Comprar por Internet, es algo muy habitual hoy en día. Puedes encontrarte con tiendas online muy variadas, donde podrás adquirir productos o contratar servicios de todo tipo. El problema es que, en ocasiones, podemos toparnos con estafas. ¿Qué pasa si has hecho un pago en un sitio web y, una vez has pagado, crees que era una trampa? Tal vez no confías en esa web o has notado algo raro que te haga desconfiar.
Vamos a explicarte qué deberías hacer, con el objetivo de reducir riesgos y poder actuar lo antes posible. Si actúas bien, podrás evitar que el problema vaya a más y que terminen por robar más dinero del que, posiblemente, te hayan quitado. Aunque pagar por Internet sea seguro, no significa que todas las páginas lo sean
Qué hacer ante un pago online sospechoso
Por ejemplo, podrías haber puesto tu tarjeta bancaria en un sitio falso y haber enviado esos datos a los atacantes. También haber pagado por un producto falso, puesto a la venta solo como un cebo para robar tus datos.
Bloquea la tarjeta cuanto antes
Lo primero que deberías hacer, es bloquear la tarjeta lo antes posible. Igual que tendrías que hacer si la pierdes físicamente, deberías hacer lo propio en caso de que hayas realizado un pago por Internet y creas o tengas la certeza de que ha sido un fraude y, por tanto, tu dinero está en peligro.
Es tan sencillo como entrar en la aplicación, acceder a los ajustes de la tarjeta y congelarla. Normalmente basta con el pequeño gesto de activar o desactivar un botón, dentro de la app. Tal vez tengas que verificar algún dato, según cuál sea tu banco. Suele ser algo sencillo, precisamente para poder hacerlo lo más rápido posible. Proteger la tarjeta al comprar online, está en tu mano.
Cambia las contraseñas
También deberías cambiar las contraseñas que hayan podido quedar expuestas. Puede ser la clave para entrar en la cuenta bancaria, el número PIN de esa tarjeta, etc. Todo lo que haya podido quedar expuestos, en manos de los piratas informáticos, deberías modificarlo para ganar en seguridad.
Esto es lo mismo que deberías hacer siempre que cualquier cuenta online pueda ser vulnerable. Por ejemplo, tu correo electrónico, alguna red social, etc.
Contacta con tu banco
Otro paso más, especialmente si ya has pagado, es contactar con tu banco. Puedes informar de qué ha ocurrido, dónde has pagado exactamente, la cantidad, etc. Toda esa información puede ayudar para solucionar el problema y, con suerte, que tu banco o el proveedor de la tarjeta se hagan cargo.
Detecta pagos indebidos
Más allá de todo esto que hemos mencionado, deberías estar pendiente para ver si te llega algún cobro inesperado. Si lo has detectado a tiempo, y has bloqueado la tarjeta, no debería a ir a más. Si has llegado tarde, es posible que los atacantes te hayan suscrito a plataformas o hayan realizado pagos con tu tarjeta.
Detectar estos pagos indebidos lo antes posible, también será de ayuda para que no vaya a más. Asegúrate de tener todo controlado y no des facilidades.
En definitiva, actuar lo antes posible ante un pago indebido por Internet, aunque solo sea una sospecha, es fundamental. Es clave bloquear la tarjeta, cambiar el PIN o contactar con tu banco.
Denuncia formalmente los hechos
Un paso fundamental para intentar recuperar el importe es denunciar los hechos. En España hay varias opciones interesantes que debemos tener en cuenta. Desde INCIBE, el Instituto Nacional de Seguridad, tienen un artículo con consejos para denunciar en caso de ser víctima de estafa en Internet. Allí aparecen los medios para ello. Si tienes dudas, siempre puedes usar el número 017, donde te informarán.
Aquí, expertos nos ofrecerán ofrecen asesoramiento técnico, psicosocial y legal inmediato. Nos podrán guiar sobre los pasos correctos a seguir dependiendo del tipo de fraude. También nos ayudan a recopilar evidencias y si procede, nos derivarán directamente a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
El siguiente paso es presentar la correspondiente denuncia policial ante la Policía Nacional o la Guardia Civil, ya que las estafas online se consideran delitos. Ambas instituciones cuentan con equipos preparados para ayudarnos. En muchos casos, no somos los primeros y ya están en conocimiento del problema, en caso de que sea algo recurrente y no puntual, como una organización criminal dedicada a ello.
En la Policía Nacional, podremos acceder a su portal web y seleccionar la opción de denuncias online o telemáticas. En la Guardia Civil, podremos usar su Sede Electrónica para la denuncia telemática específica de «estafas y cargos fraudulentos cometidos a través de medios informáticos». Por supuesto y si así lo consideramos, en ambos casos podremos acudir al cuartel correspondiente a poner la denuncia de manera presencial.
En estos casos, no podremos olvidar tener a mano nuestro DNI y adjuntar todas las pruebas posibles. Nos referimos a extractos bancarios o capturas, pero también emails, capturas de pantalla y cualquier comunicación con el vendedor. Todo este proceso es importante realizarlo en el momento en que tengamos la certeza de que nos han estafado. El tiempo es clave, y por tanto, es ideal actuar en las primeras 24-48 horas.
