Qué puedes hacer si una web no carga en el navegador

En alguna ocasión, casi seguro que has tenido algún problema a la hora de acceder a Internet. El problema puede que se deba a la propia conexión, al software o algún elemento de hardware. En esos momentos puede que no tengas acceso a ningún sitio web, o curiosamente, solo tenemos problemas para acceder a una página en concreto, lo cual resulta frustrante. Los causantes de este tipo de problemas suelen ser el navegador web, el propio sitio web, el proveedor de servicios de Internet o un servidor DNS defectuoso. En este artículo vamos a ver qué puedes hacer si una página web en concreto no te carga en Internet.

Comprueba el estado de la página web

Si una web en concreto no te carga y el resto sí lo hace, es bastante probable que pueda estar caída en ese momento. Una buena idea para empezar sería utilizar las herramientas online gratuitas que ofrecen algunas páginas web. Su forma de funcionamiento es muy sencilla: introduces la URL y el sitio web comprueba si está activo o caído. Por ejemplo, podríamos utilizar Down For Every One or Just For Me o Is it Down Right Now? para comprobar si la página web funciona para todos menos para nosotros. Otra alternativa bastante interesante es DownDetector, en este caso no solamente detecta las caídas de webs sino también si hay operadores con problemas de conectividad.

En este caso hemos optado por el segundo, y se ve que la web está activa. Eso quiere decir que no hay problemas con el servidor web y que el acceso debería funcionar para todos sin tener ningún problema.

Cómo arreglar si una web no carga

El sitio web que queremos visitar puede caer en la censura de Internet, ya sea por un gobierno o para proteger derechos de autor. A veces, existen restricciones geográficas en los que se bloquea el funcionamiento de varios sitios web. Las razones habituales suelen ser la censura de los gobiernos, la lucha contra la piratearía o que un contenido multimedia está bloqueado para una región. En estos casos la solución pasa por utilizar un servidor proxy, una VPN (red privada virtual) o The Onion router y su red Tor.

Los problemas del servidor

Cada página web está alojada en algún servidor web y puede haber muchas razones por las que podría quedarse sin servicio. Por ejemplo, un corte de energía, demasiadas peticiones para la capacidad del servidor, un ataque DDoS, o un problema de hardware o software. Si hablamos de centros de datos, las posibilidades de un corte de energía son significativamente menores ya que tienen diferentes opciones de respaldo.

En este caso, en nuestro navegador suelen aparecer los errores del tipo 500, este tipo de fallos en la mayoría de las ocasiones tiene como culpable al servidor. Uno muy típico por poner un ejemplo es el error 502. En líneas generales, poco se puede hacer salvo enviar un correo electrónico para notificar al sitio web el problema y que lo intenten solucionar lo antes posible.

Los fallos de software y configuración

A veces una web en concreto no te carga por los programas que tienes instalados o su configuración. El culpable en muchas ocasiones es nuestro navegador web. Una de las soluciones más sencillas y que mejor resultado suele dar es borrar la caché y las cookies.

También puede ser buena idea actualizar ese navegador a la última versión o probar con otro distinto.

Por otra parte, el fallo puede deberse a un firewall o algún antivirus. Un buen consejo en ese aspecto es nunca instalar más de un programa antivirus en un ordenador. También se podría probar a deshabilitar el firewall temporalmente y ver si carga la web. Luego inmediatamente después hay que activarlo y ver qué regla está originado el problema.

El router y los DNS

Otra cosa que se puede intentar cuando una web en concreto no te carga es reiniciar el router. También convendría revisar la configuración del router ya que algunos vienen con opciones de filtrado de URL para bloquear sitios web. Por lo tanto, no sería descartable que alguien en nuestra casa haya agregado esa página a la lista de filtros.

Por último, una opción que puede venir bien sería cambiar los servidores DNS de nuestro router o en el TCP/IP de Windows. Por ejemplo, podríamos sustituir los DNS de nuestro ISP por los DNS de Google que son el 8.8.8.8 y el 8.8.4.4.

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