Una grave vulnerabilidad en Instagram hace que tus historias y publicaciones privadas queden expuestas y se puedan compartir

Instagram es hoy en día una de las redes sociales más populares y utilizadas. Esto hace que cuando surge una vulnerabilidad o problema de seguridad sean muchos los posibles afectados. Hoy hablamos de una vulnerabilidad que hace que las historias y publicaciones privadas se puedan compartir de forma pública. Para ello simplemente haría falta un navegador web. Sin duda es un problema que pone en riesgo la privacidad de los usuarios.

Un fallo de seguridad puede hacer públicas las historias y publicaciones privadas de Instagram

Este fallo de seguridad afecta a la forma en la que Instagram controla las historias y publicaciones privadas. Según los expertos de seguridad que han descubierto el problema aseguran que una serie de clics de ratón en la URL podría dejar expuestas estas historias y publicaciones.

Explican que cualquier usuario podría utilizar un navegador para ver el código fuente de una página web. Bastaría por ejemplo con usar Google Chrome, que es hoy en día el más utilizado. Lo que tendrían que hacer es inspeccionar los elementos del sitio y allí encontrar la URL de cualquier imagen de Instagram en la que haya hecho clic.

Si alguien obtiene la URL de esa imagen la podría compartir con cualquier otro usuario. Lógicamente esto atenta contra la privacidad del usuario que puso esa historia o publicación privada. Esto permite que cualquiera pueda ver el contenido, aunque no siga la cuenta.

Todo esto se consigue gracias a cargar la URL y buscar la sección Img dentro del código, como hemos indicado. Allí aparecería la URL que puede ser compartida.

Se podrían ver historias después de 24 horas

Pero más allá de esto que mencionamos, según indican en BuzzFeed, se podría aplicar en historias que ya han caducado o han sido eliminadas. Como sabemos las historias en Instagram tienen una fecha de caducidad de 24 horas. A partir de ese momento ya no están disponibles. Si aplicamos lo de buscar el código fuente de una URL podríamos obtener el enlace a esa historia y verla más allá del tiempo establecido por la red social.

También indican que este proceso es distinto de realizar una captura de pantalla, por ejemplo. El hecho de tener acceso a la URL donde está subida esa imagen podría dar detalles sobre cómo fue subida, las dimensiones, etc. Pero sin duda lo que se consigue es autenticidad. Es decir, alguien puede hacer una captura de pantalla de una publicación pero no podría demostrar que realmente es real esa foto y no ha sido modificada. Al compartir la URL de la misma otorga ese plus de veracidad.

En definitiva, esta vulnerabilidad presente en Instagram puede poner en riesgo la privacidad de los usuarios que quieran poner historias o publicaciones en la red social de forma privada.

Tanto la privacidad como la seguridad son aspectos fundamentales para los usuarios. Os dejamos un artículo que publicamos anteriormente donde hablábamos de algunos consejos para mantener la seguridad en redes sociales. Una serie de recomendaciones que podemos poner en práctica para proteger nuestras cuentas.