Cómo proteger la seguridad y privacidad en el navegador

El navegador es un programa fundamental para nuestro día a día en Internet. Es lo que usamos para visitar páginas web, iniciar sesión en foros, redes sociales, usar servicios como Netflix, ver el correo… Pero hay algo muy importante y es mantener siempre la seguridad y privacidad. Son muchos los problemas que podemos sufrir si somos víctimas de algún ataque cibernético al navegar. Por ello vamos a dar algunos consejos importantes sobre cómo estar protegidos al usar el navegador.

¿Corren peligro nuestros datos al usar el navegador?

Lo cierto es que sí. La seguridad y privacidad pueden estar comprometidas simplemente con usar el navegador, entrar en una página, abrir un enlace, descargar un archivo… Es por ello que debemos cuidar mucho este tipo de programa y no tener problemas.

Pongamos como ejemplo que instalamos una extensión para nuestro navegador Google Chrome, Mozilla Firefox o el que usemos. Hemos instalado un complemento para guardar pestañas o para leer ciertos documentos online, por ejemplo. Pero ese software que hemos instalado en realidad es peligroso y ha sido configurado para robar datos mientras navegamos o incluso infectar el equipo con malware.

Pero también puede estar en peligro la privacidad si entramos en una página web o usamos cualquier servicio como puede ser alguna plataforma para ver series y películas en Streaming, iniciamos sesión en alguna red social, etc. En todos estos casos podemos estar enviando y recibiendo información, por lo que si algo va mal con el navegador podrían filtrarse datos personales.

Qué hacer para que el navegador esté seguro

En primer lugar vamos a centrarnos en algunos consejos esenciales para mantener la seguridad al utilizar el navegador. El objetivo es evitar la entrada de malware, que posibles sitios web maliciosos puedan afectarnos y que llegue a infectarse nuestro equipo. La entrada de malware podría suponer que aparezcan barras de búsqueda, que secuestre el historial de navegación o que aparezcan constantemente ventanas emergentes y publicidad.

Tener siempre la última versión

Una primera recomendación muy importante es tener siempre el navegador actualizado. A veces los usuarios nos olvidamos de actualizar los programas que usamos en nuestro día a día, pero es muy importante para evitar problemas de seguridad. Así podremos corregir vulnerabilidades. Por ejemplo en algunas ocasiones puede haber un fallo que permita que una página que visitamos tenga un script o un archivo capaz de aprovecharse de una vulnerabilidad. Si lo tenemos actualizado, esos fallos estarán corregidos.

Podemos verificar fácilmente si tenemos instalada la última versión. Por ejemplo en Google Chrome tendríamos que ir al menú, entramos en Ayuda y pinchamos en Información de Google Chrome. Automáticamente nos mostrará qué versión tenemos y, en caso de que sea necesario, se actualizará a la más reciente.

Actualizar Google Chrome

Solo instalar programas oficiales

En muchas ocasiones vamos a tener la posibilidad de instalar aplicaciones tanto desde fuentes oficiales como también programas de terceros. Estos últimos podrían tener ciertas características y funciones añadidas, pero hay que tener en cuenta que podría afectar a la seguridad.

Nuestro consejo en este caso es instalar únicamente el navegador desde fuentes oficiales y además la aplicación principal. Hay que cuidar también a la hora de actualizar la versión, hacerlo directamente desde el propio programa o en su defecto ir a la web oficial y bajarla. Precisamente con las actualizaciones falsas los piratas informáticos pueden colar malware.

Contar con extensiones de seguridad

Los principales navegadores como pueden ser Chrome o Firefox tienen muchos complementos relacionados con la seguridad que podemos instalar. Nos ayudarán a detectar amenazas, alertarnos de si hemos entrado en una página peligrosa, etc.

Una extensión muy interesante es la de HTTPS Everywhere. La podemos encontrar para Chrome y también para Firefox. Lo que hace es mostrarnos siempre la versión cifrada HTTPS de una página web. Esto es importante para que la información viaje segura y no se filtren datos.

Otro ejemplo de complemento para mejorar la seguridad en el navegador es WOT. También la podemos instalar en Chrome y Firefox. En este caso va a actuar como un semáforo, indicándonos si esa página que vamos a visitar es fiable o no. Si por ejemplo entramos en un sitio infectado o una web que en realidad sirve para ataques Phishing, nos lanzaría un aviso.

Cuidar los complementos instalados

Aunque las extensiones son muy útiles para usar el navegador e incluso pueden ayudar a la seguridad, lo cierto es que debemos gestionar bien qué complementos vamos a instalar. Por un lado es importante siempre bajarlos de sitios fiables, como es la tienda oficial de Google Chrome o de Mozilla Firefox. Pero además, debemos revisar que funcionen bien en todo momento.

¿Qué podría ocurrir? Una extensión que sobre el papel es segura, cambia por completo y puede llegar a robar datos o infectar el navegador. Eso lo hemos visto en algunos casos, como son los ejemplos de los complementos Blue Messenger o Emoji Keyboard, extensiones maliciosas que afectaron a Google Chrome. Básicamente ocultaban código y actuaron como spyware.

Es frecuente que este tipo de software para el navegador cambie de manos. Incluso puede pasar que tenga una función totalmente diferente. Esto nos obliga a estar en constante alerta y revisar los complementos que hemos instalado y que no hayan cambiado.

Evitar errores al navegar

Por supuesto también debemos tener en cuenta el sentido común y evitar errores típicos. Por ejemplo podemos tener problemas de seguridad en el navegador si hacemos click en un banner que en realidad es adware, lleno de publicidad maliciosa, así como al entrar en una web insegura que pueda robar las contraseñas o al descargar archivos.

Por estos medios podrían llegar a infectarnos solo con visitar páginas web. Es muy importante que verifiquemos bien si una página está cifrada HTTPS, si el dominio realmente corresponde con el sitio que queremos visitar o se trata de otra página, los enlaces a los que intentamos entrar, etc.

Consejos para mantener la privacidad en el navegador

Pero no solo podemos tener problemas de seguridad con el navegador, sino que también nuestros datos personales podrían estar en peligro. La privacidad es otro factor que debemos cuidar y para ello el propio programa cuenta con diferentes características, además de tener en cuenta algunos consejos más de sentido común.

Gestionar las cookies

Las cookies son pequeños ficheros que se generan cuando visitamos páginas web, cuando iniciamos sesión en alguna red social como Facebook o Twitter, configuración que hacemos en algún sitio, etc. Por ejemplo sirve para que, al iniciar sesión en un sitio donde ya hemos entrado previamente, nos recuerde la contraseña. También sirve para guardar las preferencias si entramos en una página donde podemos cambiar la ubicación o el idioma.

Sin embargo las cookies más allá de ser útiles para navegar, también pueden representar un problema para la privacidad. Especialmente lo es la manera en la que las páginas pueden gestionar nuestra información personal. En este sentido, muchos navegadores van a permitir controlar las cookies y limitar su exposición.

En Google Chrome podemos gestionarlo si vamos al menú, entramos en Configuración, vamos a Privacidad y seguridad, pinchamos en Cookies y otros datos de sitios y allí lo configuramos según nos convenga. Por ejemplo podemos bloquear todas las cookies de terceros, borrarlas automáticamente al salir del navegador, etc.

Gestionar cookies en Chrome

Cambiar los DNS

Los DNS actúan como una especie de “traductores” a la hora de visitar una página web. Cada sitio tiene asociada una dirección IP, pero los usuarios no tenemos que recordar estos números, lógicamente. En cambio, simplemente tenemos que poner el nombre del dominio. Por ejemplo RedesZone sería el nombre del dominio y no tendríamos que escribir la dirección IP correspondiente en el navegador.

Lo que hace por tanto el sistema de nombres de dominios o DNS es resolver esa solicitud y, simplemente con poner el nombre del dominio, enviarnos a la dirección que corresponde. Es como si fuera una guía telefónica. Ahora bien, generalmente utilizamos los DNS que nos proporciona la operadora de telefonía, pero los podemos cambiar.

En navegadores como Chrome podemos utilizar otros DNS distintos. Podemos incluso tener mayor velocidad en caso de que los que usábamos previamente no funcionaran bien, pero lo importante en nuestro caso es que pueden ayudar a mejorar la privacidad. Algunas opciones como las de Cloudflare gestionan mejor los datos de los usuarios.

Para cambiarlo tenemos que ir al menú, entramos en Configuración, Privacidad y seguridad, accedemos a Seguridad y allí, en la parte de abajo, veremos el apartado para personalizar los DNS. Podemos elegir alguna de las opciones o incluso utilizar otros diferentes.

Configurar los DNS en Chrome

Usar un navegador más privado

Tenemos muchos navegadores disponibles, más allá de los principales como serían Chrome, Firefox o Edge. Algunos incluso están diseñados específicamente para mejorar la privacidad a la hora de navegar y evitar así que los datos puedan filtrarse o tener problemas.

Un ejemplo claro es Tor. Es sin duda el más popular dentro de los navegadores privados. Es gratuito, basado en Firefox, y además lo podemos usar tanto para el ordenador como para el móvil. Puede evitar rastreadores y aísla cada sitio web que visitamos. Esto hace que si por ejemplo entramos en una página donde haya un botón de “like” de Facebook y en otra pestaña hemos iniciado sesión en la red social, Facebook no sabría que hemos visitado la otra web.

Evitar hacer públicos los datos

Una manera muy común de tener problemas de privacidad al navegar es cometer errores y hacer públicos los datos personales. Por ejemplo puede ocurrir cuando escribimos en un foro público o en un artículo de una noticia donde ponemos un comentario. Es importante que no dejemos datos personales, como nuestro móvil o correo electrónico.

Eso que escribimos no solo va a estar disponible para esos usuarios de ese foro o para los lectores de una web; lo cierto es que podría leerlo cualquier bot rastreador que se encargue de recopilar este tipo de datos. Si por ejemplo registran nuestra dirección de correo electrónico podrían incluirnos en campañas de Spam.

Optar por una VPN

No hay nada mejor para usar el navegador con total privacidad que contar con una VPN. Lo que hace este programa es cifrar la conexión. Muy interesante para conectarnos en un Wi-Fi público y mantener los datos siempre protegidos. Algunas de las más utilizadas son ExpressVPN, NordVPN o PureVPN.

Podemos instalar una VPN directamente en el sistema operativo, ya sea en un móvil o en un ordenador, y cifrar toda la conexión que sale de ese equipo. Pero también podemos instalar extensiones VPN, como podría ser ZenMate, que es una de las más populares y está disponible para Chrome y Firefox .

Por tanto, con estos consejos que hemos dado podemos proteger la seguridad y privacidad al utilizar el navegador. Es importante que no cometamos errores, que mantengamos todo actualizado y que también nos basemos en programas que ayuden a evitar problemas al navegar.