No tengo Internet en el repetidor Wi-Fi: soluciones para tener conexión

Es muy común que haya problemas con la conectividad inalámbrica. En muchas ocasiones la cobertura no es la mejor y eso se traduce en pérdida de velocidad, estabilidad y fallos para navegar. Por suerte podemos hacer uso de dispositivos que nos ayudan a mejorar esos aspectos, aunque a veces no funcionen bien. En este artículo vamos a hablar de posibles soluciones cuando no funciona el repetidor Wi-Fi y no tenemos Internet.

Por qué no funciona Internet en el repetidor

A veces los repetidores Wi-Fi pueden funcionar mal. Esto va a hacer que tengamos cortes de Internet o que incluso no podamos conectarnos. Las causas son variadas. Una mala configuración, problemas con el hardware, fallos de seguridad… Son muchos los motivos que podrían afectar al buen funcionamiento.

Esto hace que tengamos que tomar medidas para que funcione lo mejor posible. Es importante identificar cuál puede ser la causa exacta o al menos ir descartando motivos. De todos ellos, uno de los más habituales es una mala ubicación. A veces simplemente con cambiar el lugar donde hemos puesto el aparato podemos obtener resultados muy positivos.

Puede que nos conectemos al repetidor desde otro dispositivo, como podría ser un móvil o un ordenador, y veamos que la cobertura es óptima. Incluso podemos estar al lado del repetidor. Entonces, ¿por qué no hay Internet? La causa puede estar en que este amplificador no recibe señal del router porque se encuentra muy lejos, en una zona muerta o hay otros aparatos que están interfiriendo.

También podría ser un problema de configuración. Un ejemplo claro es que estemos utilizando una banda incorrecta y eso impida recibir la máxima velocidad. Es esencial elegir bien si nos conectamos a la banda de los 2,4 GHz o a la de los 5. Por tanto, un pequeño cambio como este puede hacer que el repetidor inalámbrico no funcione correctamente.

Consejos para solucionar problemas con el repetidor Wi-Fi

Vamos a mostrar algunos aspectos que podemos tener en cuenta para tener Internet y que no haya problemas. Un repaso a los pasos que debemos dar si notamos que el repetidor Wi-Fi directamente no funciona o lo hace pero vemos que la velocidad de la conexión y la estabilidad no son como nos gustaría.

Resetear el repetidor Wi-Fi

En general este tipo de problemas suele tener una solución sencilla, siempre y cuando no se trate de un fallo importante de hardware o que no esté situado físicamente en un buen lugar para recibir la señal. Puede que simplemente haya algún tipo de saturación, se ha pillado por un uso continuado o cualquier problema similar.

Este tipo de fallos lo podemos solucionar simplemente con resetear el dispositivo. A veces bastará con reiniciarlo y en otras ocasiones tendremos que resetearlo por completo para volver a los valores de fábrica. Esto devolverá al aparato al mismo estado que se encontraba cuando lo instalamos por primera vez.

Cambiar el nombre de la red Wi-Fi

Cambiar la ubicación

Este problema es muy común. Muchos usuarios colocan el repetidor Wi-Fi en una zona muerta. Esto significa que no va a poder recibir señal del router, por lo que no va a funcionar adecuadamente. Nos conectamos al repetidor desde otro dispositivo pero en realidad no ofrece conectividad de Internet.

Debemos conectar el equipo en una ubicación en la que reciba correctamente la señal inalámbrica. De esta forma podrá repartirla a otros lugares del hogar sin problemas. Siempre podremos adaptarlo a aquellas zonas donde realmente vayamos a conectarnos. También debemos alejarlo de otros aparatos, como podrían ser electrodomésticos.

Aunque pierda algo de señal como es lógico, mientras más reciba del router, más potencia podrá ofrecer a otros dispositivos. Por tanto, se trata de buscar un punto de equilibrio y poder aprovechar lo mejor posible el uso del repetidor para poder navegar por la red sin problemas de mala cobertura.

Evitar conflictos de IP

Normalmente podemos configurar una dirección IP estática o dinámica en nuestros dispositivos. En caso de que hayamos puesto una dirección de forma manual puede generar problemas. Esto impediría que se conecte correctamente a la red y pueda ofrecer señal a otros dispositivos.

Hay que asegurarse de que la dirección IP que hemos puesto no coincide con la del router. De esta forma no creará conflictos y podremos conectarnos con total normalidad. Tener un control de las direcciones IP en uso puede ayudarnos a evitar estos fallos. Esto lo debemos tener en cuenta con cualquier aparato que conectemos a la red.

Usar un cable adecuado

Muchos repetidores Wi-Fi permiten también conectarnos por cable. En caso de que el problema esté en que no hay Internet si conectamos un equipo de forma alámbrica, puede que el fallo esté en el cable. Puede ser determinante para tener una mejor o peor velocidad.

Es importante que el cableado que utilizamos sea el adecuado, que esté en buenas condiciones. De lo contrario podríamos tener problemas de velocidad o que incluso no podamos llegar a conectarnos. En muchas ocasiones los problemas de este tipo se deben a fallos en los cables. Pero además, si queremos lograr la máxima velocidad es imprescindible usar un cable al menos Cat 5E, para tener así velocidad Gigabit Ethernet de hasta 1 Gbps.

Si vas a conectar un dispositivo que no sea compatible más allá de Fast Ethernet, en ese caso realmente te da igual y cualquier cable va a ser suficiente. En cambio, si por ejemplo vas a conectar un ordenador con una tarjeta de red Gigabit, ahí sí debes mirar muy bien la categoría del cable y aprovechar al máximo los recursos disponibles.

Cambiar de banda

Los dispositivos más modernos cuentan con doble banda. Podemos conectarnos a la de 2,4 GHz o también a la de 5 GHz. Cada una de ellas es más indicada para determinados casos. La primera puede ser mejor cuando nos conectamos más lejos del dispositivo, aunque va a tener una velocidad más limitada. En cambio, por otro lado tenemos la segunda que es la que ofrece mejor velocidad, aunque va a ser más sensible a posibles obstáculos y a la distancia.

Es posible que tengamos configurado el aparato para que funcione únicamente en una banda o estamos conectándonos a la errónea. Por tanto podemos optar por cambiar de banda y ver si el problema se soluciona. La distancia a la que nos conectemos, si hay obstáculos o incluso otros dispositivos podrían ser determinantes para elegir una banda u otra y ahí habría problemas importantes.

También es importante indicar que no siempre vas a poder cambiar de banda, ya que dependerá de la compatibilidad que tenga el otro aparato que estás conectando. Si se trata de un dispositivo antiguo, como podría ser una tablet de hace unos años, es muy probable que solo funcione en la banda de los 2,4 GHz. En cambio, si utilizas un ordenador o móvil actuales, ahí sí podrás conectarte también a los 5 GHz.

Demasiados aparatos conectados

Aunque no es un problema que pueda ocurrir frecuentemente, sí que podría aparecer si estamos utilizando aparatos más antiguos. El hecho de tener múltiples dispositivos funcionando al mismo tiempo podría derivar en que el repetidor Wi-Fi no funcione correctamente. Podemos probar a apagar algunos y ver si así lo solucionamos.

Hay que tener en cuenta que existe un límite en los repetidores inalámbricos que utilizamos. No todos van a admitir el mismo número de equipos conectados al mismo tiempo. Por tanto, tal vez la causa sea que tenemos demasiados. Esto es cada vez más habitual debido al auge de lo que se conoce como el Internet de las Cosas y que tenemos más dispositivos conectados constantemente. Piensa en aparatos como una televisión, bombillas inteligentes, reproductores de vídeo… Cada vez hay más cosas conectadas a la red y eso puede suponer problemas de este tipo.

Aunque no hay una cifra que marque si va a funcionar o no, podemos tener en cuenta que a partir de 8-10 dispositivos podemos experimentar problemas. No obstante, esto dependerá principalmente del tipo de dispositivo que utilicemos, ya que habrá casos en los que con 5 o 6 ya tengamos fallos, mientras que otro pueda soportar hasta 20 o más sin problemas.

Solucionar problemas con el router o dispositivos

Nos hemos centrado en fallos habituales que pueden ocurrir en el repetidor Wi-Fi. Hemos explicado que podemos reiniciarlo, cambiar de banda, ver si está usando una banda que no conviene, etc. Pero podría ocurrir que el hecho de que haya un mal funcionamiento se deba a algún problema con el propio router o incluso con el dispositivo que utilizamos, ya sea un ordenador o móvil. Es por ello que también podemos tener en cuenta algunos factores en este sentido.

Reiniciar el router

Un paso básico es reiniciar el router. Esto puede ayudar a solucionar ciertos problemas de conexión que aparezcan. A veces se satura debido a tener muchas solicitudes por todos los aparatos que hay conectados y eso puede dar lugar a problemas para establecer conexión o lograr una velocidad adecuada.

Ahora bien, en este caso no basta con apagar y encender el router rápidamente; lo que debes hacer es mantenerlo apagado al menos durante 30 segundos y, posteriormente, encenderlo de nuevo. De esta forma te asegurarás de que el reinicio se ha realizado correctamente y puedes solucionar problemas. Una vez hecho esto, vuelves a probar si el repetidor inalámbrico ya funciona bien y ofrece una buena velocidad para conectar otros aparatos.

Asegurarnos de que el cifrado es compatible

Otro punto importante es asegurarnos de que el cifrado que estamos utilizando sea compatible. Algunos dispositivos, especialmente los que son más antiguos, no admiten los cifrados más modernos como podrían ser WPA-2 o, el más reciente, WPA-3.

En caso de que nuestro router Wi-Fi esté utilizando un cifrado de contraseñas que no sea compatible con el repetidor inalámbrico podríamos tener problemas para conectarnos a la red. Podemos cambiar a otro cifrado más antiguo, aunque hay que tener en cuenta que eso podría afectar a nuestra seguridad. No es aconsejable utilizar cifrados obsoletos como el WEP, aunque es cierto que si utilizamos equipos más antiguos podrían ser compatibles solo con estos.

Cifrado Wi-Fi WPA2 inseguro

Como consejo relacionado con el cifrado Wi-Fi, debes utilizar siempre el más reciente dentro de la compatibilidad con tus dispositivos. Hoy en día el más actual y seguro es WPA-3, pero también funciona muy bien WPA-2 y podrás proteger tu router Wi-Fi de posibles entradas de intrusos.

Evitar intrusos en la red

¿Tenemos intrusos en la red? Esto lógicamente podría afectar al rendimiento de los aparatos conectados. Puede afectar al router, pero también a cualquier otro dispositivo como es el caso de amplificadores Wi-Fi. De ahí que debamos comprobar en todo momento si nuestro aparato ha podido ser atacado y sufrir alguna vulnerabilidad.

Siempre es importante proteger el router correctamente, cifrar las redes inalámbricas con contraseñas que sean seguras, únicas y evitar mantener los valores que vienen de fábrica. Si tenemos problemas con estos dispositivos podría deberse a fallos de seguridad. Debemos por tanto asegurarnos de que no hay intrusos y de que están protegidos adecuadamente.

Es esencial cifrar el acceso al aparato correctamente. No solo hay que centrarse en la contraseña del Wi-Fi, sino también en la clave para poder acceder. Debe contar con letras (tanto mayúsculas como minúsculas), números y también otros símbolos especiales para poder lograr que sea lo más compleja posible y evitar así que pueda ser averiguada fácilmente a través de herramientas de fuerza bruta. Es una barrera de seguridad que no puede faltar y no debemos dejar ninguna brecha.

Cambiar el canal Wi-Fi

Tu problema de conexión a Internet podría deberse a la interferencia de otros dispositivos en la misma red, esto suele suceder cuando hay alguna otra señal que usa el mismo canal inalámbrico que tu dispositivo.

Entonces, para solucionar esto, solo necesitas cambiar el canal inalámbrico y conectarte a un canal que no esté tan concurrido como el que estás usando en este momento, esto debería solucionar sus problemas de Wi-Fi.

Vacía la caché de DNS

Si estás utilizando un ordenador portátil o un PC y el problema de la conexión a Internet persiste, te sugerimos que vacíes tu caché de DNS, si recientemente cambiaste el servidor DNS que usas, este paso es crucial para optimizar tu conexión a Internet. Para vaciar la caché de DNS, solamente deberás mantener presionado el botón de Windows y la tecla «R» y escribir «cmd”, también puedes escribir «cmd» en la barra de búsqueda del menú Inicio para obtener los mismos resultados.

Una vez que hayas escrito eso, presiona «enter» y se abrirá el símbolo del sistema, escribe «ipconfig /flushdns» en el símbolo del sistema y presiona enter, después de esto, deberías recibir un mensaje que indica que has vaciado correctamente la caché de DNS, tu Internet debería comenzar a funcionar después de esto.

Utiliza un antivirus

La mayoría de las personas ni siquiera tienen esto en cuenta, pero el uso de una aplicación o software antivirus en tu dispositivo puede mejorar enormemente tu conexión a Internet. Eso es porque los virus y otros archivos maliciosos pueden causar todo tipo de problemas con tu conexión o incluso pueden directamente dejarte sin ella.

Por otro lado, si su firewall ya está habilitado y tiene un programa antivirus y aún tiene problemas con su conexión a Internet, le sugerimos que deshabilite el firewall. También deberá deshabilitar la aplicación antivirus en su dispositivo, tal vez incluso elimine la aplicación por completo si está utilizando un teléfono inteligente.

Comprobar si el problema es del dispositivo

Tal vez el problema no sea del repetidor Wi-Fi, sino del dispositivo desde el que estamos intentando acceder. Por ello podemos probar y ver si tenemos desactualizada la tarjeta de red, hay algún conflicto con el software o nuestro equipo está infectado por algún tipo de malware. Todo esto puede influir y podría afectar a la conexión inalámbrica. Es algo que puede ocurrir en equipos de escritorio y también dispositivos móviles.

En el caso de Windows, para ver si tenemos actualizado el adaptador de red debes ir a Inicio, entras en Administrador de dispositivos, Adaptadores de red y allí seleccionas la tarjeta correspondiente. Tienes que hacer clic con el botón derecho del ratón y le das a Actualizar controlador. Esto permitirá que instales la última versión disponible, algo muy recomendable para evitar problemas de rendimiento y también de seguridad.

Actualizar tarjeta en Windows 11

Respecto a ver si hay algún tipo de malware que pueda estar afectando al buen funcionamiento, puedes usar algún antivirus como Windows Defender. Esto te permitirá detectar amenazas o eliminarlas en caso de que tengas algún virus en el equipo y no lo sepas. Podría estar afectando al funcionamiento de la red y limitando la velocidad. Hay muchas más opciones, tanto gratuitas como de pago, pero siempre debes asegurarte de que la que vas a instalar funcione correctamente y sea una verdadera garantía.

Por tanto, si hemos visto que todos los pasos anteriores para evitar problemas con el repetidor inalámbrico no tienen ningún efecto, tal vez se trate del equipo desde el que estamos intentando acceder. Siempre podemos también probar a conectarnos por cable en vez de Wi-Fi o al contrario, según dónde hayamos experimentado el problema.

En definitiva, estos son algunos pasos que podemos llevar a cabo para resolver problemas de conexión con el repetidor Wi-Fi. Ya sabemos que son dispositivos muy utilizados hoy en día y que permiten que nos conectemos a Internet desde lugares más lejanos del router. Son muy útiles, pero también debemos tener en cuenta la importancia de protegerlos adecuadamente, tenerlos actualizados y usar el cableado adecuado.

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