Lo normal es que tu ordenador portátil tenga Wi-Fi sin que tengas que comprar algo adicional. Va a contar con una tarjeta interna, por lo que podrá conectarse a la red, de forma inalámbrica, y tener así acceso sin necesidad de usar cables. Pero, ¿podrías tener mayor velocidad y calidad si compras un adaptador externo y lo conectas por USB? De ello vamos a hablar en este artículo.
Si tienes problemas con tu conexión, en algunos casos puede ser buena idea ponerle un adaptador Wi-Fi nuevo a tu portátil. Sin embargo, esto no siempre va a solucionar el problema. Incluso puede hacer que vaya peor, si no tienes en cuenta algunos factores. Como vas a ver, hay motivos por los que sí puedes lograr una mejora, pero también tener problemas adicionales.
Cambiar el adaptador de red puede ayudarte
Un caso claro en el que sí que vas a lograr una mejora importante al poner un adaptador externo al portátil, es si la tarjeta de red interna es antigua y con malas características. Por ejemplo, puede que tenga Wi-Fi 5 o inferior, que incluso no sea doble banda o no logre una señal potente a poco que te alejes del router. En cambio, comprar una tarjeta nueva, con Wi-Fi 6 o Wi-Fi 7, con una mayor velocidad máxima, puede hacer que logres resultados mucho mejores.
Además, está el tema de las interferencias. Si utilizas dispositivos Bluetooth y otros aparatos que tengan Wi-Fi, cerca del portátil, esto puede generar problemas. Pero eso aumenta si utilizas los 2,4 GHz. En cambio, utilizar los 6 GHz, o también los 5 GHz, puede reducir bastante las interferencias o eliminarlas por completo. Una vez más, tener un adaptador Wi-Fi de mayor calidad, con los últimos estándares, puede ser de ayuda.
También está el caso de poder cambiar la antena externa. No todos los adaptadores lo admiten, pero sí es más común en una tarjeta de red Wi-Fi externa. Básicamente, vas a poder ponerle una antena de mayor tamaño, lo que te ayudará a mejorar la cobertura y poder recibir señal desde más lejos.
Casos en los que no es buena idea
Pero también hay casos en los que realmente no es buena idea, ya que no vas a mejorar nada. Por ejemplo, si ya tienes una tarjeta de red interna de calidad, reciente, aunque compres otra externa no vas a obtener una mejora significativa. Tal vez te conectes muy lejos del router o haya obstáculos que impidan que la señal llegue bien. Tendrías que mejorar la conexión de otra manera, como puede ser eliminar esos obstáculos, cambiar el router de lugar, etc.
Tampoco vas a obtener una mejora si compras un adaptador de red externo que no sea compatible con las características de tu router. Este último, podría generar un cuello de botella si, por ejemplo, solo tiene Wi-Fi 5 y compras un adaptador nuevo que tenga Wi-Fi 6 o Wi-Fi 7; no podrías aprovecharlo.
Además, un caso claro es si compras un adaptador externo de mala calidad. Incluso podría empezar a tener peor conexión que al conectarte con el adaptador interno. Para evitar este problema, te recomendamos comprar una tarjeta Wi-Fi que tenga Wi-Fi 6 o Wi-Fi 7, una buena velocidad de Internet (por encima de los 1200 Mbps), que sea compatible con el cifrado WPA3 y realmente permita alcanzar una buena distancia.
