Todo lo que nunca deberías descargar o abrir de un e-mail si no quieres que te hackeen

El correo electrónico es un medio de comunicación muy importante hoy en día. Sin embargo también representa una fuente de amenazas informáticas muy importante. Es el medio que utilizan muchos ciberdelincuentes para desplegar sus amenazas. Por ello conviene tener en cuenta algunos aspectos básicos para no ser víctimas de este tipo de problemas. En este artículo vamos a dar algunos consejos sobre qué no hay que hacer nunca cuando recibamos un correo electrónico. Vamos a explicar lo que nunca debemos abrir o descargar al leer un e-mail.

Todo lo que no hay que hacer cuando recibamos un correo electrónico

Cuando recibimos un correo electrónico es posible que haya archivos adjuntos. También puede haber links a terceros sitios o incluso imágenes. Estas imágenes pueden ser peligrosas por varios motivos, como vamos a explicar a continuación. Por ello siempre hay que estar alertas y no comprometer nuestra privacidad y seguridad.

Descargar archivos sospechosos o ejecutarlos

Seguramente sea lo más básico de todo. Si recibimos un correo electrónico cuya procedencia desconocemos o no estamos seguros, nunca hay que descargar archivos. Esto implica cualquier tipo de documento, imagen o carpeta comprimida que haya. Podría tratarse del envío de malware que pueda poner en riesgo nuestra seguridad.

Si ejecutamos algún archivo que ha sido modificado de forma maliciosa podría comprometer nuestro sistema y hacer que nuestros datos e información personal estén en peligro. Son muchos los tipos de malware que se distribuyen de esta manera.

Por tanto, el primer consejo es evitar siempre descargar archivos de correos que hemos recibido y de los que no confiamos plenamente. En cualquier caso, siempre que decidamos descargar un archivo porque confiemos o creamos que no hay problema, conviene tener un buen antivirus y analizarlo.

Errores que cometemos al abrir o descargar de un correo

Las imágenes, un peligro latente

Las imágenes son hoy en día una forma de propagación de malware bastante extendida. No nos referimos únicamente a fotos que podemos descargar, sino incluso imágenes que llevan un link asociado o un QR.

Esto último que mencionamos, los códigos QR a través del correo electrónico, son un nuevo método Phishing bastante extendido. Como sabemos, los proveedores de correo electrónico han mejorado notablemente sus defensas para detectar enlaces maliciosos y estafas. Pero claro, si entramos a través de un código QR nos puede redirigir a una página y el servicio de e-mail no lo ha bloqueado porque no lo interpreta como peligroso.

Nuestra recomendación es tener mucho ojo con las imágenes que nos llegan por correo electrónico, pero especialmente estar alertas de códigos QR que recibamos. Nunca hay que abrir uno sin saber realmente quién puede estar detrás. Nuestro dispositivo podría estar en peligro.

Los links externos, un clásico

Sin duda una de las amenazas clásicas que llegan a través del correo electrónico son los links externos. Es importante que nunca los abramos e iniciemos sesión a través de ellos. Cuando vayamos a entrar en Facebook o cualquier red social, nuestra cuenta bancaria o cualquier otro registro, siempre hay que hacerlo desde la página o aplicación oficial y nunca desde links de terceros.

Hay que tener controlado en todo momento los enlaces que recibimos en un e-mail. En ocasiones incluso pueden ser ataques Phishing muy bien realizados y que simulan ser sitios legítimos. Hay que saber diferenciarlos.

Nunca contestar a correos Spam o posibles formularios

En ocasiones puede que recibamos un correo donde nos pidan rellenar un formulario para entrar en un sorteo o responder a ese correo bien con nuestros datos o simplemente para verificar que lo hemos leído.

En este caso los ciberdelincuentes pueden tener dos objetivos claros: por un lado asegurarse que detrás de esa cuenta realmente hay un usuario activo y lo consigue gracias a que respondemos a ese e-mail; por otro lado puede obtener nuestros datos e información personal si rellenamos formularios que posteriormente reenviamos.

Nuestra recomendación es nunca contestar a un correo Spam y mucho menos enviar nuestros datos ya sea de forma directa o a través de formularios. De lo contrario nuestra bandeja de entrada podría acabar llena de correos basura.