Qué dispositivos debo conectar en el WiFi de 2,4 GHz y cuáles en 5GHz

Actualmente en la mayoría de las casas e inclusos centros de trabajo tenemos routers de doble banda. Un aspecto muy importante para sacar el máximo rendimiento a nuestro WiFi es elegir la banda que mejor corresponde a cada dispositivo, y este es el tema que vamos a tratar. Por ello vamos a explicar qué dispositivos debemos poner en el WiFi 2,4 GHz y cuáles en 5GHz, con el objetivo de conseguir siempre el mejor rendimiento inalámbrico posible.

Introducción a los routers actuales de doble banda

Un router de doble banda simultánea actual, es capaz de trabajar con tres tipos de dispositivos que podemos conectar a través de:

  1. Un cable de red conectado a alguno de sus puertos Gigabit ethernet o puertos Multigigabit. Generalmente tiene cuatro, que podríamos conectar mediante el uso de cables de red de red con conectar RJ-45. Además, para que puedan aprovechar todo el ancho de banda de la conexión se recomienda que el cable sea categoría 6 en adelante.
  2. Utilizar la red Wi-Fi de 2.4 GHz, actualmente todos los dispositivos que se puedan conectar por WiFi, pueden utilizarla, ya que es la banda de frecuencias que siempre se ha utilizado en las redes inalámbricas Wi-Fi, por lo que no tendremos ningún problema de compatibilidad.
  3. Conectarse a la red Wi-Fi de 5 GHz, aquí el tema es más complejo ya que hay bastantes dispositivos que no pueden conectarse a esta banda de frecuencia. La tendencia es que la mayoría de los que se han fabricado en 2020 son compatibles con este tipo de redes, pero esto no siempre sucede, depende la tarjeta inalámbrica interna que utilice el equipo, normalmente los dispositivos (smartphones y tablets) de gama baja, no incorporan esta funcionalidad.

En cuanto al cable de red es sin duda alguna el mejor método para obtener la mayor velocidad que ofrece nuestra conexión, y de forma más estable. Eso quiere decir que, generalmente, no vamos a tener grandes fluctuaciones de velocidad. Además, vamos a conseguir un mejor ping, o lo que es lo mismo, un mejor tiempo de respuesta desde que el paquete sale de nuestro ordenador hasta que llega al destino, sin embargo, lo más importante es el jitter (fluctuación de ping), y es que no tendremos «lagazos».

Por lo tanto, para finalizar con las conexiones por cable de red a esos puertos Gigabit Ethernet de nuestro router dual band recomendamos conectar los siguientes equipos:

  1. Los PCs de sobremesa que estén cerca.
  2. Un portátil que esté casi siempre en el mismo sitio y tenga cerca el router.
  3. Una Smart TV, consolas de juegos y otro tipo de dispositivos multimedia. En bastantes casos, sobre todo cuando está en el centro de la casa y se sitúan al lado del router, es muy recomendable conectar estos equipos vía cable. En ese caso olvidaos del WiFi, ya que el cable de red os va a dar un mejor rendimiento.

Análisis de las redes de 2.4GHz, normativa, ventajas e inconvenientes

Si queremos conocer qué dispositivos es mejor conectar al WiFi 2,4 GHz y cuáles en 5GHz tenemos que empezar por conocerlas. Ahora vamos a tratar la red de 2.4 GHz, a través de su nomenclatura, sabremos qué velocidad pueden alcanzar. Luego pasaremos a sus ventajas e inconvenientes.

Ahora es el turno de hablar del estándar 802.11 que es una familia de normas inalámbricas creada por el Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos. En el caso de la banda de 2.4 GHz, los router actuales trabajan con las normas 802.11b / g / n / ax.

La más antigua es norma 802.11b, que fue aprobada en 1999. La velocidad máxima es de transmisión de 11 Mbps. En la vida real esta velocidad máxima se reduce aproximadamente 5,9 Mbps sobre TCP y a 7,1 Mbps sobre UDP. A continuación, en junio de 2003 se aprobó el estándar 802.11g. En este caso lo podríamos considerar como su evolución natural. Con este modo se puede conseguir una velocidad máxima teórica de 54 Mbps. Por otra parte, la media real de velocidad real de transferencia que se obtenía era de 22,0 Mbps aproximadamente.

El estándar 802.11n fue aprobado en septiembre de 2009. En este caso, la velocidad máxima teórica que puede alcanzar depende del número de antenas Wi-Fi, tanto internas como externas, en la vida real como máximo hay equipos con un total de cuatro antenas WiFi, que son capaces de proporcionar una velocidad de hasta 1.000Mbps gracias a la modulación de amplitud en cuadratura 1024QAM. Un dato que debemos comentar es que puede trabajar en la banda de 2,4 GHz y en la de 5 GHz simultáneamente. Este estándar actualmente se le denomina como Wi-Fi 4.

Por último, actualmente disponemos del estándar 802.11ax, que fue aprobado recientemente y ya se empiezan a ver routers, puntos de acceso WiFi, tarjetas de red inalámbricas y otros dispositivos como smartphones o tablets que lo soportan. Hace uso de la misma banda de 2.4GHz, pero mejora su rendimiento para llegar a proporcionar hasta 1.148Mbps cuando hacemos uso de cuatro antenas en configuración MU-MIMO 4T4R.

En cuanto a la banda WiFi de 2,4 GHz podemos comentar que opera desde los 2.412 MHz (canal 1) hasta los 2.472 MHz (canal 13). Por lo tanto, tendríamos un nuevo canal cada 5 MHz de separación. Además, el ancho de canal es de 20MHz o 40MHz, por lo que con un par de redes Wi-Fi estaríamos ocupando casi todo el espectro disponible.

Como podréis observar, el inconveniente de tengamos pocos canales va a provocar que tengamos muchas interferencias con las redes cercanas. Si hacéis una simple comprobación con vuestro smartphone de las redes disponibles en una gran ciudad, obtener un resultado de más de 20 no sería para nada extraño. Por tanto, si por ejemplo vives en un edificio donde hay muchas viviendas alrededor, puede que te encuentres con problemas de congestión al usar la red inalámbrica en esta banda.

Estas interferencias que sufrimos con las redes Wifi cercanas provocan que las redes de 2,4 GHz obtengan una velocidad de conexión muy inferior a las de 5 GHz. En general podríamos tener una velocidad máxima media de entre unos 60 u 80 Mbps. Sin embargo, gracias a que la frecuencia utilizada es menor, obtenemos su mayor ventaja y que no es otra que su señal llega más lejos.

Otra característica muy importante de la banda de 2.4GHz cuando estamos usando el estándar WiFi 6, es que disponemos de las tecnologías OFDMA que nos permite dividir la señal portadora en subportadoras, con el objetivo de dar servicio a varios clientes inalámbricos de forma simultánea, y optimizar al máximo la red WiFi cuando tenemos decenas de clientes inalámbricos conectados. También disponemos de la tecnología MU-MIMO, que nos permitirá proporcionar conexión a hasta cuatro clientes de forma simultánea, de esta forma, ahorraremos «tiempo» en el aire para dar paso a otros clientes inalámbricos. OFDMA y MU-MIMO se complementan para optimizar la red WiFi en 2.4GHz para conectar más clientes WiFi y para transferir datos mucho más rápido que los anteriores estándares. Además, en esta banda de frecuencias también tendremos tecnologías como el Beamforming, una tecnología que nos permite focalizar la señal inalámbrica en los clientes WiFi, con el objetivo de proporcionarles un extra de cobertura WiFi, y, por tanto, algo más de velocidad real. Por supuesto, no podemos olvidar una de las bondades del WiFi 6 con el BSS Color, una tecnología que nos permitirá reducir las interferencias con las redes WiFi de los vecinos, añadiendo una cabecera a la trama para diferenciarla rápidamente de otras redes WiFi y tener la mínima interferencia posible.

En resumen, las redes de 2.4 GHz tienen menos velocidad de conexión, pero a cambio, la cobertura de su señal llega más lejos que las de las redes de 5 GHz y también va a ser menos sensible a cualquier obstáculo que pueda haber, como puede ser una pared.

Análisis de las redes de 5 GHz, normativa, ventajas e inconvenientes

El primer estándar que utilizó la banda de 5GHz fue el 802.11a, con una velocidad de 54Mbps como máximo, exactamente igual que el estándar 802.11g para la banda de 2.4GHz. El siguiente estándar en utilizar esta banda de frecuencias fue el 802.11n, con la misma velocidad y características que la banda de 2.4GHz, pero supuso un antes y un después ya que empezaron a aparecer los primeros routers doble banda simultánea.

En la banda de 5 GHz tenemos que hablar de Ia normativa 802.11ac que se aprobó en 2014. Actualmente es la que más se utiliza en esta banda. Otra forma de nombrarlo es como WiFi 5, WiFi Gigabit o como WiFi 5G. Se pueden obtener tasas de transferencia de hasta 433 Mbps por flujo de datos si hacemos uso de una modulación de amplitud en cuadratura de 256QAM. Como velocidad máxima teóricamente podríamos alcanzar tasas de 1.3 Gbps empleando 3 antenas, o 1.7Gbps si usamos 4 antenas. Además, si hacemos uso de una modulación de amplitud en cuadratura de 1024QAM, la velocidad será un 25% mayor, entorno a los 540Mbps por flujo de datos.

Por último, el estándar 802.11ax que está preparado para operar en las bandas de 2.4 GHz y 5 GHz. Popularmente es conocido como WiFi 6, lo menciono para que sepáis cual va a ser el futuro de nuestras redes WiFi. En cuanto a las redes de 5 GHz hay 21 canales de 20 MHz, al tener más vamos a haber menos posibilidades de que una red coincida en el mismo canal, aunque en este caso tenemos anchos de canal de 80MHz o 160MHz, por lo que tampoco es que tengamos tantos canales disponibles, pero claramente muchos más que en la banda de 2.4GHz. La diferencia entre usar 80MHz de ancho de canal vs 160MHz de ancho de canal en la banda de 5GHz es clara, usando el doble de ancho de canal podremos ganar entorno a un 50% adicional de velocidad real, por ejemplo, nuestro récord de velocidad usando una tarjeta WiFi Intel AX200 es de 1125Mbps usando 160MHz de ancho de canal, y unos 800Mbps usando 80MHz de ancho de canal. En el caso de un smartphone Xiaomi Mi 11 Ultra, hemos comprobado que con 160MHz de ancho de canal podemos conseguir hasta 900Mbps reales, por los 850Mbps reales que conseguiremos si usamos 80MHz de ancho de canal. Donde más notaremos el doble de ancho de canal es en lugares cercanos-medios, es donde más diferencia podremos ver entre utilizar 80 o 160MHz de ancho de canal.

Por lo tanto, podemos afirmar que la gran ventaja que nos otorgan las redes de 5 GHz es que obtenemos una velocidad de conexión muy superior a las de 2.4 GHz. Si utilizamos un smartphone moderno que soporte las redes de 5 GHz podemos obtener velocidades superiores a 500 Mbps e incluso superiores si usamos un portátil. En cambio, las redes de 5 GHz por la frecuencia que emplean, tienen un inconveniente y no es otro que soportan peor la distancia y obstáculos como las paredes. Esto también tiene su punto positivo (el tener menos cobertura), ya que las redes Wi-Fi de los vecinos se atenuarán mucho y no nos van a interferir en la nuestra.

La WiFi Alliance ya ha estandarizado la nueva banda de 6GHz, que es el complemento perfecto para la banda de 5GHz ya que nos permitirá conectar una gran cantidad de dispositivos sin interferencias, al disponer de aún más canales para conectar equipos. Gracias a esta decisión, muy pronto veremos routers con Wi-Fi 6 utilizando esta banda de frecuencias Wi-Fi, el nuevo estándar se llama WiFi 6E, y tiene exactamente las mismas características que el WiFi 6 pero podremos conectarnos a una nueva banda de frecuencias WiFi en 6GHz para disponer de más canales libres.

Criterios para elegir a qué red WiFi conectarnos

Ahora que ya conocemos las virtudes e inconvenientes de las redes WiFi de 2. GHz y de 5 GHz vamos a aprender qué tipo de red les va mejor cada uno. Lo mejor que podemos hacer es estudiar el dispositivo y decidir en función de:

  1. La distancia que está del router.
  2. El ancho de banda que necesita.

Como norma general podríamos decir que los dispositivos que necesiten mucho ancho de banda, y estén cerca del router, utilicen la banda de 5 GHz. En cambio, si necesitan poca velocidad de conexión o están lejos lo mejor es usar la red de 2.4 GHz.

Además, hay que tener en cuenta los obstáculos. En el caso de la banda de 2.4 GHz, es menos sensible a paredes y otros obstáculos que pueda haber. En cambio, la de 5 GHz puede verse afectada por muros, paredes o cualquier cosa que haga que la señal no pase correctamente. Es otro factor que debemos controlar y así, según la circunstancia, elegir una u otra.

También, siempre que tengáis el router al lado, intentad usar un cable de red ethernet ya que siempre obtendremos mayor velocidad y una conexión más estable, sobre todo si vamos a transferir una gran cantidad de información. Por ejemplo si tienes una televisión u ordenador y puedes conectarlos de esta forma.

Lo siguiente que vamos a hacer es poner ejemplos con una serie de equipamiento que solemos tener en nuestras casas.

PCs y portátiles

Tanto PCs como portátiles suelen requerir una velocidad de conexión importante. Pueden necesitar la realización de tareas tan exigentes como:

  • Ver contenido multimedia en streaming 4K, como en YouTube, Netflix o Disney+ entre otros.
  • Vídeo conferencias.
  • Juego on-line en partidas multijugador.
  • Recibir actualizaciones del sistema operativo.

Lo ideal, siempre que estén cerca el router, es el cable de red, como ya comenté anteriormente. No obstante, esto no siempre es posible y en este caso lo mejor es utilizar la red de 5 GHz salvo que esos dispositivos estén muy alejados del router, y se tengan que conectar sí o sí a la banda de 2.4GHz.

Pero para ver vídeos en Streaming en máxima velocidad, descargar o subir archivos a la nube y usar lo máximo del ancho de banda, siempre va a ser mejor la banda de 5 GHz. Una vez más, tendremos que controlar la distancia con el router y posibles obstáculos que puedan interferir. Además, siempre debes contar con una tarjeta que sea compatible, aunque hoy en día lo normal es que cualquiera lo sea y puedes elegir.

Smart TV y Android TV

Estos dispositivos también requieren de un ancho de banda importante para su correcto funcionamiento. Muchos de los canales convencionales de TV tienen su app para que puedas ver en diferido el programa o serie que no pudiste ver en su momento. Además de eso, tenemos que añadir plataformas de pago como Netflix, Amazon, HBO o Disney+.

Estos servicios pueden tener diferentes consumos en pro del contenido y de la calidad del mismo. En el caso de Netflix, nos indican que el consumo estándar es alrededor de 1Gb, pero si vemos el contenido a calidad baja puede estar sobre los 0,5GB. Si vamos a una calidad SD, puede aumentar hasta 1GB por hora. En cuanto a las calidades más altas, como HD o 4K, podemos rondar un consumo de entre 3GB y 7GB por hora en el caso del formato Ultra HD. Otros servicios como Amazon Prime Video, tiene medidas más bajas en cuanto al consumo con respecto a las calidades, pues puede alcanzar picos de 5,8GB por hora en Ultra HD. Estos últimos son similares a la plataforma de Disney, donde podremos variar entre 1,1GB por unos 30 minutos de contenido hasta los 5,1GB se consumimos contenido 4K HDR. En cuanto a HBO, solo se puede hacer una estimación, pues los datos de consumo no son oficiales, y como no es posible cambiar las resoluciones la medida se vuelve complicada. Por lo cual siempre será bueno tener la mayor velocidad posible para visualizar contenido en estas plataformas de streaming.

Nuestra primera opción sería siempre el cable de red Ethernet, pero en ocasiones no tenemos el router al lado de la TV para hacerlo posible, por lo que en este caso, nuestra recomendación sería el Wi-Fi 5G, sobre todo si tenemos el router en la misma habitación o en alguna de las colindantes. Ideal sobre todo si se reproduce contenido en 4K.

También se podría utilizar la red de 2.4 GHz siempre que el Streaming no supere la resolución Full HD, o si está bastante lejos de nuestro equipamiento WiFi. Es algo que deberás controlar y elegir qué te conviene más en cada caso.

Smartphones y tablets

Lo primero que hay que señalar que no todos los smartphones y tablets son compatibles con las redes de 5 GHz. Sin embargo, con la red de 2.4 GHz todos pueden funcionar. La manera más sencilla de comprobarlo en Android es ir a Ajustes, Wi-Fi y mirarlo. Allí os deben aparecer los dos SSID o nombres de vuestra red Wi-Fi. Si sólo aparece uno, eso quiere decir que sólo es compatible con la de 2.4 GHz, o que en tu router tienes un SSID para las dos bandas de frecuencias con band steering, por lo que tendrás que conectarte y ver el estado del Wi-Fi para ver a qué banda de frecuencias te has conectado.

Tablet

Lo aconsejable si estáis cerca del router, es el uso de la de 5 GHz, sobre todo si vais a ver vídeos en YouTube o hacer videollamadas. No obstante, para el uso en estancias más alejadas, sería más recomendable el uso de la red de 2.4 GHz, sobre todo porque los móviles tienen antenas muy pequeñas y permiten muy poca recepción de señal.

Si vas a estar moviéndote por diferentes habitaciones y zonas de la vivienda y realmente no necesitas tener un gran ancho de banda, lo mejor en la mayoría de casos es que te conectes a la banda de los 2,4 GHz. De esta forma no tendrás problemas cuando te alejes mucho. Eso sí, tendrás que ver que no haya otros dispositivos que puedan interferir, ya que esta banda suele estar más saturada.

Videoconsolas

Una de los factores más importantes a la hora de jugar online es tener una buena conexión, pero el consumo puede variar dependiendo del juego. Esto dependerá de muchos factores, como por ejemplo la carga gráfica, la cantidad de jugadores o el tipo de juego. Se estima que para jugar con suficientes garantías, son necesarios entre 50 y 100MB por hora, pero esto va en aumento pues cada vez estos productos requieren un mayor consumo.

La primera opción siempre será conectar las plataformas de juego por cable de red para tener mayor seguridad, pero si nos vemos obligados a usar una red Wi-Fi, la más recomendable es la red 5G. Si no es posible se puede usar la red de 2,4 GHz, si por ejemplo usamos una consola portátil y nos movemos por toda la casa. De esta forma no tendremos cortes de conexión, que si pueden originar la red de 5 GHz, al ser de un alcance mucho menor.

Cámaras IP por Wi-Fi, enchufes inteligentes y otro tipo de dispositivos

En este caso lo más recomendable es utilizar la red de 2.4GHz. Un motivo importante es que dispositivos como los enchufes inteligentes requieren de poca velocidad conexión para funcionar bien, lo mismo ocurre con las cámaras IP debido a que tienen muy poco bitrate para funcionar correctamente. Otro punto favor sería que, aunque estén alejados del router, podrán funcionar de manera correcta. Estas no tienen un consumo muy elevado, puesto que la mayor parte del tiempo se encuentran en modo reposo, en el cual pueden gastar 2MB. En cambio cuando graban este asciende considerablemente ya que pueden dar un uso de entre 260MB a 700MB de forma aproximada por cada hora de grabación o reproducción en directo. Estas medidas pueden varias dependiendo del fabricante.

En el caso de los enchufes inteligentes, el ancho de banda que necesita es de unos pocos Kbps para recibir o enviar la señal de activación o desactivación, además, sus firmwares tienen muy poco tamaño por lo que actualizarlo tampoco sería un problema. No vas a necesitar una gran conexión de Internet en este caso.

Con esta serie de ejemplos, queda claro que debéis de conectar vuestros dispositivos a la red que os corresponda y dependiendo de vuestras necesidades y requisitos. Así en función de la velocidad de conexión y la distancia a la que estéis del router elegiréis la red de 2.4 GHz o 5 GHz, e incluso podréis conectarlo vía cable. Como has podido ver, no siempre es mejor una u otra sino que dependerá de diferentes factores.

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