Para tener una buena conexión de Internet en casa, en muchas ocasiones es necesario realizar cambios. Puedes adquirir dispositivos adicionales, como un repetidor, PLC o sistemas Mesh, pero también tener la solución en un simple cambio de ubicación del router. En este artículo, vamos a hablar de ello. Vamos a explicarte qué opción podría ser mejor para tener una mayor cobertura Wi-Fi, entre mover el router o comprar un repetidor inalámbrico.
El objetivo es que puedas conectar dispositivos de todo tipo, como podría ser una televisión, ordenador o móvil, sin que tengas problemas de cobertura. Si te conectas demasiado lejos del punto de acceso, podrías tener dificultades para acceder a Internet y tendrías limitaciones a la hora de jugar online o ver contenido en Streaming en alta calidad.
Mover el router, la primera opción
Lo ideal, para realmente tener una buena conexión, sería cambiar la ubicación del router. Lo mejor es que lo pongas en una zona donde realmente vayas a aprovechar la señal. Si vas a conectarte desde una habitación, principalmente, lo interesante es que el router esté ubicado allí o en un lugar cercano.
Además, si lo colocas en una zona más centrada de tu vivienda, la cobertura llegará más equilibrada a otras habitaciones donde podrías tener dispositivos conectados a la red. Si tienes el router puesto en una punta de tu vivienda, lo mejor sería que lo pongas más centrado, más cerca de donde realmente necesitas tener una buena señal.
También puedes solucionar problemas desde el origen. Por ejemplo, podrías tener el router en un lugar en el que haya obstáculos que impidan que la señal llegue correctamente a otros aparatos. Podrías tener placas metálicas, estar rodeado de muros gruesos, etc. Al cambiarlo de sitio, vas a poder sortear esos obstáculos y mejorar la conexión general. De esta forma podría afectar a tu señal:
- Muros de hormigón o ladrillo: Pueden causar una pérdida de señal de 15 a 25 dB.
- Estructuras metálicas (vigas, electrodomésticos grandes): Provocan una atenuación de 20 a 30 dB.
- Cristales dobles o espejos: Reflejan la señal, causando una pérdida de hasta 10 dB.
Recuerda que una pérdida de solo 10 dBm puede equivaler a triplicar la distancia efectiva al router.
Un consejo a tener en cuenta, es realizar pruebas de velocidad para determinar qué tal llega la conexión, en función de dónde ubiques el router. Eso te ayudará a conocer cuál es el mejor lugar y aprovechar mejor la conexión. También puedes crear mapas de calor, para ayudarte a saber en qué lugares tienes mejor o peor señal.
Más allá de mover el router físicamente, también deberías tener en cuenta la importancia de usarlo correctamente. Asegúrate de utilizar la frecuencia adecuada (2,4, 5 o 6 GHz), en función de cada situación. Además, revisa que tengas la última versión del firmware instalada. Esto último es muy importante no solo para lograr un rendimiento óptimo, sino también para evitar problemas de seguridad que puedan aparecer.
El repetidor no siempre recibe buena señal
Contar con un repetidor, sigue siendo una alternativa muy útil, pero debes ser consciente de las limitaciones. Lo primero es que no siempre recibe una buena señal. Podrías necesitar tener Internet en una habitación que esté muy lejos del router y optar por colocar un repetidor Wi-Fi allí. Este aparato necesita recibir señal para, posteriormente, ofrecerla a otros dispositivos. Si esa señal es muy débil, el problema va a seguir existiendo.
Por otra parte, el repetidor va a actuar como un intermediario, un aparato al que vas a conectarte, sin hacerlo directamente al router. Esto significa que puede actuar como cuello de botella. Podría tener limitaciones de hardware y, aunque la señal que reciba y emita sea adecuada, podrías tener problemas para lograr la máxima velocidad. Un ejemplo de lo que mencionamos, es si ese repetidor admite una velocidad máxima de 300 Mbps, pero tienes contratado 1 Gbps. No aprovecharías realmente la capacidad de tu red de Internet.
| Criterio | Opción 1: Reubicar el Router | Opción 2: Instalar un Repetidor Wi-Fi |
|---|---|---|
| Rendimiento (Velocidad/Latencia) | Óptimo. Mantiene el 100% de la velocidad contratada. Latencia mínima. | Reducido. Pérdida de hasta el 50% del ancho de banda por su naturaleza half-duplex. Aumenta la latencia. |
| Coste | Gratuito (si no se necesita cableado extra). | Entre 20€ y 100€, dependiendo de la calidad y estándar (Wi-Fi 6/7). |
| Complejidad de Implementación | Puede ser complejo si requiere pasar cable de fibra/Ethernet a través de la vivienda. | Muy sencilla. Enchufar y configurar en 5 minutos a través de una app o interfaz web. |
| Cobertura | Mejora la distribución general de la señal desde un punto central. | Extiende la señal a una zona específica y alejada que antes no tenía cobertura. |
| Mejor para... | Viviendas donde el router está en una esquina y es posible moverlo a una ubicación central. | Solucionar un 'punto muerto' específico cuando mover el router es inviable o demasiado costoso. |
En situaciones en las que no puedas cambiar el router, o simplemente necesites tener mejor conexión en una zona puntual, para un aparato determinado, sí que puede ser interesante el uso de un repetidor Wi-Fi. En este caso, te recomendamos que compres uno de calidad, que tenga buenas prestaciones, a ser posible con Wi-Fi 7 y buena capacidad para conectar múltiples aparatos al mismo tiempo. Puedes ver nuestros análisis de repetidores inalámbricos. Observa características como la velocidad máxima, los protocolos con los que tiene compatibilidad, la cantidad de dispositivos que puedes conectar o si tiene también opción de puerto Ethernet para conectarte por cable.
En definitiva, lo mejor para tener una conexión de Internet más estable y veloz, es cambiar el router de ubicación a otra donde puedas aprovechar al máximo la cobertura. Si esto no fuera posible, tener un repetidor puede ser una buena solución, pero debes asegurarte de que se trata de un dispositivo de calidad, con buenas prestaciones.
