Por qué no debes probar la velocidad de Internet con tu móvil

Algo muy común siempre que contratamos Internet o simplemente por revisar si funciona bien, es realizar un test de velocidad. Esto nos permite saber cuánto nos llega tanto de bajada como de subida, y compararlo con lo que tenemos contratado. Si por ejemplo tenemos una tarifa de fibra óptica de 500 Mbps y ese test refleja apenas 100 Mbps, algo hay mal. Ahora bien, ¿por qué no debes probar tu conexión de Internet con el móvil? En este artículo vamos a hablar de ello.

Hacer un test de velocidad con el móvil no es buena idea

Hoy en día usamos el teléfono móvil para casi todo. Pueden llegar a funcionar tan bien como un ordenador para muchas cosas, ya que cuentan con aplicaciones para entrar en el banco, realizar compras, redes sociales, navegadores… Ahora bien, la potencia que tienen sus componentes no es igual. Si nos centramos en los componentes de redes, ahí la diferencia puede ser muy grande.

En primer lugar, cuando haces una prueba de velocidad de Internet con el móvil vas a tener que hacerla por Wi-Fi. Eso, de primeras, ya no te da resultados tan exactos como si lo haces por cable. Especialmente vas a tener una bajada considerable de velocidad si haces esa prueba lejos del router.

Pero incluso en igualdad de condiciones, incluso si haces un test de velocidad de forma inalámbrica con el ordenador y con el móvil, vas a ver que con este último los resultados no van a ser tan exactos. Al menos en circunstancias normales. Y eso da lugar a que muchos usuarios hagan un test de velocidad con el móvil y vean que les llega mucho menos de lo contratado y se preocupan.

Evitar problemas de velocidad al usar el Wi-Fi

Limitaciones de hardware

El problema es que el móvil puede actuar como un cuello de botella. Es decir, la capacidad del teléfono para lograr la máxima velocidad es más limitada que un ordenador. Es cierto que hay muchos modelos y hay algunos que pueden ofrecer un rendimiento realmente bueno, pero si hablamos en líneas generales, en un teléfono medio, no vas a lograr la máxima velocidad que tengas contratada.

Y esto mismo que mencionamos ocurre con cualquier tablet, por ejemplo. Si tienes más velocidad de Internet contratada que la que pueden gestionar estos dispositivos, los resultados de la prueba de velocidad van a ser inexactos. Vas a recibir bastante menos y vas a pensar que tu conexión funciona mal, que la operadora no te ofrece lo que pagas realmente, etc.

Una de las limitaciones de hardware más claras es que no todos los dispositivos móviles son doble banda. Esto quiere decir que te conectas a través de la banda de los 2,4 GHz, por lo que nunca vas a lograr una gran velocidad que sí podrías tener con los 5 GHz. Pero además, tampoco son compatibles con los protocolos más recientes, como son Wi-Fi 6, salvo los teléfonos de gama alta y más actuales.

Por tanto, si quieres hacer un test de velocidad de Internet Wi-Fi lo ideal es que la hagas desde un ordenador que cuente con una buena tarjeta de red y hacerla lo más cerca posible del router. Esto te dará resultados que se acerquen más a la realidad. No obstante, lo ideal para tener los mejores resultados es hacer esa prueba desde el ordenador, a través de cable Ethernet.

1 Comentario