5 amenazas comunes de seguridad para los navegadores y cómo protegernos

Escrito por Javier Jiménez

Existen muchos riesgos cada vez que nos conectamos a Internet. La variedad de malware es muy amplia y, por desgracia, cada vez afectan de forma más distinta. Todos los equipos conectados a la red corren el riesgo de ser infectados, por lo que necesitan estar actualizados y protegidos. Sin embargo si hay un proceso por el cual podemos infectarnos en mayor medida, es al navegar. Por ello hoy vamos a hablar de 5 amenazas comunes que afectan a los navegadores y cómo podemos protegernos.

5 amenazas comunes para los navegadores

Al navegar, sea cual sea el navegador que utilicemos, estamos exponiendo nuestros datos personales en mayor o menor medida. Credenciales de usuarios, enviamos mensajes con información personal, descargamos archivos…

En muchas acciones podemos registrar el historial de navegación, guardar las credenciales o el uso de cookies, que siempre está presente. Pero todo esto a veces puede volverse en contra y ser utilizado de mala manera.

Acceder al historial del navegador

En el historial del navegador se guarda todo tipo de información sobre cómo navegamos y con qué propósito. Dónde hemos estado, cuándo, qué patrones hemos seguido… Por ejemplo si accedemos continuamente a Amazon, es posible que los ciberdelincuentes puedan crear ataques de phishing sobre nuestra cuenta. Incluso nuestro banco podría no sospechar si llegan muchas compras realizadas en esa página, aunque no seamos nosotros.

La recomendación para protegernos ante este posible problema es muy sencilla: borrar el historial. Hay que hacerlo de forma frecuente. Al borrar la caché eliminamos todo rastro de las páginas visitadas, credenciales bancarias, etc. Es posible hacerlo de forma manual o automática (configurándolo).

Como recomendación añadida, siempre que utilicemos un ordenador público por ejemplo, podemos entrar en modo incógnito y evitar así que se guarde el historial.

Datos de inicio de usuario guardados

Cuando accedemos a una página con registro, nuestras credenciales pueden quedarse guardadas. Esto podría facilitar la tarea a un ciberdelincuente. Estaríamos entregando en bandeja nuestros datos.

Además, las credenciales guardadas pueden asociarse a una cuenta bancaria. Si un ciberdelincuente tiene acceso a esa cuenta bancaria, podría restablecer nuestros datos. Tendría libertad absoluta, en definitiva.

¿Qué podemos hacer para evitar esto? La respuesta es sencilla: evitar almacenar las credenciales. Por comodidad muchas veces lo hacemos, pero no es lo más recomendable. Es preferible utilizar algún gestor de contraseñas.

Información de autocompletado

La información de autocompletado también puede ser muy peligrosa y es una de las amenazas comunes. Navegadores como Chrome puede almacenar información sobre nuestro domicilio, por ejemplo. Si nuestro dispositivo cae en malas manos, un atacante podría obtener información sobre nosotros.

En este caso la recomendación es desactivar la función de autocompletar. Especialmente en dispositivos móviles.

Amenazas para los navegadores

Las cookies

Las cookies son, como sabemos, los archivos que se almacenan localmente para identificar a los usuarios y vincularlos. Este puede llegar a ser otro vector de ataque potencial. Pueden revelar dónde vamos, qué hacemos, el nombre de nuestras cuentas…

Como recomendación se podría decir que deshabilitar las cookies podría valer. Sin embargo muchas páginas funcionan gracias a las cookies y se podría limitar su uso. Por ello lo mejor es borrar las cookies de forma periódica o incluso entrar en modo incógnito si vamos a acceder desde otro equipo.

La caché del navegador

Esto ayuda a cargar las páginas de forma más rápida y sencilla. Sin embargo almacena información sobre dónde hemos estado o qué hemos visto. El malware podría aprovechar esta información.

Nuevamente la recomendación pasa por limpiar la caché de forma periódica o entrar en modo incógnito.

Estas son algunas recomendaciones para proteger nuestra privacidad y seguridad en los navegadores. Sin embargo otras prácticas comunes como el introducir contraseñas complejas y cambiarlas periódicamente, es muy recomendable.

Fuente > Tech Republic