Estos son los principales trucos que utilizan las aplicaciones fraudulentas para engañar al usuario

Escrito por Javier Jiménez

Cada vez utilizamos más nuestros dispositivos móviles para navegar y realizar diferentes acciones. Hace unos años todo se resumía en un ordenador conectado a Internet y desde ahí hacíamos todo. Hoy en día esto ha cambiado. Podemos navegar desde el móvil, consultar el estado de nuestra cuenta bancaria, correo electrónico… Esto significa que hay muchas aplicaciones. Constantemente estamos utilizando programas para móviles y no todos ellos son legítimos. En ocasiones las aplicaciones fraudulentas buscan engañar al usuario. Vamos a explicar cómo lo hacen y qué podemos hacer para evitarlo.

Trucos que utilizan las aplicaciones fraudulentas

Algo muy común es que utilizan nombres y logos similares. Seguro que en alguna ocasión hemos entrado en Google Play para descargar una aplicación y hemos visto varias similares. Dudamos y no sabemos realmente cuál es la verdadera, la que nos interesa. Utilizan estas artimañas para provocar confusión en los usuarios y que terminen descargando sus aplicaciones que no son las originales.

Esto puede llegar a ser un problema bastante serio. Podemos estar instalando un programa que realmente contenga malware o esté configurado para atacar nuestro dispositivo y poner en peligro nuestros datos y privacidad.

También suelen incluir en algunos casos el símbolo de verificación. Esto hace que los clientes crean que se trata de algo legítimo, oficial y con buena valoración. Realmente no es más que otra opción añadida más para engañar a la víctima y que descargue.

Un truco muy utilizado por los ciberdelincuentes es el de meter el miedo a la víctima. Pueden hacer que descarguemos su aplicación, sobre el papel legítima, a través de mensajes emergentes, correos electrónicos o a través de redes sociales. En ocasiones utilizan incluso el modelo de nuestro dispositivo para indicar que hay algún problema con la batería o incluso que hay virus. Instan a que instalemos un antivirus para solucionar ese fallo.

Otro dato a tener en cuenta es que muchos desarrolladores optan por cambiar el nombre por un número bastante grande. De esta manera intentan hacer creer a los usuarios que esa aplicación ha sido descargada miles de veces. Por ejemplo poner de nombre 100.000+.

En todos estos casos no estamos más que ante aplicaciones fraudulentas. En ocasiones inundan nuestro dispositivo con adware. Otras veces incluso pueden introducir malware muy peligroso que dañe seriamente nuestro equipo o robe información sensible.

Malware que afecta a los dispositivos móviles

Cómo evitar estas aplicaciones fraudulentas

Por suerte podemos seguir diferentes consejos para protegernos y evitar caer en estas aplicaciones fraudulentas. Lo primero es descargar siempre de sitios y tiendas oficiales. Google Play, en el caso de Android. Sin embargo como hemos visto, no siempre todas las aplicaciones que hay aquí son legítimas.

En este caso también debemos fijarnos en la valoración que tiene un programa, así como el número de descargas y comentarios de otros usuarios. Ante la más mínima sospecha, lo ideal es ver toda la información posible referente a esa aplicación y asegurarnos antes de poner en riesgo nuestro dispositivo.

También hay que prestar mucha atención a los permisos de las aplicaciones. No tiene sentido que un programa para editar fotos quiera acceder a nuestros SMS, por ejemplo. De ello hablamos en un artículo anterior donde explicábamos cómo controlar los permisos de las aplicaciones.

Lo principal es tener sentido común. Llevar unas pautas básicas a la hora de instalar aplicaciones y no caer en errores como los que hemos comentado. Además, también puede ser muy interesante contar con programas y herramientas de seguridad. De esta manera evitaremos ser víctimas de malware.

Todo esto que hemos mencionado puede aplicarse a cualquier plataforma y sistema operativo. Sin embargo son los usuarios de iOS y Android los que pueden encontrar una mayor cantidad de aplicaciones fraudulentas. El motivo es que son los dos sistemas operativos con más usuarios y es ahí donde ponen sus miras los ciberdelincuentes.