Innovación de Ethernet: ¿Hasta dónde puede llegar la velocidad?

A todos nos gusta que nuestro Internet funcione correctamente, que sea rápido y estable. Con el paso del tiempo la tecnología ha avanzado y nos ofrece un amplio abanico de posibilidades para conectarnos a la red con seguridad y garantías. Los dispositivos han mejorado también de cara a las conexiones inalámbricas. Ahora bien, ¿dónde está el límite? En este artículo vamos a hablar de la innovación de Ethernet. Vamos a mostrar hasta dónde podría llegar la velocidad.

Hasta dónde puede llegar la innovación de Ethernet

Cuando nos conectamos a Internet tenemos básicamente dos opciones: Wi-Fi o cable Ethernet. La primera opción ha ganado peso en los últimos años debido principalmente al auge de los dispositivos móviles. Sin embargo el cable sigue siendo muy interesante para conectarnos desde un ordenador.

Podemos decir que la opción alámbrica nos garantiza una mayor estabilidad en la conexión. Es más complicado que tengamos cortes, la latencia es menor y, además, también lograremos una mayor velocidad. Eso, siempre hay que decirlo, sobre el papel.

Hemos visto que las conexiones Ethernet han avanzado también con el paso de los años. Atrás quedó el Fast Ethernet, limitado a 100 Mbps y que ya hoy en día solo está presente en equipos más antiguos. Incluso el Gigabit Ethernet, que permite hasta 1 Gbps, parece que se queda corto si vemos las opciones de hasta 10 Gbps que encontramos.

Nos hacemos eco de un informe que lanza la pregunta de si sería posible alcanzar una velocidad de 1 Tbps de Internet. Estamos hablando de más de 1.000 veces la velocidad que podríamos obtener con una tarjeta de red Gigabit Ethernet que tenemos en cualquier ordenador doméstico.

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Superar los 400G, el objetivo

Anteriormente ha habido pruebas que lograron alcanzar lo que se conoce como 400G. Básicamente son unos nuevos dispositivos, complejos, que disponen de cuatro láseres que operan cada uno a 100 Gbps y en su conjunto lograríamos 400 Gbps. Esta velocidad, al menos a día de hoy, está muy lejos de lo que un usuario doméstico podría imaginar.

Pero si vamos más allá, los visionarios de las redes Ethernet miran ya hacia los 800G. ¿Será una realidad? Pero incluso se aventuran a pasar la barrera de los 1.000 Gbps. Sin embargo existen obstáculos técnicos que pueden hacer que, al menos por el momento, esto no se haga realidad.

Dos desafíos importantes, la óptica y la potencia, son necesarios para alcanzar esas velocidades a través de Ethernet. No obstante, los investigadores de redes creen que en los próximos años la necesidad de obtener mejoras en este sentido va a aumentar.

Lo cierto es que los grandes centros de datos, el almacenamiento en la nube que tanto peso ha ganado últimamente, hacen que sea necesario tener una mayor velocidad. Hablamos de plataformas tan importantes como Google, Amazon o Facebook, por ejemplo.

También creen que hay un factor que será clave, y es que esperan que el tráfico IP global alcance los 396 Exabytes por mes para 2022, mientras que en 2017 era de 177.

Todo esto, según indican, hace que la tecnología Ethernet deba innovar y mejorar próximamente para poder ofrecer velocidades que se adapten a las necesidades actuales. Creen que el cambio va a ir mucho más allá de esos 400G que mencionábamos anteriormente, aunque habrá obstáculos que deberán salvarse.

¿Cómo creéis que será la velocidad máxima por Ethernet en los próximos años? ¿Creéis que cambiará mucho para los usuarios domésticos?

Os recomendamos leer el tutorial sobre el Ethernet Splitter para saber qué diferencias hay con un switch o hub.