Durante el pasado fin de semana, hemos visto cómo cientos de vuelos se han cancelado o retrasado en diferentes aeropuertos de Europa. Principalmente, ha habido problemas en aeropuertos como el de Heathrow, en Londres, que es el principal aeropuerto de la capital británica en cuanto a número de vuelos y capacidad, así como en el aeropuerto de Bruselas y en el de Berlín. Detrás de esto está un ciberataque. Esto nos hace reflexionar sobre si estamos demasiado expuestos a problemas de ciberseguridad en la red.
En este caso, ha sido un ataque que ha afectado a MUSE, una plataforma estadounidense que utilizan muchos aeropuertos y aerolíneas para el proceso de check-in y facturación online. Esto ha obligado a que las aerolíneas tengan que volver al sistema tradicional, que no es otro que papel y bolígrafo, para hacer un proceso obligatorio para cada pasajero que vaya a volar. Lógicamente, esto ha tenido un impacto muy grande en pérdida de tiempo.
Un ciberataque vuelve a afectar a las aerolíneas
No es la primera vez que un ciberataque pone en jaque a las aerolíneas. Por desgracia, en los últimos años hemos visto numerosos casos. El pasado mes de agosto vimos cómo un ataque informático puso en jaque a las aerolíneas KLM y Air France, dos de las principales en Europa. También, hace algo más de un año, hablamos del ciberataque sufrido por el aeropuerto Seatle-Tacoma, uno de los principales de Estados Unidos por número de pasajeros anuales.
Por el momento, se desconoce quién está realmente detrás de este ciberataque contra la plataforma MUSE y que ha afectado a diferentes aeropuertos. Nadie ha reivindicado, por ahora, el ataque. Podemos hablar de sospechas, de la posibilidad de que haya habido injerencia rusa, después de que, en las últimas semanas, hayan provocado la inestabilidad o incluso el cierre limitado de espacio aéreo en países como Polonia o Rumanía.
Según la agencia de seguridad de la Unión Europea, como se han hecho eco en la BBC, en una publicación con fecha de 22 de septiembre, todo esto se debe a un ataque de ransomware. Es un tipo de ataque cibernético por el cual los atacantes piden un rescate económico para permitir que todo vuelva a la normalidad. Pueden cifrar archivos, bloquear el acceso a equipos informáticos, paralizar servidores, etc.
Estamos demasiado expuestos
Esto nos demuestra, una vez más, que estamos demasiado expuestos a ataques de este tipo. Lo primero es que dependemos de terceros para prácticamente todo. Hablamos, por ejemplo, a nivel de seguridad informática en Europa. En este caso, los aeropuertos europeos dependían de esa empresa estadounidense que ha sido atacada. Falta inversión en I+D, en recursos propios para proteger, también cibernéticamente, infraestructuras críticas europeas, como son los aeropuertos.
También hay que mencionar que tenemos una infraestructura muy centralizada. No solo hay que mencionar el caso de los aeropuertos, sino también a nivel hospitalario, educativo o en cuanto a administraciones públicas. Es decir, si hay un ataque de este tipo, puede provocar un efecto dominó y afectar a muchos, ya que todo está centralizado.
Hoy en día, los sistemas de automatización están muy presentes. Todo está digitalizado, todo depende Internet y de aplicaciones que necesitamos que funcionen. Lo vimos también, hace unos meses, durante el gran apagón que afectó a España. Muchas gasolineras se quedaron inutilizadas, simplemente porque no funcionaba la bomba para echar combustible, numerosas tiendas se quedaron sin poder vender por no funcionar los TPV, etc.
Por tanto, lo que ha ocurrido con los aeropuertos nos vuelve a demostrar, una vez más, que estamos demasiado expuestos a ciberataques y que deberíamos (instituciones, empresas y usuarios domésticos) aprender de ello para mejorar. Por ejemplo, tener formas de respaldo manual, descentralizar y tener mayor segmentación, en la medida de lo posible, los sistemas que utilizamos, mayor formación o planes de respuesta ante incidentes de este tipo.
Podemos actualizar, con fecha de 23 de septiembre, indicando que hay confirmación de que se trata de un ataque de ransomware. Los atacantes, aunque no ha trascendido realmente quién está detrás, lo que buscan con esto es generar caos, hacer que los aeropuertos y las aerolíneas tengan problemas para operar con normalidad, y pedir a cambio un rescate para que todo vuelva a funcionar bien.
Ante ataques de este tipo, la recomendación siempre es la de no pagar. Así lo indican desde INCIBE, el Instituto Nacional de Ciberseguridad de España. En primer lugar, el hecho de pagar no te garantiza que puedas recuperar los archivos cifrados o la normalidad de funcionamiento. Además, hay que tener en cuenta que el no pagar puede hacer que este tipo de ataques vaya disminuyendo.
