Cómo navegar con otra IP y por qué es útil

Al navegar por la red nuestros datos de una u otra forma pueden quedar expuestos. Una web que visitamos puede recopilar información sobre nuestra ubicación, el tipo de dispositivo que usamos, el navegador… Ya sabemos que nuestra privacidad es un factor muy importante pero es algo que no siempre está presente. En este artículo vamos a explicar qué podemos hacer para navegar con otra dirección IP y por qué puede ser una opción interesante.

Por qué cambiar la dirección IP

En primer lugar vamos a explicar por qué puede ser interesante que al navegar por Internet cambiemos la dirección IP. Como hemos mencionado la privacidad es algo que importa mucho a los usuarios y no siempre está presente. Por suerte podemos hacer uso de diferentes herramientas y configuraciones que nos permiten proteger nuestros datos.

Evitar el bloqueo geográfico

Una de las cuestiones más comunes por las cuales los usuarios de Internet deciden cambiar la IP es para evitar el bloqueo geográfico. Esto puede ocurrir por ejemplo si estamos de viaje en otro país y queremos entrar en contenido de España que no está disponible fuera.

También podría ocurrir en el caso contrario, y que queramos acceder desde nuestro país de origen a servicios y plataformas que solo estén disponibles en otras naciones. Gracias a cambiar la IP podremos evitar este bloqueo geográfico.

Navegar de forma anónima

Sin duda otro punto importante es el hecho de navegar de forma más anónima. La privacidad, el anonimato en la red, es muy importante para los usuarios. Son muchas las empresas de marketing que pueden obtener datos personales y comprometer en cierta medida nuestra información.

Por ello gracias al uso de direcciones IP diferentes podremos ganar en anonimato. El objetivo es no filtrar información. No exponer nuestros datos en la red es un punto importante para evitar ciertos problemas que podrían comprometernos.

Querer falsificar nuestra ubicación

¿Queremos falsificar nuestra ubicación y aparecer en la red como si estuviéramos en otro lugar? Esto lo podemos lograr si cambiamos la dirección IP. Es por tanto otra de las opciones que nos ofrece. Pueden averiguar nuestra dirección física real simplemente con saber la IP verdadera. De la misma manera podríamos falsificar dónde nos encontramos.

Hay aplicaciones que muestran dónde nos encontramos. También páginas web que pueden ver en todo momento de qué país somos o incluso nuestra ciudad. Si cambiamos la dirección IP por otra diferente podemos modificar también la ubicación real con la que nos mostramos en la red.

Acceder a contenido bloqueado por IP

Puede que determinado contenido esté bloqueado por IP y no podamos acceder. Por ejemplo si estamos navegando desde una biblioteca o centro de estudio, es posible que tengamos ciertas restricciones. Al cambiar la dirección IP gracias al uso de determinadas herramientas podremos evitar este bloqueo.

También podría ocurrir que incluso estemos utilizando una IP compartida con otros usuarios, algo que ocurre con algunas operadoras de Internet, y esto tenga como consecuencia que no podamos acceder a una determinada página o servicio online que haya bloqueado esa IP o rango de direcciones. Una vez más, al cambiarla por otra podemos evitar este problema.

Evitar restricciones y límites

También es posible que nuestra IP esté limitada o restringida. Por ejemplo hay determinadas páginas web que nos ofrecen la posibilidad de leer una serie de artículos cada mes y están limitados por dirección IP. Para saltarnos ese límite podemos cambiarla. Incluso nuestra operadora, por el motivo que sea, podría limitar el acceso a determinado contenido mediante la IP. Esto suele ocurrir cuando tenemos IP compartida.

Otra cuestión son las plataformas de descarga. En muchos casos podemos utilizar hasta un número máximo con nuestra dirección y, una vez superamos el límite, bloquearse. Esto lo podemos evitar si cambiamos a otra IP diferente. Es una posibilidad más que nos ofrece esta función en la red.

Combatir la censura

Esto no es algo que nos afecte si navegamos en Europa, por ejemplo. Sin embargo cuando viajamos a determinados países es frecuente encontrarnos con bloqueos y censuras a la hora de entrar en determinados servicios y plataformas. Especialmente ocurre en páginas de información extranjeras, redes sociales y sitios que, en definitiva, podrían ir contra el sistema de ese país.

Por tanto, otra de las razones para querer ocultar nuestra IP y modificarla al navegar es poder entrar en determinadas plataformas cuando estamos de viaje en algún país donde haya censura.

Pasos para cambiar la dirección IP al navegar

Hemos visto por qué puede ser interesante cambiar la dirección IP. Ahora vamos a ver qué podemos hacer para poder cambiarla. Todo lo que tenemos a nuestra disposición para ello de una manera sencilla.

Utilizar servicios VPN

Hacer uso de una VPN es con total seguridad la opción más común y también sencilla. Tenemos la posibilidad de hacer uso de muchos servicios de este tipo. Algunos son gratuitos y otros de pago, pero están disponibles para todo tipo de sistemas operativos y dispositivos.

De esta forma podremos lograr todo lo que mencionábamos anteriormente. Podemos cambiar nuestra IP de una manera sencilla y hacer frente a posibles problemas. Siempre debemos elegir un programa que sea seguro, que ofrezca garantías y que nos ayude a lograr nuestro objetivo sin comprometer los datos personales al navegar.

Ataques contra servicios VPN

Usar un servidor proxy

Una alternativa es hacer uso de un proxy. A veces pueden confundirse con las VPN, pues parte del funcionamiento y del objetivo como herramienta coinciden. Sin embargo estamos ante algo diferente. También podemos encontrarnos con opciones tanto gratuitas como de pago y es muy importante que elijamos una que no ponga en riesgo nuestra información y que además permita navegar con una buena velocidad. Hay opciones que lastrarían mucho el rendimiento.

No obstante hacer uso de un proxy también puede permitir que nuestra IP cambie de cara a las páginas que visitamos y los servicios que utilizamos. Básicamente nuestra información pasa primero por un intermediario y posteriormente llega al servidor final. De esta forma nuestro equipo no se conecta directamente con ese sitio.

Navegador Tor

Una opción más es utilizar el navegador Tor. Como sabemos es una herramienta muy interesante para poder navegar y mantener siempre nuestra seguridad y privacidad. Es por tanto una característica que debemos tener en cuenta si queremos navegar sin exponer nuestra dirección IP en la red. Es totalmente gratuito y además lo podemos usar en diferentes sistemas operativos, tanto en dispositivos móviles como en equipos de escritorio.

Esta alternativa es considerada por muchos como la mejor para evitar que los datos puedan filtrarse en la red. Aunque esté relacionado con la Dark Web, ya que es uno de los navegadores con los que podemos acceder a ella, su uso real va mucho más allá de eso y también nos permite ganar en privacidad y ocultar los datos que suelen quedar expuestos al navegar.

Utilizar un Wi-Fi público

Sin duda una opción muy sencilla para ocultar nuestra dirección IP personal es utilizar una red inalámbrica pública. De esta forma podremos navegar por la red sin mostrar cuál es nuestra dirección doméstica. Una alternativa al uso de VPN, proxy o navegador Tor, como hemos explicado. Por ejemplo podríamos usar un Wi-Fi en una biblioteca, universidad, centro comercial…

Eso sí, como siempre decimos las redes públicas pueden ser un problema para nuestra privacidad. Conviene tomar precauciones y no exponer nuestros datos personales que podrían terminar en malas manos. Siempre debemos navegar manteniendo nuestra seguridad presente y no cometer errores como realizar una compra en un Wi-Fi abierto, iniciar sesión en cuentas sensibles, etc.

Compartir datos con el móvil

Si necesitamos cambiar la IP con la que estamos navegando desde el ordenador, una opción muy sencilla es la de crear una conexión compartida. Esto lo podemos hacer con la gran mayoría de dispositivos móviles que cuentan con esta características integrada. No necesitamos instalar ningún programa, ni llevar a cabo una compleja configuración.

Esto lo podemos hacer tanto en Android como en iOS. Lo que vamos a hacer es conectar nuestro ordenador (o cualquier otro equipo) a la red móvil. De esta forma tendremos la dirección IP que corresponde a la operadora de telefonía y no estaremos usando la dirección de la fibra óptica que tenemos contratada o el Wi-Fi que estamos utilizando en cualquier lugar.

En definitiva, estas son algunas de las opciones que tenemos para cambiar la dirección IP al navegar. Podemos mejorar nuestra privacidad, acceder a servicios restringidos y, en definitiva, ganar en anonimato. Hemos visto algunas opciones sencillas para lograrlo y las ventajas que esto puede tener.