Cuándo es necesario cambiar el cable de red Ethernet

Los cables Ethernet son una pieza clave para poder conectarnos a Internet. Son esenciales para navegar de forma alámbrica, conectando por ejemplo un ordenador o televisión directamente al router sin tener que utilizar redes Wi-Fi. Esto ofrece mayor estabilidad, velocidad y también calidad de la conexión. Sin embargo tiene sus limitaciones y además en ocasiones es necesario tomar medidas. ¿Cuándo conviene comprar otro cable Ethernet nuevo? De ello vamos a hablar en este artículo.

Por qué hay que cambiar el cable de Internet

Lo normal es que el cable Ethernet que utilices para conectarte a la red dure muchos años. Tienen una vida útil muy prolongada, salvo que tenga algún problema o quede desfasado a nivel tecnológico. Por ello hay circunstancias en las que sí conviene cambiar el cable de Internet por uno nuevo.

Estás limitado a Fast Ethernet

Uno de los motivos más importantes para necesitar cambiar el cable de red es cuando estamos limitados a Fast Ethernet. Hay que tener en cuenta que existen diferentes categorías, que podrás ver inscrita en el propio cable, y según cuál utilices podrás alcanzar más o menos velocidad. Si utilizas una categoría inferior a 5e, tu velocidad de Internet estará limitada a Fast Ethernet.

¿Qué significa esto? No vas a poder navegar más allá de 100 Mbps. Si por ejemplo tienes contratada una tarifa de fibra óptica de 300 Mbps, no podrás aprovecharla si te conectas por cable. Por tanto, necesitarás comprar un nuevo cable Ethernet que tenga al menos categoría 5e para poder alcanzar velocidades de hasta 1 Gbps, que es lo máximo que hoy en día podemos contratar de fibra óptica en España.

Es posible que utilices un cable antiguo, por ejemplo si tenías contratado ADSL y has pasado a tener fibra óptica, y ese cable no ofrezca más que Fast Ethernet. Por tanto, en ese caso te aconsejamos elegir un buen cable Ethernet y así alcanzar la máxima velocidad posible.

Vas a conectarte desde más lejos

También debes tener en cuenta la posibilidad de que vayas a conectarte desde una distancia muy lejana al router. Aquí va a entrar en juego nuevamente la categoría del cable. Algunos van a estar limitados a 20 metros y a partir de ahí el rendimiento va a caer. Otros, los de categoría superior, van a permitir que te conectes incluso hasta 100 metros de distancia sin perder velocidad.

Si tienes pensado realizar una instalación de fibra óptica en casa para conectarte desde otras habitaciones que estén alejadas del router, tal vez el cable que vayas a utilizar no sea de una categoría adecuada y tengas problemas. Ten esto en cuenta y es posible que necesites comprar un cable nuevo, con mayor capacidad, para no tener cortes y pérdida de velocidad.

Hay algún problema físico con el cable

Por supuesto, otro motivo para tener que cambiar el cable Ethernet es que haya algún fallo con él. Por ejemplo si has dado un tirón sin darte cuenta y se ha roto algún conector o si con el paso del tiempo se ha ido deteriorando y ya no funciona como debería, algo habitual si por ejemplo lo guardas enrollado de mala manera.

En caso de que no funcione bien podría significar que no vas a tener más velocidad de 100 Mbps. Aunque tu cable sea Gigabit Ethernet y pueda funcionar y te conectes a la red, no vas a tener la velocidad adecuada. Eso ocurre si algún conector se ha roto.

En definitiva, estos son algunos motivos por los que puede ser necesario que compres un cable de Internet nuevo. Si tienes problemas, si ves que la velocidad no es la adecuada o surgen complicaciones para navegar, tal vez sea la solución.

¡Sé el primero en comentar!