Mantener nuestra red en buen estado es muy importante. Esto aplica a todos los componentes y dispositivos que estemos utilizando. Es necesario que estén bien instalados y configurados, pero también actualizados. De ello vamos a hablar en este artículo. Vamos a ver cómo tener la última versión de la tarjeta de red o el router.
Ya no solo por el hecho de mejorar el rendimiento, sino que también hay otros factores clave por los que hay que actualizar los dispositivos que se conectan a Internet. Como, por ejemplo, por una pura cuestión de seguridad. Es por esto mismo por lo que vamos a ver las diferentes actualizaciones de firmware que debes realizar. Y es que es importante que estés pendiente de las actualizaciones de cada uno de los equipos que tienes en casa que se conectan a Internet.
Por qué debes actualizar tus equipos de red
Por un lado, vamos a mejorar el rendimiento. Normalmente con cada actualización, los desarrolladores incluyen novedades interesantes. Permiten tener mejoras en cuanto a las funciones y servicios que ofrecen, así como un rendimiento más óptimo.
Pero, por otra parte, también debemos actualizar los equipos de red por seguridad. En muchas ocasiones surgen vulnerabilidades que pueden ser explotadas por los piratas informáticos. Esto lo podemos evitar con los parches y actualizaciones que aparecen.
En definitiva, actualizar nuestra tarjeta de red, el router y cualquier otro dispositivo que tengamos conectados a Internet es fundamental para mantener el buen funcionamiento y evitar problemas de seguridad. Por lo que es el momento de conocer más a fondo qué es lo que debes hacer para conseguir este objetivo.
Cómo actualizar la tarjeta de red
En primer lugar, vamos a explicar cómo podemos actualizar los drivers de la tarjeta de red. Nos vamos a centrar en Windows 10 y Windows 11, ya que a día de hoy son los sistemas operativos más utilizados por parte de los usuarios de equipos de escritorio.
Para actualizar la tarjeta de red tenemos que ir a Inicio, escribimos Administrador de dispositivos y accedemos –tanto en una versión como en otra-. Allí tendremos que pinchar en Adaptadores de red, buscamos la que nos interesa y hacemos clic con el segundo botón en la opción de Actualizar controlador.
Hay que tener en cuenta que esto lo podemos aplicar tanto en la tarjeta de Ethernet como también en la tarjeta de red Wi-Fi que tengamos.
Incluso, si conoces qué modelo de tarjeta de red tienes, puedes ir a la web del fabricante y buscar cuál es la última versión del firmware que hay disponible. Desde ahí puedes realizar una búsqueda rápida, descargar la actualización e instalarla de forma manual. Y, como método añadido, desde Windows Update también puedes revisar si hay alguna actualización pendiente.
Cómo actualizar el firmware del router
Sin duda el router es una pieza fundamental para nuestro día a día. Esto significa que mantenerlo en buen estado, actualizado y con todo lo necesario para el buen funcionamiento va a ser muy importante para nuestras conexiones. Por ello también debemos contar siempre con las últimas versiones del firmware.
En este caso va a depender del tipo de router que tengamos, pero el proceso es similar en todos ellos. Lo primero que tenemos que hacer es entrar en la configuración del aparato, a la cual podemos acceder (generalmente) a través de 192.168.1.1 en el navegador. Allí introducimos nuestras credenciales y contraseñas.
Una vez estemos dentro de la configuración del router tenemos que buscar el apartado para actualizar el firmware. Como decimos esto va a depender del modelo de router que tengamos, aunque lo normal es que tengamos que pinchar en el menú y allí ya nos aparezca algo similar a “actualización de firmware”.
Hay que tener en cuenta que es posible que nuestro router busque automáticamente actualizaciones disponibles en la red. Sin embargo, en otras ocasiones tenemos que descargar el firmware más actualizado desde fuentes oficiales, desde su página web, para posteriormente subir ese archivo e instalarlo.
Si se actualiza solo o no, lo podrás notar si en algún momento del día se reinicia por sí solo. Esto se debe a que carga una nueva versión del firmware y se reinicia para aplicar la actualización y que se den los cambios necesarios en su sistema.
Repetidores y otros dispositivos, también deben actualizarse
Pero todo lo que hemos mencionado hay que aplicarlo también a los repetidores y otros dispositivos que tengamos. Hablamos de puntos de acceso, switches de red, PLC… Cualquier dispositivo suele tener un firmware que podemos actualizar.
Es muy importante que siempre tengamos las últimas versiones por los motivos que hemos mencionado. Pongamos que tenemos un repetidor determinado y existe una vulnerabilidad que puede ser explotada para acceder a nuestra red o equipos conectados. Es esencial que tengamos las últimas versiones y corrijamos esos problemas.
Para ello normalmente hay que acceder a la página web del fabricante para descargar las últimas versiones. También algunos aparatos contarán con una opción dentro de la configuración para buscar actualizaciones. Incluso puede que las reciban de forma automática, lo cual sería lo ideal.
Cuándo desechar un equipo de red
Todos los dispositivos que tenemos en casa, tienen un tiempo de uso más o menos establecido. Por poner un ejemplo, la vida útil técnica de los dispositivos de red como los routers oscila entre 3 y 5 años. Una vez que se supera este periodo, aunque sigan funcionando sin problemas, el riesgo está en las diferentes vulnerabilidades de seguridad sin parchear a los que está expuesto.
Si bien puede darse el caso de que sigan funcionando de forma normal, hay algunos indicadores que nos dicen que es muy recomendable pensar en adquirir uno nuevo. Todo esto lo podemos dividir en varios bloques. Uno muy importante que es la seguridad, y otro que podría ser el rendimiento y funcionamiento general del dispositivo.
Todos los equipos de red juegan un papel muy relevante en la seguridad de nuestros dispositivos, los datos que contienen y como consecuencia, nosotros. Según avanza la tecnología, aparecen nuevas amenazas para las cuales es necesario liberar algún tipo de solución. Esto hace que las actualizaciones sean un punto muy significativo aquí.
Todos los fabricantes suelen proporcionar actualizaciones gratuitas a sus dispositivos, pero estas no son eternas. Si no que nos las envían durante un periodo de tiempo. Bien sea porque el dispositivo no puede dar más de sí, o porque la marca quiere renovar su línea de productos, esto es un momento que marca el provenir de un dispositivo. En el momento que dejan de enviar actualizaciones, podríamos empezar a pensar en cambiar de equipo. De lo contrario, podríamos quedar totalmente expuestos a nuevas amenazas.
Podemos enlazarlo con el apartado del rendimiento. Siempre llega un momento, en el cual al dispositivo le empieza a costar mucho poder ejecutar todos los procesos. Esto ocasiona que se caliente demasiado, y como consecuencia que el rendimiento decaiga. Por lo cual ya no estaríamos obteniendo todas sus capacidades. A pesar de que sí disponemos de actualizaciones. Muchas marcas deciden recortar potencia a su hardware, buscando que este sea más duradero. Pero en estos casos, tendremos que evaluar si nos compensa quedarnos con el aparato, o directamente cambiarlo por otro que sí va a hacer la función de forma satisfactoria. En todo caso, estos equipos son bastante duraderos. Por lo general, muchas marcas ofrecen incluso más de seis años de actualizaciones, por lo cual estaremos, al menos, cubiertos en cuanto a seguridad.
En definitiva, mantener las últimas versiones de nuestros equipos de red va a ser fundamental. Esto es algo que debemos aplicarlo a la tarjeta de red, router y cualquier otro aparato que utilicemos. De esta forma evitaremos problemas. Y en caso de que quieras saber cuándo es el momento de cambiar de dispositivo, será cuando no reciba más actualizaciones de seguridad o con las que logre optimizar su rendimiento.
