Direcciones IP residenciales, las más demandadas por los servicios VPN

Cada vez que nos conectamos a Internet, aunque no nos demos cuenta, se pone en marcha un proceso muy complejo. Un elemento que tiene mucha importancia dentro de la comunicación que se establece es la IP. En este aspecto tenemos una IP de origen que es desde la que realizamos nuestras comunicaciones. Eso sin olvidarnos que también tenemos una IP de destino que será con la que nos comunicaremos. Respecto a las clases de IPs las tenemos privadas y públicas, y dentro de cada tipo las tenemos dinámicas o estáticas y más. En este tutorial vamos a conocer qué son las direcciones IP residenciales y qué usos se les está dando por parte de los servicios VPN.

Lo primero que vamos a hacer es conocer las clases de diferentes IPs que nos podemos encontrar. Luego explicaremos el concepto de las direcciones IP residenciales. También hablaremos de servicios que se ofrecen con este tipo de IP, y cómo últimamente está habiendo problemas con la reproducción de contenidos en streaming.

Tipos de IP que podemos tener en una red

Una dirección IP podemos decir que es un identificador lógico y único para cada uno de los equipos conectados a una red. Además si hablamos de redes IPv4, una IP está compuesta por cuatro grupos de números entre 0 y 255 separados por puntos, con una longitud de 32 bits. Un ejemplo podría ser la dirección 80.34.58.291. Cuando hablamos de direcciones IPs, podríamos decir que existen fundamentalmente dos tipos la IP pública y la IP privada.

La IP pública sería identificador de nuestra red de cara a Internet. Una cuestión relevante es que las direcciones IP de este tipo no podemos asignarlas nosotros. Aquí el responsable de hacerlo va a ser nuestro proveedor de servicios de internet o ISP. Además, dentro de la IP pública tenemos dos clases: una la IP pública estática que es la que nunca cambia y por lo tanto siempre vamos a tener la misma, la otra es la IP pública dinámica que son las que cambian de vez en cuando. Nuestro operador de Internet cuando apagamos el router o periódicamente, nos va a cambiar esa dirección IP. También muy relacionadas con ellas tendríamos las direcciones IP residenciales de las que hablaremos más adelante.

Por otra parte, tenemos la IP privada que es la que va a identificar a cada uno de los dispositivos que tenemos conectados a nuestra red doméstica. En este caso nos referimos a las que asigna al ordenador portátil, smartphone o Smart TV. Normalmente las asigna el router a través del servidor DHCP, pero también podríamos cambiarla manualmente en el TCP/IP de Windows. Un ejemplo de una privada sería la IP del router, también conocida como puerta de enlace predeterminada. Una de las más comunes es 192.168.1.1. Se puede averiguar fácilmente en Windows desde una ventana símbolo de sistema con el comando ipconfig.

Qué son las direcciones IP residenciales

Las direcciones IP residenciales son aquellas direcciones IP que asigna un proveedor de Internet al propietario de una conexión a Internet en un hogar, es decir, un operador como Movistar o Vodafone nos va a proporcionar siempre una dirección IP residencial, porque estos operadores se dedican específicamente a proporcionar direccionamiento IP público a sus clientes. Las direcciones IP residenciales son bloques de direcciones IP que están específicamente orientados a este uso, un uso «residencial», por tanto, serán las direcciones IP que tendremos en nuestra casa para conectarnos a Internet.

Estas direcciones IP residenciales se diferencian de otras direcciones IP públicas que pueden estar asignadas a diferentes empresas, centro de datos, servidores VPS en un proveedor como DigitalOcean u otro uso, pero no están orientadas a un uso residencial, y un servicio como Netflix podría limitar el acceso a sus servicio desde este tipo de direcciones IP de servidores, sin embargo, no puede limitar las direcciones IP residenciales, si lo hiciera cualquier usuario como nosotros en nuestra casa no podríamos disfrutar del contenido de Netflix u otros servicios similares.

Cómo saber mi dirección IP residencial pública

Las direcciones IP residenciales, como ya hemos comentado anteriormente, pertenecen al grupo de direcciones IP públicas. La forma más sencilla de consultarla sería a través de una página web como cual es mi ip net a la que podréis acceder desde este enlace.

Por si no lo sabéis, nuestras direcciones IP residenciales tienen mucho que decir sobre nosotros. Si pulsamos el botón Geolocalizar IP nos va mostrar nuestra ubicación, proveedor de Internet y más datos.

Proxies y VPN con direcciones IP residenciales

En algunas situaciones enmascarar tu dirección IP puede ser útil para una empresa. Así obtenemos ventajas como acceder al contenido bloqueado y también pasar por alto los sistemas anti-bot implementados por los motores de búsqueda y otros servicios en línea. Una de las cosas a las que más se enfrenta una organización es que, al no tener direcciones IP residenciales, van a tener más problemas con sistemas antibot como los Captcha. Esto sucede en gran medida porque desde la misma IP se realizan muchas consultas y se tiende a pensar que detrás hay bot. Uno que se utiliza mucho hoy en día es reCaptcha.

El problema es que esas empresas, al no tener IP residenciales, son más propensas a ser consideradas como un bot. Entonces, además de hacer un simple clic en la casilla tienen que resolver puzles de este estilo para acceder al recurso.

En la búsqueda de soluciones para solventar este problema y obtener una ventaja competitiva se han creado los proxy residencial. Al utilizar direcciones IP residenciales reales de diferentes ubicaciones va a parecer que una persona física está tratando de entablar comunicación. De esta forma, ninguna web o servicio online bloqueará la solicitud de un posible cliente.

Un proxy residencial nos puede ofrecer ventajas como:

  • Recopilar la información de las páginas web de la competencia. Las solicitudes parecen ser enviadas por un persona física, y además, cómo se poseen varias IPs se pueden enviar numerosas consultas.
  • Para la protección de la marca y lucha contra los falsificadores.
  • La realización de pruebas de software y monitorización del rendimiento. Así podemos probar nuevas funciones para sitios web y aplicaciones móviles. También se pueden utilizar para testear el rendimiento de la página web.
  • Para saber cómo se ve el marketing y publicidad de la organización desde el exterior. Así podemos evaluar la efectividad de las campañas y se evita la recopilación de datos, utilizando la infraestructura de la empresa, cosa que no gusta a los motores de búsqueda.
  • La obtención de descuentos, a veces utilizando IP residenciales basadas en una ubicación geográfica consiguen un ahorro por ejemplo en la reserva de hoteles.

Tal y como se puede ver tenemos muchas ventajas de utilizar direcciones IP residenciales cuando hacemos uso de servicios Proxy y VPN.

Las IP residenciales y los bots maliciosos

Cada vez los bots son más complejos y cuesta más distinguirlos de los seres humanos. En este sentido, actualmente cada vez es más complicado distinguir un bot del tráfico humano legítimo. En un estudio realizado se ha descubierto que el 33% de los bots maliciosos que tenemos actualmente utilizan IP residenciales.

Una conclusión que sacaron es que estos bots maliciosos afectan cada vez más a las aplicaciones móviles. Así no es de extrañar que tanto ordenadores como smartphones terminen siendo parte de la botnet de un ciberdelincuente. También hay que señalar que este problema cada día está más globalizado. A todos los países les afecta y va en aumento cada vez más. Aquí tenéis un mapa en el que se ve cómo le afecta a cada país.

Por último, para evitar esto hay que usar el sentido común. De esta forma, si queremos que los bots maliciosos no realicen ataques desde nuestras IP residenciales debemos tener nuestros equipos actualizados con las últimos parches de seguridad. Pero aún hay más, también deben contar con un buen antivirus y debemos estar vigilantes a todo lo descargamos e instalamos.

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