Compartir tu localización GPS te deja más expuesto de lo que piensas

Compartir tu localización GPS te deja más expuesto de lo que piensas

Lorena Fernández

Tomando conciencia de los tiempos que corren, es razonable preguntarse: ¿qué haríamos si no existiese el GPS en nuestro móvil o cualquier dispositivo? Pues, muy probablemente la vida siga su curso. Sin embargo, tanto nos hemos acostumbrado a su alto nivel de utilidad que muchos se han vuelto dependientes de esta gran herramienta para el día a día. Tengamos en cuenta que este sistema de posicionamiento se encuentra prácticamente en toda clase de dispositivo. Sin embargo, ¿vale la pena exponer nuestra privacidad de esa manera?

Ahora bien, ¿qué es exactamente el GPS? O, mejor dicho, ¿qué significan sus siglas? Las mismas corresponden a Global Positioning System. Este sistema de posicionamiento tiene como origen los Estados Unidos y con el paso de los años no ha dejado de ponerse a favor de éste. Haciendo un poco de historia, hasta los años 80, este sistema tenía alcance limitado. El mismo estaba disponible para uso exclusivamente militar. La situación cambió cuando Ronald Reagan, presidente de ese país en aquel tiempo, decidió liberarla para su uso a nivel global.

Esquema de funcionamiento

El GPS funciona mediante satélites que transmiten señales de radio que cuentan con datos de sus respectivas localizaciones. Además de eso, informan sobre su estado actual y tiempo preciso. Esto, gracias a relojes atómicos a bordo. Todas las señales de radio transmitidas por el satélite viajan a través del espacio prácticamente a la velocidad de la luz, es decir, a casi 300,000 kilómetros por segundo.

Pasando a la Tierra, un dispositivo GPS recibe las señales de radio del satélite, y empieza a «tomar nota» del tiempo exacto en el que esas señales llegaron a dicho dispositivo. Esa información es la base para calcular la distancia en el que se encuentra en relación al satélite que se encuentra en su línea de vista. Finalmente, una vez que el dispositivo GPS determine su distancia en relación a al menos cuatro satélites, pasa a valerse de la geometría para determinar su localización en la Tierra en tres dimensiones.

Sin embargo, ¿cómo esto es aprovechado por mi móvil? Dicho dispositivo utiliza los datos generados por GPS para realizar la triangulación y determinar tu localización actual, además de la hora. Anteriormente, comentamos que se necesitan de al menos cuatro satélites para determinar la localización por GPS. Justamente, el cuarto satélite sirve para determinar la altitud, de manera a que puedas obtener tus datos de geolocalización en un mapa precisando solamente de los otros tres.

Se conoce que uno de los grandes consumidores de batería del móvil son los servicios de localización, es decir, el GPS. Una de las principales razones es el uso del AGPS (o Assisted Global Positioning System), el cual se alimenta de los datos del GPS tradicional además de los datos proporcionados por el proveedor de servicios móviles que utilizas.

De esta forma, el proveedor que usas para tener datos móviles, entre otras cosas, tiene información respecto a tu geolocalización ya que tu móvil se pone en contacto constantemente con las celdas que proporcionan la señal. Eso hace que la obtención de la localización gane algo más de precisión y se dé prácticamente en tiempo real. Cosa que no se da con el propio GPS, cuya información de localización demora en actualizarse prácticamente un minuto. Este sistema combinado AGPS es mucho más rápido que solamente usar el GPS, ya que nos triangula dependiendo de la antena de telefonía móvil a la que estamos conectados.

GPS es bastante útil, ¿qué es lo peor que puede pasar?

No creemos que solamente cuentes con una sola aplicación que use los datos que se obtienen mediante tu información de localización mediante GPS o AGPS. Sino más bien, con varias, como por ejemplo Google Maps, Facebook, Instagram, Tik Tok y muchas otras apps que requieren servicios de localización. Especialmente, las grandes corporaciones encuentran muy valioso el hecho de poder acceder a la información respecto a dónde te encuentras actualmente, cuáles son los lugares que visitas con frecuencia, a qué hora sales de tu casa, a qué hora sales del trabajo o la universidad y más. Todo eso contribuye que nuestra experiencia de uso sea mil veces más personalizada de lo normal, y de hecho, lo disfrutamos. ¡No lo podemos negar!

Lo que tenemos que tener presente es que estamos cada vez más expuestos y eso es un alarmante riesgo. No sólo en línea sino en la vida real. Si no tenemos control completo de nuestros dispositivos, que de alguna u otra forma precisan de GPS o AGPS para funcionar, tu seguridad y privacidad están en peligro. Que algún cibercriminal consiga seguir tus pasos y convertirte en víctima de algún asalto es tan sólo uno de los riesgos. Millones de cibercriminales pueden tener acceso a tu vida entera a diario solamente por tener habilitados los servicios de localización en prácticamente cualquier aplicación.

Nuestro principal consejo es simple: si una aplicación no necesita de los servicios de localización, simplemente no des ese permiso. O si es que ya lo has dado con anterioridad y deseas controlar este aspecto de una o más aplicaciones, puedes ir a los ajustes del móvil y dirigirte al gestor de aplicaciones para gestionar dichos permisos. Si accedes a este menú, quedarás bastante sorprendido en relación a las decenas de aplicaciones que se alimentan de tu localización constantemente.