Qué debemos tener en cuenta para tener una cámara Wi-Fi segura

Escrito por Javier Jiménez

Tener una cámara de seguridad es una herramienta muy interesante para muchos usuarios. Ya sea en casas particulares, pequeños negocios, grandes empresas… o simplemente para un garaje donde quieres ver quién puede darle un golpe a tu coche. Sin embargo estos dispositivos pueden volverse en contra si cuentan con una mala configuración. Una cámara Wi-Fi de seguridad puede ser vulnerable por diferentes motivos. En este artículo vamos a explicar cómo configurar correctamente una. Qué aspectos debemos de tener en cuenta a la hora de elegir una y mantener un correcto mantenimiento. Ya vimos qué aspectos debía de tener una cámara IP para que fuera interesante.

Cámara Wi-Fi segura

Una cámara IP puede conectarse tanto por cable de red como por Wi-Fi. Pero, como se puede imaginar, es en esta segunda opción, una cámara Wi-Fi, donde puede haber más vulnerabilidades. Del mismo modo que si las grabaciones van a parar a un servidor en la red o a un equipo cerrado o incluso una memoria de almacenamiento propia.

En la práctica, es común que muchos usuarios no configuren estas cámaras de forma segura. Los dejan configurados con el nombre de usuario y la contraseña predeterminados, y luego los conectan a Internet. Esto pasa también con otros dispositivos como routers, por ejemplo. Esto significa que cualquiera puede acceder visitando la dirección IP de la cámara en Internet. Incluso hay motores de búsqueda como diseñados para ayudar a encontrar este tipo de cámaras expuestas.

Cambiar los valores de fábrica

El primer consejo, por tanto, es cambiar los valores que vienen de fábrica. Es muy importante quitar tanto el nombre de usuario como la contraseña que vienen por defecto. Tenemos que poner credenciales complejas, utilizando para ello claves que contengan letras (a ser posible minúsculas y mayúsculas), números y otros caracteres. De esta manera dificultaremos el trabajo a hipotéticos intrusos que intenten acceder.

Aumentar la seguridad una cámara Wi-Fi

Mantener la cámara actualizada

En muchas ocasiones surgen posibles vulnerabilidades o fallos. Esto ocurre en cualquier dispositivo. Los fabricantes sacan parches para solucionarlos y evitar así que sean explotados por hipotéticos ciberdelincuentes. En las cámaras Wi-Fi esto ocurre igual. Hay que mantenerlas actualizadas a la última versión y siempre instalar todos los parches de seguridad que vayan saliendo.

Es uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta. Actualizar el firmware de nuestra cámara es vital para el buen funcionamiento y mantener la seguridad.

Cuidado con la calidad y precio de la cámara

No importa si lo queremos para uso personal o profesional, hay que prestar mucha atención en la calidad de la cámara. Es normal que los usuarios miren el precio. Ocurre en la compra de casi cualquier cosa. Sin embargo en las cámaras Wi-Fi es probable que una de menor coste no tenga las mismas prestaciones en cuanto a seguridad que otros modelos superiores.

Las más baratas generalmente no suelen traer configuraciones avanzadas de seguridad, no cuentan con actualizaciones tan frecuentes y por tanto es más probable que haya vulnerabilidades.

Autenticación de dos factores

Como hemos mencionado justo en los párrafos anteriores, no todas las cámaras web cuentan con todas las prestaciones. Una de ellas es la autenticación de dos factores, un aspecto importante en seguridad. A ser posible, es muy interesante comprar una cámara que cuente con esta característica.

Eso se aplica en cuentas de usuario y otros dispositivos. Es la manera que tenemos de protegernos en caso de que alguien, de la manera que sea, averigüe nuestra contraseña. Siempre necesitarán un segundo paso para poder acceder.