
Muchos piensan que tener la contraseña del WiFi puesta ya es suficiente para estar protegidos, pero la realidad es muy distinta. Hoy en día es fácil tener varios dispositivos IoT conectados al mismo tiempo. Y no me refiero solo al móvil o al portátil. Estoy hablando de cosas como la aspiradora inteligente, la tele, o incluso la lavadora. Todo eso está conectado a tu red WiFi. El problema es que si esa red no está bien protegida, cualquier atacante puede colarse y tomar el control de esos aparatos. Y no solo eso, también puede espiar, robar datos o usarlos como trampolín para atacar otros dispositivos.















































