Hoy en día es muy normal llevar, como mínimo, una tarjeta bancaria en el bolsillo. Es un método de pago muy común, aunque también podamos hacerlo desde el móvil. Además, no necesariamente hay que meter la tarjeta en el TPV y poner el PIN, en cada pago, sino que basta con acercarlo. Es lo que se conoce como tecnología contactless. Pero, ¿hay riesgos con esto? ¿Podrían robarnos dinero?
Lo cierto es que sí que es una técnica que utilizan los ladrones para robar dinero. Especialmente, suele ocurrir en algunos países, en mercados y sitios con mucha gente. Pasan cerca de la víctima con un TPV y reciben ese “pago”. ¿Es buena idea utilizar papel de aluminio para cubrir las tarjetas bancarias? De ello vamos a hablarte.
El papel de aluminio actúa de escudo
Las tarjetas bancarias utilizan RFID/NFC, una tecnología que permite realizar pagos sin contacto, simplemente con acercar la tarjeta al TPV. Hay que tener en cuenta que no es una tecnología inalámbrica como el Bluetooth o el Wi-Fi, que pueden funcionar a muchos metros de distancia, sino que apenas tiene un margen de 10-20 centímetros (por seguridad, suelen limitarlo incluso a menos de 10 centímetros).
El problema es que, pese a que la distancia a la que funciona es limitada, es suficiente para que pase alguien con un TPV, lo acerque a tu bolsillo y pueda captar la señal de tu tarjeta bancaria. En lugares con gran afluencia de gente, es algo que no vas a detectar hasta que veas la notificación en tu móvil o cuando consultes el estado de tu cuenta bancaria.
Lo que hace el papel de aluminio es bloquear esa señal. Técnicamente, va a impedir o, al menos, dificultar mucho ese pago sin contacto. Vas a estar mucho más protegido que si tienes la tarjeta en el bolsillo o en la cartera, sin esta protección adicional.
Pero claro, esto realmente no es algo muy práctico, ni cómodo. Vas a tener que envolver tus tarjetas con papel de aluminio, sacarlas cuando vayas a usarlas, etc. Además, el riesgo real es pequeño, como hemos explicado. Únicamente sería interesante usarlo en momentos concretos, si vas a ir de viaje a algún país donde sepas que esta práctica está extendida y vas a visitar zonas muy concurridas, como mercados.
Alternativas
Aunque el papel de aluminio sí pueda funcionar, vas a tener algunas alternativas que son más prácticas. Una de ellas son las fundas para proteger conexiones RFID. Son del tamaño de una tarjeta bancaria, para que puedas meterla ahí y quede protegida, sin que sea molesto de llevar en la cartera o bolsillo.
Las hay de diferentes tipos, colores y diseños, pero realmente la función es la misma: bloquear las conexiones RFID. En RedesZone, hemos probado este tipo de material y funciona perfectamente. Basta con meter ahí la tarjeta, acercarla a un TPV o cajero que tenga contactless y comprobar que, efectivamente, no lo detecta.
También está la opción de utilizar carteras que tienen protección RFID. Esto puede ser aún más cómodo, ya que no tendrás que preocuparte por proteger cada una de tus tarjetas, sino que todas ellas, una vez estén en esa cartera, están protegidas frente a estos intentos de robos.
En cualquier caso, siempre puedes potenciar tu seguridad al configurar correctamente tu cuenta bancaria. Puedes poner un límite bajo para pagar con contactless, gestionar alertas para que te lleguen inmediatamente, apagar tarjetas que realmente no necesitas tener activadas siempre y tener varias, utilizando una para el día a día, con un límite más bajo.
