Tener una conexión inalámbrica hoy en día es algo casi fundamental para muchos usuarios. Si echamos la vista atrás, hace solo unos años la mayoría de usuarios se conectaban a Internet a través de un ordenador por cable. Poco a poco surgieron los dispositivos móviles y las redes Wi-Fi. Esto ofrece un gran abanico de posibilidades a la hora de conectarnos desde múltiples equipos. En este artículo vamos a explicar qué métodos tenemos para compartir Wi-Fi desde Windows 10. Vamos a hablar de qué opciones tenemos y cómo hacerlo.
Compartir nuestros datos móviles a través del teléfono móvil se ha convertido en algo habitual y hacemos tethering para enviar Internet a otros dispositivos, como nuestro propio ordenador, o a otras personas que no pueden conectarse. Pero también puedes compartir WiFi desde tu ordenador Windows y es muy fácil y quizá no sabías que podías utilizarlo.
Por qué compartir Internet en Windows
Es muy útil compartir Internet con otros dispositivos ya que no siempre tenemos acceso a una red de garantías. Por ejemplo, puede que tengas conectado el ordenador con Windows a una conexión por cable, pero necesites tener acceso con otros dispositivos como puede ser un móvil, una tablet o cualquier otro.
También puede que estés conectado por Wi-Fi, pero la red inalámbrica no tenga un gran alcance. Es posible que tu ordenador reciba bien la señal por tener una buena tarjeta Wi-Fi, pero otros aparatos que tengas no van a recibir nada o va a estar muy limitado. En esos casos no podrías conectarte con normalidad.
Otro motivo es por seguridad. Si tienes disponibles redes Wi-Fi públicas, tal vez no quieras conectarte a ellas y evitar así que tus datos personales puedan filtrarse. Lo puedes evitar si sabes que la conexión de tu ordenador, por ejemplo, si es un portátil que tenga tarjeta SIM y recibas Internet por datos móviles, es segura. Simplemente creas una conexión compartida y conectas el móvil u otros dispositivos a ella.
Es cierto que normalmente suele ser al revés y compartimos datos del móvil al ordenador. Pero en este caso podemos ver que también es interesante el caso contrario y crear una red virtual en Windows y poder conectar así otros aparatos al ordenador. Vas a tener que contar con un programa, además de tener Windows configurado para que pueda funcionar correctamente y empezar a compartir la conexión con otros dispositivos.
Las redes Wi-Fi, cada vez más presentes
Hoy en día tenemos redes Wi-Fi por todas partes. Muchas de ellas son públicas y abiertas para que podamos navegar desde todo tipo de dispositivos compatibles. Sin embargo, en otros momentos podemos utilizar equipos menos potentes en cuanto al alcance de la señal inalámbrica o incluso no tener una red disponible.
En estos casos que mencionamos es necesario compartir Wi-Fi con otros dispositivos. De esta forma podremos conectarnos desde otros equipos como puede ser un móvil o una tableta. Tenemos diferentes opciones para ello y muchos sistemas operativos lo permiten. Esto nos ayudará a tener conexión prácticamente en cualquier lugar y sin importar qué aparato estemos utilizando.
En nuestro caso vamos a explicar cómo compartir Internet desde Windows 10 con otros dispositivos. Ya sabemos que el sistema operativo de Microsoft es en la actualidad el más utilizado en equipos de escritorio. Por ello puede beneficiar a muchos usuarios. Es muy útil para ofrecer conexión segura a otros aparatos que no cuenten con una red disponible cerca.
Cómo compartir Wi-Fi
El sistema operativo Windows ofrece tres métodos principales para convertir tu PC en un punto de acceso Wi-Fi, cada uno adaptado a un perfil de usuario diferente:
- Función nativa de Windows a través de la interfaz gráfica: es la opción más rápida y sencilla, con un funcionamiento impecable.
- Ejecutar comandos en el símbolo del sistema: Para usuarios avanzados que buscan máximo control y automatización.
- Usando aplicaciones externas que nos proporcionen más opciones.
Ten en cuenta que estos procesos te van a servir de ayuda si tienes un PC Windows 11 o 10 y quieres utilizar la herramienta nativa, sobre todo porque te olvidas de instalar cualquier aplicación de terceros. Aunque, los pasos pueden variar en mayor o menor medida. Por lo que es importante que eches un ojo a cada uno de estos procesos en función de la versión de software que tengas instalada en tu ordenador.
A través de la interfaz gráfica de usuario en Windows
En primer lugar, vamos a explicar cómo compartir Wi-Fi desde Windows 10 sin tener que instalar nada. Es un proceso sencillo y simplemente hay que llevar a cabo una serie de pasos que vamos a explicar. El propio sistema operativo cuenta con las características necesarias para lograrlo. Lo primero que tenemos que hacer es ir a Inicio, entramos en Configuración y accedemos a Red e Internet. Una vez aquí hay que ir a Zona con cobertura inalámbrica móvil. Aquí será donde podremos activar la opción para compartir Wi-Fi en Windows 10 que aparece con el nombre «Compartir mi conexión a Internet con otros dispositivos».
De forma predeterminada vendrá desactivado, por lo que solamente hay que pulsar el botón que aparece como Desactivado. De esta manera conseguiremos que se active. Hay que darle a Comparte mi conexión a Internet con otros dispositivos, que aparece arriba.
Tras realizar estos pasos ya podremos compartir Internet desde nuestro equipo. Hay que tener en cuenta que podemos configurar diferentes aspectos como el nombre de la red, la contraseña o incluso la banda en la que queremos compartir la conexión. Es importante destacar que algunos dispositivos no van a poder conectarse a la banda de 5 GHz, por lo que es algo que debemos tener presente.
Para configurar estos aspectos que mencionamos basta con darle a Editar. Allí nos aparecerá una nueva ventana donde podemos cambiar el nombre de la red, la contraseña y elegir la banda que queremos utilizar. Podemos optar por la banda de 2,4 GH, la de 5 GHz o seleccionar Cualquiera disponible.
Como has visto, puedes poner en marcha una red compartida en Windows fácilmente. Incluso con los parámetros predeterminados tan solo tienes que darle a Activar y listo, ya aparecerá la red a la que podrás conectarte desde otros dispositivos. Pero es importante que, por seguridad, tengas en cuenta algunos factores.
Es esencial utilizar una contraseña, pero además esa clave debe ser buena. Evita usar cosas básicas, como puede ser tu nombre, fecha de nacimiento o palabras típicas. Lo ideal es que crees una contraseña para esa red que vas a generar lo más compleja posible. Puedes guiarte con los siguientes factores que mencionamos:
- Contraseña totalmente aleatoria
- No la uses en otro lugar
- Utiliza números, símbolos y letras (tanto mayúsculas como minúsculas)
- Ten en cuenta que es importante una buena longitud
Otro punto a tener en cuenta es el nombre de la red. Si quieres mantener la privacidad en todo momento, lo ideal es que utilices un nombre que no te relacione. Por ejemplo, cualquier palabra o frase, sin dar datos de quién eres o qué dispositivo estás utilizando. Eso ayudará a preservar tus datos en cierta medida. Tanto el nombre como la contraseña los vas a poder cambiar en cualquier momento. De hecho, si vas a utilizar frecuentemente esta opción y vas a conectarte desde un lugar público, si quieres minimizar riesgos es buena idea cambiar la clave de vez en cuando.
Ahora bien, si quieres hacerlo desde tu PC Windows 11, entonces los pasos pueden ser un poco diferentes. Aunque, lo bueno de una versión a otra es que el proceso es prácticamente similar. Lo primero que tienes que hacer es crear la red compartida. Para ello vas a Inicio, entras en Configuración, vas a Red e Internet y allí verás una opción denominada Zona con cobertura inalámbrica móvil. Básicamente esa es la función nativa que tiene Windows 11 para poder crear una red compartida y conectar otros aparatos.
Verás que aparece como Desactivado, por lo que simplemente tienes que pinchar para que se active. Pero en vez de darle directamente, ya que se activaría con los valores predeterminados, vas a darle justo a la flecha que aparece a la derecha. Eso te llevará a una nueva pantalla, donde podrás configurar algunos parámetros.
Ahí puedes cambiar algunos parámetros, como ves en la imagen. Puedes darle a compartir la conexión desde diferentes tarjetas (en caso de que tengas varias), así como darle a Editar y cambiar el nombre de red y poner una contraseña. También puedes elegir qué banda inalámbrica va a utilizar, ya que puede ser la de 2,4 GHz, 5 GHz o ambas. Con esto todo configurado, ya puedes darle a Activar.
Ventajas:
- No requiere instalación de ningún software, ya sea gratis o de pago, está integrado en el sistema operativo y es gratis.
- Interfaz gráfica intuitiva y accesible a través del menú de «Configuración» en Windows.
- Permite personalizar nombre de red (SSID), contraseña y banda de frecuencia (2,4 GHz o 5 GHz).
- Compatible con múltiples fuentes: Ethernet, Wi-Fi y datos móviles.
Desventajas:
- Requiere tarjeta de red compatible con el modo AP, no todas lo son.
- Menos opciones de configuración avanzadas, las cuales sí tienen otras herramientas.
Como has visto, cambia algún nombre de las pestañas, pero, en términos generales, son procesos muy similares en Windows 10 y 11.
Por comandos
Desde el sistema operativo Windows 8, tenemos la posibilidad de crear un AP a través de la línea de comandos de forma fácil y rápida. Lo primero que haremos será abrir una ventana de MS-DOS con permisos de administración para ejecutar los siguientes comandos. Antes de configurar este tipo de red debemos asegurarnos de que nuestra tarjeta de red es compatible con conexiones ad-hoc. Para ello desde el terminal con permisos de administración tecleamos:
netsh wlan show drivers
Y nos fijaremos en el apartado «Red hospedada admitida».
En caso de que el valor sea afirmativo podremos seguir adelante con la configuración de la red ad-hoc. Para ello, al no disponer de una ventana específica para esta función desde la misma ventana de MS-DOS con permisos de administración teclearemos:
netsh wlan set hostednetwork mode=allow ssid=[Nombre de la red] key=[Contraseña]
Por ejemplo:
netsh wlan set hostednetwork mode=allow ssid=RedesZone.ad-hoc key=1234567890
Una vez tenemos todo configurado lo único que nos queda por hacer es activar nuestra red ad-hoc con Internet compartido. Para ello debemos teclear:
netsh wlan start hostednetwork
Y nuestra red ya estará disponible para conectarse a ella con la clave que hayamos introducido en la configuración.
Para desactivar esta red compartida simplemente teclearemos:
netsh wlan stop hostednetwork
Por lo que, con estos pasos, puedes llegar a realizar este proceso con solo usar diferentes comandos.
Ventajas:
- Máximo control sobre la configuración, con ejecutar un simple comando podemos activarlo.
- Ideal para automatización y scripts, una vez que lo programas, no necesitarás hacerlo a través de la interfaz gráfica de usuario.
- No requiere software adicional.
Desventajas:
- Requiere conocimientos técnicos para ejecutar los comandos, y es necesario ejecutarlo como administrador.
- Mayor riesgo de errores de configuración, una equivocación en el comando puede producir que deje de funcionar la red Wi-Fi.
- Menos intuitivo que la interfaz gráfica.
Usar un adaptador Wi-Fi USB con modo “repetidor” o “AP”
Otra forma de compartir Wi-Fi desde tu ordenador es usando un adaptador Wi-Fi USB que tenga función de repetidor o de punto de acceso. Muchos de estos adaptadores no solo permiten conectarse a Internet, sino que también pueden crear su propia señal, funcionando casi como un mini router. Esto es ideal si quieres compartir tu conexión sin depender de las herramientas que trae Windows ni de programas externos, o simplemente porque tu tarjeta u ordenador no lo permite.
El proceso es bastante sencillo. Primero, conectas el adaptador USB al ordenador y te aseguras de instalar los controladores oficiales, que normalmente vienen con el dispositivo o se pueden descargar desde la web del fabricante. Una vez instalado, el software del adaptador suele incluir una opción para crear un Hotspot o activar el modo repetidor. Allí puedes elegir el nombre de la red, poner una contraseña y decidir si quieres usar la banda de 2,4 GHz o la de 5 GHz. Al activarlo, tu ordenador empezará a emitir señal y otros dispositivos podrán conectarse a esa red como si fuera un router normal.
Lo bueno de este método es que no dependes de configuraciones complicadas de Windows ni de aplicaciones externas que a veces dan problemas. Además, muchos adaptadores permiten ver qué dispositivos están conectados y cambiar la contraseña o el nombre de la red cuando quieras. La única desventaja es que necesitas un adaptador compatible, ya que no todos los modelos económicos tienen esta función, así que conviene revisarlo antes de comprarlo.
Para asegurar la compatibilidad y un buen rendimiento en modo AP, es recomendable que tengan chipset Intel o bien MediaTek, otra opción es que compres un modelo como el TP-LInk Archer T3U que vale 15€ y permite configurarlo en modo AP sin problemas, y alcanzando velocidades de más de 400Mbps reales.
Ventajas:
- No depende de la tarjeta de red integrada del PC.
- Ideal para equipos con hardware limitado o incompatible.
- Proporciona máximo alcance y cobertura.
Desventajas:
- Requiere compra de hardware adicional.
- Necesita instalación de controladores y software del fabricante.
- Ocupan un puerto USB en nuestro PC.
En resumen, usar un adaptador Wi-Fi con modo repetidor es una manera práctica de mejorar la cobertura de tu red o de compartir Internet con otros dispositivos. Es como llevar un pequeño router portátil que puedes usar en cualquier lugar, asegurándote de que todos tus dispositivos tengan buena señal y velocidad sin complicarte demasiado.
| Método | Nivel de dificultad | Rendimiento | Coste | Ideal para |
|---|---|---|---|---|
| Función nativa (GUI) | Muy Fácil | Medio | Gratis | Usuarios principiantes y necesidades puntuales. |
| Comandos (netsh) | Avanzado | Medio-Alto | Gratis | Usuarios técnicos que necesitan automatizar o tener control granular. |
| Adaptador USB dedicado | Fácil-Medio | Alto | 15-40€ | Máximo rendimiento, estabilidad y para PCs sin tarjeta Wi-Fi compatible. |
Solución de problemas comunes
Aunque compartir Internet mediante la «Zona con cobertura inalámbrica móvil» es una función muy fácil de configurar, es posible que tengas algunos problemas bastante populares, y que a muchos más usuarios les ocurre. A continuación, podéis ver los problemas más habituales y cómo solucionarlo.
La opción para compartir está deshabilitada
Problema: El servicio de punto de acceso no funciona, esto significa que la función está deshabilitada en los ajustes de energía, o el firewall de Windows está bloqueando la conexión.
Solución: Revisa la configuración en «Configuración / Red e Internet / Zona con cobertura inalámbrica móvil», y asegúrate de que tienes la opción de «Compartir sobre Wi-Fi» activado. Revisa también la política de ahorro de energía en los dispositivos, es posible que la tarjeta de red Wi-Fi lo tenga habilitado.
Los dispositivos no se conectan o no detectan la red
Problema: Los smartphones o dispositivos que quieres conectar, no son capaces de detectar la red, no aparece en la lista de red disponibles para conectarse.
Solución: Revisa que no tengas habilitado el modo avión en tu PC y móvil, comprueba que no has puesto un SSID «raro» con símbolos extraños, ni tampoco un tipo de autenticación como WPA3 que algunos clientes inalámbricos podrían no soportar. Por supuesto, asegúrate de que tu dispositivo cliente soporta 2.4GHz o 5GHz, porque si no soporta los 5GHz no podrás emitir en esta banda de frecuencias.
El dispositivo se conecta, pero no tiene acceso a Internet
Problema: Esto se debe a una posible mal asignación de direcciones IP, que el PC que hace de punto de acceso no tiene conexión a Internet, o bien restricciones en el firewall del ordenador.
Solución: Revisa primero que sí tengas conexión a Internet con el PC, si tenemos conexión, deberías verificar qué dirección IP se le ha proporcionado al cliente, y también deberías comprobar si el firewall está restrictivo e impidiendo el tráfico desde los clientes conectados. Puedes ejecutar los comandos de reinicio de direccionamiento IP para «empezar de cero», abre una consola de CMD en modo administrador y ejecuta:
- netsh winsock reset
- netsh int ip reset
- ipconfig /release
- ipconfig /renew
- ipconfig /flushdns
Una vez hecho, vuelve a levantar el punto de acceso y a conectarte con el cliente Wi-Fi.
Conexión lenta, inestable o caídas frecuentes
Problema: si tienes una conexión lenta o con caídas, seguramente el problema sean interferencias con otros dispositivos, señal débil o bien que hay demasiados usuarios conectados.
Solución: Acércate más al ordenador que actúa como punto de acceso para mejorar la señal. Reduce las interferencias apagando otros dispositivos inalámbricos cercanos. Verifica que no haya demasiados dispositivos conectados simultáneamente.
Como podéis ver, hay algunos problemas que podríamos encontrarnos a la hora de montar un punto de acceso inalámbrico para compartir Internet.
Ventajas y desventajas de compartir Internet por Wi-Fi
Hemos visto algunas opciones para compartir Internet desde Windows 10 con otros dispositivos. Es algo muy sencillo y que podemos llevar a cabo en cualquier momento para tener una mayor disponibilidad.
Ventajas de compartir Internet
Especialmente cuando nos encontramos de viaje, por ejemplo, puede ser importante tener conexión en otros equipos sin depender tanto de una red inalámbrica. Vamos a mostrar algunas ventajas de compartir la conexión.
Seguridad
Sin duda es una de las ventajas principales. Cuando nos conectamos a una red Wi-Fi pública es posible que nos topemos con intrusos, con piratas informáticos que estén al acecho para robar información y llegar a infectar los equipos. En cambio, si nos conectamos desde nuestra propia red no vamos a tener ese problema de seguridad. Por ello, compartir Internet desde Windows con otros dispositivos puede hacer que éstos se conecten de forma más segura que hacerlo desde una red inalámbrica cualquiera que podamos encontrar. Evitamos así acceder a un Wi-Fi abierto en un centro comercial o aeropuerto, al cual podría entrar cualquiera y robar información. Esta conexión, puede ser más segura según qué usos le demos, pero sí están recomendadas para ciertos fines como puede ser consumir contenido multimedia o visitar algunas páginas web, pero no es lo más recomendable si con ella vamos a acceder a información que puede ser más sensible como puede ser la página del banco, datos médicos o en general, usar nuestras credenciales en los sitios de internet.
Hace poco vimos la noticia de como un joven, utilizando el WiFi de un aeropuerto, dijo a sus amigos, en broma, que ya se iba a subir al avión, donde lo haría estallar. Esto hizo que las autoridades le estuvieran esperando a su llegada, enfrentándose a una gran multa. Algo que nos hace pensar dónde está nuestra privacidad, y todo por usar una red pública, ya que el grupo era algo privado, por eso es muy importante alejarse de este tipo de conexiones siempre que podamos.
Estabilidad
También puede ser importante por estabilidad. A veces las redes Wi-Fi que tenemos disponibles no ofrecen garantías en cuanto al buen funcionamiento. Pueden tener inestabilidad, cortes y sobre todo la incertidumbre de si tendremos o no una red disponible en el lugar al que vamos a acudir. De ahí que poder compartir de un dispositivo a otros pueda ser una buena idea para asegurarnos que vamos a tener Internet en todo momento. Si tenemos una buena conexión en un ordenador con Windows, esto va a permitir que conectemos otros aparatos al dispositivo y tengamos así esa estabilidad. Evitaremos que haya cortes continuos, que pueda haber fallos al abrir páginas web o utilizar cualquier servicio online que requiera de ciertas características para que funcione correctamente.
Nunca sabemos la cantidad de personas, y el uso que le están dando, en una red pública. Puede que vaya bien, pero de repente, dos usuarios entran y comienzan a descargar todo tipo de archivos, usando la mayor parte de la banda disponible, por tanto, tu conexión empieza a fallar, o ir lenta.
Mejorar la velocidad
Por otra parte, otro punto a tener en cuenta es la velocidad. Las redes inalámbricas a veces no funcionan adecuadamente. Podemos tener fallos al conectarnos, tener una mala velocidad y que haya cortes. Si compartimos nuestra red y funciona bien, otros dispositivos podrán conectarse con más garantías y lograr una mayor velocidad. Es normal que si estamos usando una red Wi-Fi lejana, el ordenador tenga más capacidad que un móvil o una tableta para conectarse. Especialmente si estamos utilizando una tarjeta inalámbrica externa con una buena antena. Pero más aún podremos notarlo si tenemos ese equipo conectado por cable de red y compartimos así conexión inalámbrica con otro dispositivo sin importar si tiene o no una excelente cobertura.
Tener conexión en cualquier lugar
Otro punto a tener en cuenta es que vamos a poder disponer de una conexión en cualquier momento y cualquier lugar. Siempre que tengamos acceso a una red desde el equipo con Windows podremos ofrecer Internet a otros aparatos que tengamos cerca. Esto hace que, en caso de que por ejemplo nos encontremos en un lugar sin cobertura móvil, podamos utilizar el dispositivo con acceso a la red. Aunque es cierto que hoy en día tenemos una red disponible en casi cualquier lugar, también hay que indicar que no siempre funciona bien o que incluso en determinados momentos no haya cobertura. Ahí entra en juego la posibilidad de compartir la señal desde otro dispositivo y poder conectar múltiples equipos al mismo tiempo.
Usarlo como amplificador o repetidor
Si la conexión WiFi de nuestro router no es capaz de llegar a emitir a una distancia considerable, ya sea por interferencias, distancia, muchas paredes, etc, una forma de conseguir que esa Smart TV donde queremos ver una película tenga conexión será usar nuestro ordenador como punto intermedio, es decir, hacer la función de un repetidor, consiguiendo, dependiendo de la potencia de su antena, que ese equipo alejado ahora sí pueda conectarse a la misma red que el resto de la casa.
Del mismo modo, si adquirimos una tarjeta de red externa, la cual vale pocos euros, podremos acoplar antenas de mucha potencia, llegando a rangos que duplican o triplican el de la antena base del ordenador, por lo que sería una forma de, sin comprar un repetidor, usar nuestro equipo combinándolo con la antena necesaria en cada caso.
Inconvenientes de compartir internet
Una de las principales desventajas, es que la red será visible a más usuarios si se encuentran dentro del rango de la misma, por lo cual siempre nos exponemos a ataques si las usamos en lugares de mucha afluencia. Esto va a hacer que nos vean si estamos en un lugar público como puede ser en la universidad o la biblioteca o en una cafetería y nos va a exponer a más riesgos que si no la compartimos, pero esto ocurre igual en el caso del teléfono móvil cuando haces tethering o incluso de tus dispositivos Bluetooth si tienes activa la visibilidad.
Por otro lado, también dependemos del uso que los demás usuarios le den a la propia red. Lo más normal es que se llegue a algún acuerdo para compartirla con usuarios concretos y que no vayas a compartir WiFi con desconocidos, sino que vayas a hacerlo contigo mismo con otro dispositivo, con alguien de tu familia, con tu pareja, con amigos o compañeros… Pero no vamos a compartir con cualquiera. En todo caso, no está de más pensar que alguien puede saturar la red en algún momento o compartir los datos de la misma de forma accidental así que esto puede suponer un problema que haga que Internet no funcione como debería.
La privacidad puede ser otro problema, pues cabe la posibilidad de que alguien conectado a esa red, proceda a escanearla sin nuestro consentimiento. De forma que puede conocer mucha información, incluidos datos que pueden ser muy sensibles. Por suerte, muchas aplicaciones como puede ser Whats App, entre otras, cifran todos los mensajes y demás contenido cuando se envía, de forma que pueden ser interceptados, pero difíciles de leer. Por lo cual, debemos controlar muy bien quién se conecta a nuestra red.
Precauciones a tener en cuenta
Siempre y cuando creamos un punto de acceso Wi-Fi, debemos hacerlo de forma segura. Para ello es recomendable tener en cuenta algunas precauciones que nos van a ayudar a protegernos. Aunque no es infalible sí hay una serie de trucos y consejos básicos que podemos seguir para tener mayor privacidad en la red y conseguir que sea menos vulnerable a los ataques.
Contraseñas
El primer aspecto importante es la contraseña que utilizas para la red. Debemos modificar la contraseña que viene por defecto y escoger una clave que sea lo suficientemente larga y fuerte para que no sea fácil de robar o adivinar. Podemos utilizar combinaciones de letras mayúsculas y letras minúsculas, combinaciones con números o caracteres especiales. Y siempre es importante quesea lo suficientemente larga y tenga ocho o diez caracteres como mínimo. Además, es importante que no la cambies de forma habitual para evitar ataques.
Normalmente usamos la más sencilla y fácil de recordar, y no siempre es la mejor, aunque hagas una combinación de letras y números, ya que, no será lo mismo usar 12345abcde, que A4le30WxE2. Una de ellas es mucho más popular y fácil de descubrir, y no creo que haga falta que te diga cuál.
Para garantizar la máxima seguridad, es fundamental que uses como mínimo el protocolo WPA2 con AES, o bien puedes usar el nuevo cifrado WPA3 siempre y cuando tu hardware y sistemas operativos sean compatibles. En la gran mayoría de casos, tener WPA2-AES es más que suficiente para que la red inalámbrica sea robusta. Puedes verificar la compatibilidad de tu tarjeta con WPA3 ejecutando el comando «netsh wlan show drivers» en el Símbolo del sistema y buscando la línea «Autenticación y cifrado admitidos en modo de infraestructura» te aparecerá un listado completo de cuáles soporta.
Nombre SSID
Otro de los datos que debemos cambiar es el nombre de la red. Normalmente nos olvidamos de esto y dejamos la que viene por defecto. Cuando se va el técnico de casa seguimos usando Internet con normalidad o, como mucho, cambiamos la contraseña. Pero es importante que también cambies el nombre de la red para que no sea el predeterminado y no resulte reconocible. Los nombres que establezcamos en estas redes, deben tener nombres que no revelen ningún tipo de información. El nombre del router, o de la compañía puede ser un dato clave para poder descubrir la clave, por tanto, si quieres engañar al posible hacker, puedes inventarte una, o incluso poner el nombre de otro operador.
Una de las opciones será poner el mismo nombre que el router original desde el que recibe señal el ordenador, lo que hará que el resto de dispositivos se conecten al que mejor señal tenga. Aunque esto solo es recomendable si lo usamos como amplificador de red, no como una red independiente.
Actualizaciones
Tener todo actualizado es muy importante y también va a proteger tu red. Es un consejo habitual para mejorar la seguridad de todos los equipos y debes tener siempre actualizada a la última versión tu ordenador, tu teléfono móvil, tus programas o aplicaciones. Pero también es fundamental hacerlo con la red para protegernos. Esto permitirá que se corrijan vulnerabilidades y que se añadan algunas mejoras en las nuevas versiones.
Firewall
Utilizar un firewall es totalmente recomendable, y más en estos casos donde es necesario bloquear posibles ataques desde Internet. Al compartir estas redes, se pueden tratar de colar archivos maliciosos. Lo cual no solo será perjudicial para el equipo que emite la red, sino para los que se conectan a la misma. Además, si consiguen entran en esta red, también lo harán en la principal (la que recibe el ordenador que estamos usando), por lo que podría llegar a acceder a los archivos compartidos y mucha más información, algo que no queremos, por lo que tenemos que tomar esta segunda red con la importancia que lo hacemos con la primaria.
Controles de acceso
Otro aspecto fundamental para protegernos es saber quién entra en nuestra red, quién la usa. Qué dispositivo y qué personas tienen acceso a nuestro ordenador si vamos a compartir Internet y la red está visible para todos. Aunque vas a usar una contraseña segura y se supone que solo las personas que tú quieras la saben, conviene que tengamos especial cuidado con esto. Debes tenerlo siempre en cuenta y debe ser algo que vigiles de forma periódica para evitar problemas. Además, podemos también limitar el acceso o crear redes de invitados si queremos.
Aplicaciones para móviles como FING (tanto Android como iPhone), nos darán una lista de todos los dispositivos conectados a la red, lo que podrá servirnos para averiguar si hay algún intruso en ella, y si tenemos que aumentar la seguridad, o, por el contrario, todo está en orden.
No compartir dispositivos
En estas redes se pueden compartir en ocasiones los dispositivos que tenemos en el equipo base, a disposición en la red. Compartirlos a través del punto de acceso creado, también los pone en riesgo.
En definitiva, estas son algunas de las principales ventajas de compartir Internet Wi-Fi de un equipo a otros. Es una opción a tener en cuenta cuando vayamos a conectar nuestros dispositivos a la red en cualquier lugar. Podremos disponer siempre de buena estabilidad, velocidad y, lo más importante, más seguridad frente al uso de redes inalámbricas. Incluso es algo que no vendrá bien, pues cada vez son más los dispositivos conectados a la red, con el llamado Internet de las Cosas, y crear estas redes, nos puede ayudar a organizar mejor estos aspectos. Por lo general, esto tiene muchos usos, todos con sus diferentes características y ventajas.
