Usa correctamente el antivirus de Windows y protege tu equipo

Tener programas de seguridad instalados es algo imprescindible para poder estar protegidos y no sufrir ataques cibernéticos. Dentro de todas las opciones que hay disponibles, Windows Defender podemos decir que es la más común en lo equipos con sistemas de Microsoft. Ahora bien, ¿lo utilizamos correctamente? En este artículo vamos a dar una serie de pautas para usarlo lo mejor posible y que la seguridad esté protegida en todo momento.

Consejos para usar bien Windows Defender

Podemos decir que Windows Defender no es un antivirus como son otros de los muchos que hay disponibles. Es decir, sí que va a actuar para detectar y eliminar malware pero va más allá de eso. Es una herramienta muy completa que se integra en la seguridad del sistema operativo y aquí podemos incluir también la protección de cuentas o control de aplicaciones, por ejemplo.

Actualizar el antivirus

Lo primero y básico para poder usar Windows Defender correctamente es que esté actualizado correctamente. De nada sirve tener un antivirus, sea cual sea, obsoleto y sin contar con las últimas versiones disponibles. Es un proceso que se realiza de forma automática, pero no está de más comprobar que realmente está actualizado.

Para ello tienes que ir a Inicio, entras en Seguridad de Windows y pinchas en Protección antivirus y contra amenazas. Allí verás la función de Actualizaciones de protección contra virus y amenazas. Simplemente pinchas en Actualizaciones de protección y verás la versión de inteligencia de seguridad, así como la última vez que se actualizó.

De forma manual puedes pinchar en el botón de Buscar actualizaciones. Automáticamente comenzará a buscar posibles nuevas versiones. No obstante, salvo que haya habido algún error es algo que se realizará de forma periódica solo.

Actualizar Windows Defender

Configurar la protección

Este punto es muy importante, ya que una mala configuración podría dejar tu equipo desprotegido. Lo que vas a hacer es configurar diferentes apartados de protección de Windows Defender para que evite la entrada de malware. Esto va a ser clave para mantener siempre la seguridad.

Tienes que ir a Inicio y entras en la Seguridad de Windows. Una vez allí tienes que pinchar en Protección antivirus y contra amenazas. Allí encontrarás diferentes configuraciones que deberías tener habilitadas siempre. Si no lo están, simplemente tienes que marcar la casilla correspondiente.

Configurar la protección de Windows Defender

Debes asegurarte de tener habilitado lo siguiente:

  • Protección en tiempo real
  • Protección basada en la nube
  • Contra alteraciones

Activar el aislamiento del núcleo

Una característica que viene desactivara por defecto es la del aislamiento del núcleo. Resulta muy útil tenerla habilitada para lograr la máxima protección. Se trata de una opción para aportar una barrera adicional contra el malware y otros ataques cibernéticos. Lo que hace es aislar los procesos del sistema operativo y del dispositivo.

Para activarla tienes que ir a Inicio, entras en Seguridad de Windows, pinchas en Seguridad del dispositivo y seleccionas Aislamiento del núcleo. Pinchas y verás un cuadro como mostramos en la imagen de abajo. Simplemente habilitas esta función y estará disponible a partir de ese momento.

Aislamiento del núcleo

Protección basada en reputación

Podemos decir que una gran parte de los ataques informáticos llegan a través de aplicaciones malintencionadas. Por ejemplo un programa que descargues de un sitio inseguro, un software que haya sido modificado para robar datos, etc. Por ello, es especialmente importante estar protegido frente a cualquier aplicación que instales.

Esta característica también viene desactivada por defecto. Para habilitarla tienes que ir a la configuración de Windows Defender y accedes a Control de aplicaciones y navegador. Una vez allí simplemente tienes que darle a Activar. A partir de ese momento, el antivirus de Microsoft protegerá frente a aplicaciones, archivos y páginas web que puedan ser potencialmente no deseados.

Protección basada en reputación

Activar el firewall de Windows

Microsoft Defender no es solo un antivirus convencional y uno de los motivos es porque cuenta también con un firewall integrado. Esto es muy útil para proteger el sistema de accesos indeseados a través de la red. Puede ayudar a prevenir ataques informáticos, permite bloquear aplicaciones para que no tengan acceso a Internet, etc.

Para activarlo tienes que ir a la configuración de Windows Defender y esta vez entras en Firewall y protección de red. Verás tres opciones: red de dominio, red privada y red pública. Es interesante que el firewall esté activado en todas ellas. Puedes pinchar en cada una de ellas y activar o desactivar esta función.

Activar el firewall de Windows

Protección contra ransomware

No hay dudas de que el ransomware es una de las amenazas más importantes de seguridad que podemos encontrar en la red. Es un tipo de malware que tiene como objetivo cifrar nuestros archivos y sistemas y solicitar a cambio un rescate económico para poder acceder a ellos de nuevo.

Windows Defender cuenta con una función que ayuda a mejorar la protección frente al ransomware. Sin embargo, el control de acceso a las carpetas viene desactivado de forma predeterminada. Puedes activarlo si vas a Seguridad de Windows, Protección antivirus y contra amenazas y allí entras en Protección contra ransomware y habilitas la función.

Protección contra ransomware

Protege Windows más allá de Microsoft Defender

Debes tener en cuenta que utilizar Microsoft Defender es algo muy importante para la seguridad, pero eso no garantiza por sí mismo estar completamente protegido. Es esencial tomar ciertas medidas y aplicar algunos consejos para disminuir al máximo el riesgo de sufrir algún tipo de ataque. Por ello, después de haber configurado correctamente el antivirus de Windows, queremos dar también algunas recomendaciones más de seguridad.

Actualiza el equipo

Algo esencial y que no puede faltar es tener actualizado Windows correctamente. Esto evitará vulnerabilidades que puedan ser explotadas por parte de los atacantes. De hecho, muchos tipos de virus y malware en general afectan debido a fallos de seguridad que hay sin corregir, por lo que podemos reducir bastante el riesgo.

Para actualizar Windows tienes que ir a Inicio, entras en Configuración y accedes a Windows Update. Automáticamente te mostrará posibles archivos pendientes de actualización. Es algo que deberías hacer de forma periódica, para contar siempre con las últimas versiones disponibles.

Actualizar Windows 11

Usa solo aplicaciones seguras

Otra cuestión importante es utilizar únicamente programas que sean fiables y seguros. Debes descargarlos desde sitios oficiales y evitar hacerlo desde páginas de terceros o a través de enlaces que puedan ser una estafa y que contengan malware que infecte el equipo. Los piratas informáticos pueden colar aplicaciones que simulen ser legítimas pero que en realidad son una estafa.

Esto también lo debes aplicar a la hora de instalar cualquier complemento. Por ejemplo extensiones para el navegador o para cualquier aplicación que tengas instalada en Windows. Más allá de tener o no Microsoft Defender instalado, puedes cometer el error de instalar un programa falso y eso lo debes evitar.

Protege tu red y otros dispositivos

Windows Defender se va a centrar en proteger la seguridad de tu sistema. Sin embargo, puedes tener problemas con la red a la que te conectas o con cualquier otro dispositivo que vayas a conectar al ordenador, como podría ser una memoria USB. Por ello, es imprescindible que mantengas la seguridad en todos los casos.

Debes proteger tu red Wi-Fi y evitar así que pueda haber intrusos que afecten al rendimiento y seguridad. Utiliza siempre una buena clave para la red inalámbrica, un buen cifrado actual (evita los obsoletos, como son WEP o WPA y usa WPA-2 o WPA-3) y también una buena contraseña para entrar en la configuración del router.

Pero además, la misma protección que utilices para el ordenador debes aplicar a cualquier otro dispositivo. Protege las memorias de almacenamiento, los dispositivos móviles, impresoras… Todo ello puede afectar, de una u otra forma, a la seguridad de Windows.

Evita cometer errores

Pero si hay algo esencial para estar protegido y no tener problemas es evitar errores y mantener el sentido común. Podemos decir que la mayoría de ataques cibernéticos van a necesitar que la víctima caiga en algún tipo de trampa y eso afecte a la seguridad. Los piratas informáticos pueden lanzar cebos con ese fin y poder robar datos, contraseñas o provocar un mal funcionamiento.

Un error muy habitual es descargar archivos que nos llegan por correo electrónico sin saber si realmente son fiables o no. Esta es una vía de entrada bastante común del malware. También es un error iniciar sesión en redes Wi-Fi públicas sin protección o confiar en páginas que puedan ser un fraude.

En definitiva, como has podido ver Windows Defender es una pieza clave para mantener tu seguridad. Hemos explicado de qué manera puedes configurarlo correctamente para aumentar la protección al máximo. No obstante, también has podido ver que no basta solo con tener un antivirus y que deberás evitar ciertos errores y optimizar la seguridad.

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