Qué es un puente Wi-Fi y qué ventajas tiene

Qué es un puente Wi-Fi y qué ventajas tiene

Javier Jiménez

Las redes inalámbricas son cada vez más utilizadas por los usuarios. Hace unos años lo normal era navegar a través de un ordenador conectado por cable al router. Sin embargo esto ha cambiado y hoy en día tenemos muchos dispositivos móviles con capacidad de conectarnos a una red Wi-Fi fácilmente. Hay diferentes equipos y métodos que nos permiten conectarnos, ya que existen amplificadores, PLC, routers de mayor o menor potencia, etc. En este artículo vamos a hablar de qué es un puente Wi-Fi y cómo puede mejorar nuestras conexiones inalámbricas.

La cobertura Wi-Fi, algo fundamental

Para que las redes inalámbricas funcionen correctamente es necesario disponer de una cobertura Wi-Fi aceptable. De lo contrario podríamos tener problemas para navegar, fallos de conexión y estabilidad.

Tenemos a nuestra disposición diferentes tipos de dispositivos y tecnologías que nos permiten ampliar o mejorar la cobertura Wi-Fi. Algunos equipos nos ofrecen la posibilidad de conectarnos desde distancias más lejanas del router sin tener problemas.

Una de estas opciones que tenemos es lo que se conoce como puente Wi-Fi. El objetivo no es otro que ofrecer a los usuarios la posibilidad de navegar desde otros lugares del hogar, aunque estén lejos del router principal, sin ver cómo la cobertura es un problema.

Vamos a ver en qué consiste lo que se conoce como puente Wi-Fi. Qué puede hacer esta tecnología para mejorar nuestras conexiones.

Wi-Fi 6E vs Wi-Fi 6

Qué es un puente Wi-Fi

Un puente Wi-Fi o también conocido como Wi-Fi Bridge va a permitir que naveguemos de forma inalámbrica sin preocuparnos tanto de la distancia al router y de no perder velocidad de Internet.

El término puente Wi-Fi se refiere a la unión de dos routers. Estos dos routers están conectados mediante red inalámbrica. De esta forma se crea un puente entre ambos equipos y la señal va de un lugar a otro. Así podemos conectarnos a ese segundo router y poder tener conexión con más garantías que si nos conectamos directamente al router principal, que se encuentra lejos.

Uno de los dispositivos, el principal, actúa como emisor; el otro, el secundario, recibe esa señal. También se conoce como base y satélite. Este último, el secundario, se coloca en el lugar donde haya problemas de conexión y queramos amplificar la cobertura. Por ejemplo si a una habitación del hogar la señal llega débil podemos hacer uso de un puente Wi-Fi.

Para que un puente Wi-Fi pueda ser viable es necesario contar con dos routers compatibles. Hemos indicado que uno de ellos emite la señal y el otro la recibe para posteriormente servir de punto de acceso a otros equipos.

Un puente Wi-Fi puede tener problemas también

Sin embargo hay que tener en cuenta que un puente Wi-Fi no siempre es la mejor solución para llevar Internet de un lugar a otro. Estamos hablando de que la señal sigue siendo inalámbrica, aunque lógicamente de un router a otro hay mayor capacidad que hacerlo directamente desde un router a otro dispositivo que tenga una antena con condiciones menos potentes.

Esto significa que si la distancia es muy grande y la señal llega débil, igualmente tendríamos problemas para navegar. En ese caso podemos optar por llevar la señal a través de cable o utilizar otros dispositivos como PLC.

No obstante, un puente Wi-Fi es una opción interesante si queremos mejorar la señal inalámbrica en determinadas zonas de nuestra casa. Es una forma de, en definitiva, poder conectarnos desde otros dispositivos que puedan tener problemas.

Como hemos indicado será necesario contar con dos routers compatibles y que estén conectados entre sí. De esta manera podremos llevar la señal de un punto a otro y poder conectarnos desde otros equipos.

Pero también existen puentes Wi-Fi que son dispositivos específicos. El funcionamiento es el mismo, salvo que en este caso no utilizamos routers: uno de ellos se conecta al router principal y de forma inalámbrica envía la señal al segundo dispositivo.