños cambios estructurales que alteran la fase de luz de la fibra óptica.
Con el auge de la Inteligencia Artificial, y el hecho de poder tener más herramientas que faciliten tareas complejas, como es analizar sonidos o pequeñas modificaciones, como ocurre con estos cables, podemos encontrarnos con una mayor probabilidad de que utilicen métodos de este tipo. Es solo un estudio, unas pruebas que han hecho pero abre la puerta a una posibilidad real.
Podemos decir, en definitiva, que estamos ante una hipotética técnica de espionaje avanzada, pero que no supone una amenaza inmediata para usuarios domésticos. No van a estar espiando tus conversaciones dentro de casa, ni en la oficina. En cualquier caso, y según las pruebas realizadas por estos investigadores, incluso podrían llegar a rastrear a 50 metros de la ubicación de la víctima.
