Protege la seguridad de tu impresora para evitar ataques

Cualquier equipo que tengamos conectado a la red debe estar protegido correctamente. Son muchos los ataques que podemos sufrir si no tomamos en cuenta la importancia de contar con herramientas de seguridad, tenerlos actualizados y corregir posibles fallos. En este artículo vamos a hablar de cómo proteger correctamente las impresoras. De esta forma evitaremos que nos ataquen y comprometan así nuestra privacidad.

Cómo proteger una impresora

No importa si se trata de una impresora que tengamos en nuestro hogar o se trata de una que haya en una gran empresa, es muy importante que esté correctamente protegida. Cualquier aparato conectado a la red podría ser utilizado por los piratas informáticos y podríamos tener problemas que nos afecten.

Por ello es fundamental proteger correctamente este tipo de dispositivos. Pero hay que tener en cuenta que no solo debemos centrarnos únicamente en la impresora, sino también en la red y cualquier otro aparato que vayamos a conectar a ella. Otros dispositivos podrían servir como vía de entrada si tienen algún fallo.

Los piratas informáticos pueden explotar vulnerabilidades de la impresora para lograr entrar en una red. También simplemente pueden dar a imprimir cualquier documento, mensajes amenazantes, estafas, etc. Quizás el problema más grave aparezca cuando encuentren un punto débil para poder acceder a la red a través de la impresora.

El problema es que son aparatos que muchas veces pasan desapercibidos. Incluso los tenemos ahí, abandonados, y únicamente los usamos cuando tenemos que imprimir algún documento puntual y pensamos que no hay problema, que no hay riesgo alguno. Pero claro, se trata de un dispositivo conectado a la red y precisamente dejarlo desatendido hace que sea más peligroso que un ordenador o móvil, por ejemplo, a los que le prestamos más atención.

Por ello vamos a mostrar algunas cuestiones básicas que deben estar presentes en todo momento. Vas a ver que puedes mejorar la seguridad de la impresora a través del propio dispositivo, pero también al proteger otros aparatos conectados o la propia conexión que utilices.

Seguridad de conexión y otros dispositivos

En primer lugar hay que indicar que debes tener seguro todo el entorno al que se va a conectar la impresora. Esto implica lógicamente la propia conexión de Internet. Es esencial una buena seguridad para no dar opción a los ciberdelincuentes de poder explotar fallos. También tendrás que proteger cualquier otro dispositivo que vayas a conectar.

Proteger la red

Las impresoras deben estar conectadas a una red que sea segura, fiable y que no tenga vulnerabilidades. Es vital que nuestra conexión esté protegida correctamente. Esto significa que el router o punto de acceso sea seguro, que la red inalámbrica esté protegida con una contraseña fuerte y que estemos utilizando un cifrado adecuado.

Por tanto es fundamental proteger nuestra red para no comprometer la seguridad. Utiliza siempre una clave del Wi-Fi fiable, que sea única y totalmente aleatoria. Además, debes evitar cifrados obsoletos, como son WEP o WPA, y utilizar los más recientes, como WPA-3 o WPA-2. De esta forma tus dispositivos (no solo la impresora) estarán seguros.

Si vas a utilizar repetidores o amplificadores inalámbricos, también es imprescindible que estén protegidos. Esto también aplica a cualquier otro aparato que vayas a conectar a la red, ya que una simple vulnerabilidad en cualquier dispositivo IoT podría poner en peligro toda la conexión.

Mantener seguros los equipos que uses

Algo que no puede faltar es que los equipos que utilices para conectarte a la impresora estén seguros. Si por ejemplo vas a enviar documentos desde un ordenador, si vas a conectar esa impresora a ese equipo, debe estar seguro. De lo contrario, podría ser explotado por un pirata informático para enviar archivos maliciosos o imprimir cualquier documento.

Esto significa que tienes que contar con herramientas de seguridad, así como mantener el sistema actualizado correctamente. Es importante evitar el malware y cualquier vulnerabilidad que sea explotada y afecte a terceros equipos. Puedes usar un buen antivirus, como puede ser el propio Windows Defender para ordenador, pero también hay otras muchas variedades tanto gratuitas como de pago.

Para actualizar el sistema, en el caso de Windows debes ir a Inicio, entras en Configuración, accedes a Windows Update y allí te aparecerán posibles nuevas versiones que puedas instalar. Es imprescindible siempre contar con todas las novedades y mejorar no solo el rendimiento, sino también la protección.

Desactivar protocolos que no sean necesarios

Por último, una barrera más para proteger la impresora es desactivar los protocolos que no necesitemos. Por ejemplo para conectarnos de forma remota si no vamos a usarlo realmente. Así aumentaremos aún más la seguridad y disminuiremos el riesgo, ya que un atacante podría usar esos protocolos.

Un ejemplo es HTTP, que sirve para acceder al panel de control de la impresora sin cifrar. Es importante usar siempre su versión cifrada HTTPS. Otro ejemplo es FTP, que sirve para la transmisión de ficheros y poder imprimir. Si no vas a usar estos protocolos obsoletos e inseguros, lo ideal es desactivarlos.

Mejorar la protección de la impresora

Una vez tengas la red y los dispositivos que vayas a conectar correctamente protegidos y en pleno funcionamiento, lo siguiente será mejorar la protección de la propia impresora. Vas a poder llevar a cabo algunos pasos sencillos y que siempre deberían estar presentes con el objetivo de evitar ataques cibernéticos.

Mantenerla actualizada

Por supuesto debes mantener los drivers actualizados correctamente. En muchas ocasiones surgen fallos de seguridad que pueden ser aprovechados por los piratas informáticos para llevar a cabo sus ataques.

Son los propios desarrolladores quienes lanzan actualizaciones para solventar esos problemas, esas vulnerabilidades. Debes siempre tener las últimas versiones instaladas. En el caso de Windows, tienes que ir a Inicio, entras en Administrador de dispositivos, pinchas en Colas de impresión y allí seleccionas la impresora que corresponda. Tienes que hacer clic con el botón derecho del ratón y le das a Actualizar controlador.

Atacan impresoras en la red

Cambiar los valores de fábrica

Esto es algo que debemos aplicar siempre en este tipo de equipos. Es posible que nuestra impresora traiga unos valores de fábrica como son el nombre, claves o la configuración de seguridad. Eso es un peligro y puede poner en riesgo la seguridad y privacidad al conectarla a la red.

Es importante que estos valores los cambies. De esta forma vas a dificultar la tarea a los piratas informáticos que puedan basarse en esa configuración predeterminada para atacar. Es importante poner una contraseña diferente, así como cambiar determinados valores de seguridad. Básicamente es lo mismo que haces cuando tienes un router nuevo, por ejemplo.

Usar contraseñas seguras de acceso remoto

Siguiendo el hilo de lo que comentamos, la contraseña de la impresora es fundamental. Debe ser segura, que contenga letras (mayúsculas y minúsculas), números y otros símbolos especiales. Todo ello de manera aleatoria y que además sea única. La longitud también va a ser importante, ya que cada símbolo adicional hará que la seguridad aumente exponencialmente.

Debes evitar palabras que te relacionen, cifras que sean fáciles de averiguar y claves demasiado cortas. Por ejemplo, contraseñas que contengan tu nombre, fecha de nacimiento, palabras que puedan vincularte, etc. Es la barrera principal que va a mantener alejados a los piratas informáticos y ahí debes tomar todas las precauciones posibles.

Configurar los permisos de quién puede acceder

Normalmente las impresoras Wi-Fi tienen la posibilidad de elegir quién puede acceder, quién puede enviar documentos para imprimir o quién puede tener un control sobre el aparato. Es importante que no dejes esto al azar, que no esté disponible para cualquiera. Limita siempre el acceso al dispositivo y elige bien quién puede tener el control.

Lo ideal es que configures correctamente los permisos y que solo puedan acceder a la impresora aquellos usuarios que realmente son legítimos y no cualquier intruso. Especialmente si se trata de una empresa, donde puede haber más conexiones y un mayor número de posibles intrusos.

Observar la configuración de seguridad

También es importante dedicar nuestro tiempo a consultar las opciones de seguridad con las que cuenta la impresora. Generalmente estos aparatos cuentan con una configuración que podemos modificar según nuestros intereses. Todo lo que podamos mejorar y aplicar en materia de seguridad será positivo.

Una revisión periódica va a lograr que siempre mantengas la impresora protegida. Cualquier cambio que haya, cualquier posible vulnerabilidad, cuanto antes lo corrijas, mejor. Será esencial de cara a evitar intrusos y además mantener un funcionamiento óptimo de este dispositivo.

Seguridad de Internet hoy en día

En definitiva, como has podido ver proteger la impresora es muy importante. No solo debes centrarte en el propio dispositivo, sino también en cualquier equipo que vayas a conectar o en la conexión. Mantener la seguridad significa que evitarás intrusos y mantendrás la privacidad en todo momento.

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