Siempre que vayas a comprar un electrodoméstico para tu hogar, algo que debes tener en cuenta es el consumo. Especialmente, debes revisar aquellos aparatos que consumen más energía, ya que es ahí donde podrías tener un mayor margen de ahorro. Vamos a hablarte del caso del horno eléctrico. Te vamos a explicar qué debes tener en cuenta si lo que quieres es consumir menos electricidad y pagar menos cada mes.
Ten en cuenta que el horno eléctrico es uno de esos electrodomésticos que más peso pueden tener en la factura eléctrica. Es un aparato que suele consumir bastante, por lo que usarlo correctamente va a ser clave. Si vas a comprar uno nuevo, conviene mirar cuáles son sus especificaciones.
Qué mirar al comprar un horno eléctrico
Los hornos eléctricos, como ocurre con otros muchos electrodomésticos, han cambiado bastante en los últimos años. Ahora vemos modelos más eficientes, con funciones que permiten disminuir el consumo y tener un mayor control. Aun así, puedes encontrarte con diferencias notables entre un modelo y otro.
Comprueba la potencia máxima
Lo primero que debes revisar es la potencia máxima de ese horno eléctrico. Eso es lo que va a determinar cuánto puede consumir, como máximo, al usarlo. Normalmente oscila entre 1000 y 3000 W de potencia, aunque generalmente son de 2000-2200 W. Ese valor ya nos puede dar una pista de lo que va a consumir.
Ahora bien, ese consumo no es constante. Consumirá más al principio, cuando lo enciendes, y menos al final, cuando ya ha alcanzado la temperatura deseada. También dependerá del uso que le des. Según la OCU, el horno es uno de los electrodomésticos que más consumen. Por tanto, revisa la potencia máxima de ese electrodoméstico, para que puedas elegir un modelo que cumpla con lo que realmente necesitas.
Revisa la etiqueta de eficiencia energética
También puedes mirar la etiqueta de eficiencia energética. Busca un modelo que tenga la etiqueta A, que son los más eficientes. La escala va de A a G, siendo A el de menor consumo y G los que consumen más electricidad. La diferencia puede ser importante, ya que hablamos de un 30-40%, y en el caso de un horno eso es bastante.
Te recomendamos hacer una inversión superior y adquirir un horno que sea eficiente, ya que a la larga te compensará. Cuanto más lo uses, antes amortizarás esa inversión que has hecho.
Aislamiento
El aislamiento térmico del horno, es otro factor a tener muy en cuenta. Lo aconsejable es evitar abrir la puerta cuando estás calentando comida. Ahora bien, si esa puerta no es eficiente, si no aísla al máximo la temperatura, aunque sea mínimamente vas a estar desperdiciando energía.
Un horno bien aislado, va a mantener el calor durante más tiempo. Esto te permite aprovechar ese calor residual para, una vez apagado, seguir calentando la comida. Hay modelos que tienen triple cristal en la puerta, por ejemplo.
Funciones
También debes analizar ciertas funciones que pueden ser muy útiles en un horno para gastar menos energía. Por ejemplo, una función Eco para que el precalentado sea más eficiente, función de apagado automático o programable, características inteligentes para controlarlo de forma remota o saber la temperatura interior en todo momento, etc.
Estas funciones, cuando las utilices en tu día a día, te ayudarán a gestionar mejor el consumo del horno y hacer que sea más eficiente. Por tanto, te recomendamos que analices muy bien el producto que estás comprando. El horno iQ Mini Oven es un ejemplo de dispositivo inteligente que te permitirá cocinar sin gastar demasiada energía.
Cómo usar tu horno para gastar aún menos
Independientemente de cómo sea el horno eléctrico que tienes o que vas a comprar, siempre está en tu mano intentar ahorrar más. Hacer un buen uso de tus electrodomésticos, va a ser clave para que la factura de la luz no se dispare. En aparatos como este, el margen es bastante importante, por lo que debes revisar todo muy bien.
El primer consejo es no abrir la puerta en ningún momento. Cada vez que la abras, va a entrar aire de fuera a menor temperatura y el horno tendrá que consumir recursos para mantener la temperatura dentro. Por tanto, estarías consumiendo más y precisamente es al calentar, al alcanzar la temperatura deseada, donde va a gastar más electricidad.
También te recomendamos que aproveches el calor residual. No apagues el horno y saques la comida de inmediato, sino que lo apagues unos minutos antes, unos 4 o 5, y dejes la comida calentándose. Si no abres la puerta y tiene un buen aislamiento, no habrá problema. Cada vez que hagas esto, estarás ahorrando dinero.
Otra recomendación es que intentes meter los alimentos a temperatura ambiente. Por ejemplo, si vas a calentar algo que tenías congelado, pues sácalo con tiempo de la nevera, espera a que ya no esté congelado y ponlo en el horno. Es sentido común, pero es algo que deberías aplicar en tu día a día y ahorrar un poco más cada vez que cocines.
Por otra parte, te recomendamos que, en la medida de lo posible, aproveches los huecos del horno. Es decir, no lo pongas solo para calentar algo puntual, si dentro de unos minutos vas a poner otra cosa. Intenta poner todo de golpe, aprovechando el espacio, y, en caso de que no sea posible, aprovecha ese calor residual para poner, justo después, otra cosa a calentar.
Además, es esencial que mantengas el horno limpio. Esto es algo que puedes aplicar a otros muchos electrodomésticos de tu día a día. Si lo mantienes en buen estado, limpio, conseguirás que esté más optimizado y podrás calentar la comida en menos tiempo o sin consumir tantos recursos.
En definitiva, si estás pensando en comprar un horno eléctrico para tu vivienda, revisa esto que hemos explicado para poder adquirir un modelo que te permita ahorrar energía en la cocina.
